Nuestro nacimiento es la consecuencia de una cadena de causas que tienen su punto de inicio en el Big Bang (si consideramos esa teoría como válida). Hablo del nacimiento sólo para poner un punto de corte, pero lo que sucede luego del nacimiento también es producto de la misma cadena causal, que si fuera levemente modificada cambiaría todo.
Si cada acción es producto de un hecho anterior, y este hecho es producto de otro que le precede (y así hasta el inicio de los tiempos), entonces no tenemos libertad para elegir nada, todo está escrito. La libertad sería una simple sensación, una creencia reconfortante pero falsa.
Me podrán decir que la suerte, el azar, lo aleatorio, relativiza la cadena causal, pero no es así. Por ejemplo, cuando se arroja una moneda, el hecho de que caiga cara o ceca depende de la forma en que fue arrojada, del viento, la presión, la topografía del lugar donde caiga, y todo eso es causalidad, depende de hechos previos. Yo arrojé la moneda en un determinado instante porque algo influyó en mí para que lo hiciera, y ese algo fue influído por algo anterior, no hay escapatoria.
Aclaro que lo que estoy afirmando es una simple exposición de una postura filosófica que viene de hace miles de años, y que se ha dado en llamar fatalismo o determinismo.
La consecuencia más inquietante de esta postura que tiene muchos y famosos representantes, es que las personas dejan de ser responsables de sus acciones. Ni las grandes obras, ni las peores bajezas son responsabilidad de sus autores, sino del destino. No podía suceder de otra forma.
Todo esto suena horrible, pero hasta ahora no he leído un argumento que niegue racionalmente el determinismo.
https://es.wikipedia.org/wiki/Fatalismo
Si cada acción es producto de un hecho anterior, y este hecho es producto de otro que le precede (y así hasta el inicio de los tiempos), entonces no tenemos libertad para elegir nada, todo está escrito. La libertad sería una simple sensación, una creencia reconfortante pero falsa.
Me podrán decir que la suerte, el azar, lo aleatorio, relativiza la cadena causal, pero no es así. Por ejemplo, cuando se arroja una moneda, el hecho de que caiga cara o ceca depende de la forma en que fue arrojada, del viento, la presión, la topografía del lugar donde caiga, y todo eso es causalidad, depende de hechos previos. Yo arrojé la moneda en un determinado instante porque algo influyó en mí para que lo hiciera, y ese algo fue influído por algo anterior, no hay escapatoria.
Aclaro que lo que estoy afirmando es una simple exposición de una postura filosófica que viene de hace miles de años, y que se ha dado en llamar fatalismo o determinismo.
La consecuencia más inquietante de esta postura que tiene muchos y famosos representantes, es que las personas dejan de ser responsables de sus acciones. Ni las grandes obras, ni las peores bajezas son responsabilidad de sus autores, sino del destino. No podía suceder de otra forma.
Todo esto suena horrible, pero hasta ahora no he leído un argumento que niegue racionalmente el determinismo.
https://es.wikipedia.org/wiki/Fatalismo