Si alguna vez nos preguntaran cuantos cerebros tenemos, seguramente responderíamos que uno, lo cual es cierto. Sin embargo, ¿Sabías que hay una parte de tu organismo que es considerado como un segundo cerebro?
Nuestro cuerpo posee una innumerable red de neuronas que algunos científicos llaman “segundo cerebro humano”. Este se trata del sistema nervioso entérico (SNE), y este lo podemos encontrar en el vientre.
El sistema digestivo tiene más funciones de las que imaginamos, para poder transformar el alimento en energía se necesita de mucha coordinación.
Nuestro estomago desintegra la comida, el intestino delgado separa la mezcla resultante en moléculas, para que de esta manera el cuerpo pueda absorber los nutrientes, mientras que el intestino grueso convierte lo que ya no necesitamos en heces.
Lógicamente, este cerebro no es generador de emociones o es capaz de guardar memorias, pero si puede manejar el sistema digestivo de forma independiente. De hecho el libro El segundo cerebro menciona que “es más seguro y conveniente dejar que el aparato digestivo se cuide solo”
El Sistema Nervioso Entérico transporta la comida por medio del sistema digestivo señalándole a los músculos encontrados en las paredes del conducto digestivo que se acorten. De igual forma varia la intensidad y la frecuencia de estas contracciones.
Nuestro segundo cerebro supervisa las defensas y nos atiende cuando ingerimos comidas que contengan alguna bacteria, causando grandes espasmos para que de esta manera podamos eliminarlas por medio del el vómito o la diarrea.
Aunque nos parezca que el SNE se maneja de manera independiente del cerebro, la realidad es que estos dos centros nerviosos se mantienen en constante comunicación.
Se ha comprobado que el SNE le avisa al cerebro cuando hemos comido suficiente, aparte este también le envía señales de felicidad lo cual provoca una reacción que hace que nos sintamos mejor.
A pesar de que el SNE es llamado "segundo cerebro", no quiere decir que realmente lo sea, ya que este no crea emociones así que no toma decisiones por nosotros.
Nuestro cuerpo posee una innumerable red de neuronas que algunos científicos llaman “segundo cerebro humano”. Este se trata del sistema nervioso entérico (SNE), y este lo podemos encontrar en el vientre.
El sistema digestivo tiene más funciones de las que imaginamos, para poder transformar el alimento en energía se necesita de mucha coordinación.
Nuestro estomago desintegra la comida, el intestino delgado separa la mezcla resultante en moléculas, para que de esta manera el cuerpo pueda absorber los nutrientes, mientras que el intestino grueso convierte lo que ya no necesitamos en heces.
Lógicamente, este cerebro no es generador de emociones o es capaz de guardar memorias, pero si puede manejar el sistema digestivo de forma independiente. De hecho el libro El segundo cerebro menciona que “es más seguro y conveniente dejar que el aparato digestivo se cuide solo”
El Sistema Nervioso Entérico transporta la comida por medio del sistema digestivo señalándole a los músculos encontrados en las paredes del conducto digestivo que se acorten. De igual forma varia la intensidad y la frecuencia de estas contracciones.
Nuestro segundo cerebro supervisa las defensas y nos atiende cuando ingerimos comidas que contengan alguna bacteria, causando grandes espasmos para que de esta manera podamos eliminarlas por medio del el vómito o la diarrea.
Aunque nos parezca que el SNE se maneja de manera independiente del cerebro, la realidad es que estos dos centros nerviosos se mantienen en constante comunicación.
Se ha comprobado que el SNE le avisa al cerebro cuando hemos comido suficiente, aparte este también le envía señales de felicidad lo cual provoca una reacción que hace que nos sintamos mejor.
A pesar de que el SNE es llamado "segundo cerebro", no quiere decir que realmente lo sea, ya que este no crea emociones así que no toma decisiones por nosotros.