En 2005, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) realizó el último estudio global sobre la cantidad de personas sin hogar en el mundo. En aquel momento se determinó que alrededor de 100 millones de personas no tienen un techo. Alrededor de 1,6 mil millones más viven en condiciones terribles. Todas estas personas necesitan ayuda y apoyo y hay muchas fundaciones benéficas que se los brindan.
Pero a veces sucede que personas inescrupulosas tratan de aprovechar esta situación para beneficiarse con la desgracia ajena.
Al final recibirás una pequeña instrucción sobre cómo diferenciar una fundación benéfica que realmente ayuda a la gente de una organización fraudulenta.
1. Veteranos de guerra
Este grupo de mendigos se puede dividir en dos tipos: personas que se hacen pasar por veteranos con lesiones y personas que interpretan canciones en un uniforme militar. Los primeros intentan dar lástima con las heridas que supuestamente recibieron defendiendo al país, mientras que los últimos juegan con el sentimiento de patriotismo.
En la mayoría de los casos, tanto los unos como los otros no tienen nada que ver con los militares y denigran esta profesión.
2. Discapacitados
Estas personas muchas veces usan una silla de ruedas, cojean deliberadamente o fingen ser ciegos o mudos, esforzándose por mostrar su sufrimiento. Pero puede resultar que caminen bien e incluso corran rápido, vean y hablen perfectamente.
En estos casos, es muy difícil verificar la honestidad de la persona. Pero esta clase de mendigos han sido atrapados mintiendo más de una vez. Así que ten cuidado y piensa varias veces antes de darles tu dinero.
3. Los asaltados
Estas personas se pueden encontrar en el metro o en las estaciones de tren. Muchas veces llevan un bolso o una maleta que debería convencerte de que realmente estaban por viajar, pero fueron asaltadas y ahora juntan dinero para un pasaje .
Los mendigos de este tipo a menudo usan carteles para que no se los confunda con la gente común. En este caso es bastante difícil verificar la honestidad del personaje. Incluso si tú mismo le compras un pasaje, ¿dónde está la garantía de que el mendigo no lo devolverá en 10 minutos para apropiarse de tu dinero?
Solo queda comprar el pasaje, subir a la persona al tren y decirle adiós con la mano. Es la única manera de estar seguro de haber ayudado a alguien que realmente se había metido en problemas.
4. Madres jóvenes
Este tipo de estafadoras profesionales llaman la atención más que otros, ya que se trata de una mujer embarazada o de una mujer con un niño. Ella llora y pide ayuda. ¿Cómo decirle que no?
Pero en la práctica, el estómago abultado resulta ser falso y la mendiga “lo está gestando” desde hace tres años. O el niño envuelto es de juguete. Y esto, en el mejor de los casos, porque estas mujeres también pueden usar niños reales. Si es así, no dudes y contacta a la policía, porque el niño puede haber sido secuestrado.
5. Mendigos con animales
Pueden recolectar dinero para un refugio o pedirlo para la comida de su mascota, que generalmente está al lado del mendigo. Pero si uno se detiene a pensar, una persona que realmente ama a los animales y trata de ayudarlos, difícilmente se sentaría abrazada a su perro en un día helado.
Aquellos que no piden dinero para un refugio, sino “para la comida” del animal, muchas veces drogan a los animales con somníferos para mantenerlos tranquilos. Después de todo, ningún cachorro o gato saludable podría estar todo el día sin moverse en una caja.
No te olvides de que esta clase de estafadores pueden ser denunciados por maltrato animal. Así que no pases de largo, presta atención a estas personas. Pero no para darles dinero, sino para avisar a la policía.
6. Para el tratamiento de niños enfermos
Estos mendigos, como tantos otros, dan mucha lástima. Cualquier padre haría todo lo posible por curar a su hijo. Pero estas personas a menudo son estafadoras. Pueden hacerse pasar no solo por padres de niños enfermos, sino también por voluntarios de alguna fundación caritativa.
Antes de darles dinero, verifica sus documentos y asegúrate de que el niño enfermo realmente exista. Lo más probable es que, si la situación realmente es grave y el fondo o los padres son verdaderos, encontrarás mucha información de fuentes confiables y podrás transferir dinero a una cuenta especial. No hay necesidad de dárselo en la calle al primer desconocido lo suficientemente convincente.
7. Músicos / profesores / artesanos
Estas personas también se pueden encontrar en todas partes. Pero, estrictamente hablando, no son mendigos en su forma pura. Después de todo, a cambio de dinero te ofrecen sus servicios o productos: artesanías, una clase de ajedrez o una melodía agradable . Puedes simplemente pasar de largo o darles algo de dinero.
8. Bromistas
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Los bromistas son personas que inventan motivos divertidos para pedir dinero. Puede que ni siquiera lo necesiten. Muchas veces el objetivo principal de esta gente es entretener al público y tener un momento de gloria. El dinero, en este caso, es solo una bonificación agradable.
Depende de ti decidir si quieres ayudarlos o no.
Bono: cómo distinguir una fundación caritativa de una fraudulenta
A menudo, los estafadores se hacen pasar por voluntarios de fondos de caridad, lo que socava la credibilidad de estos últimos. Aquí hay algunos puntos que te ayudarán a descubrir a los tramposos:
el nombre del fondo rara vez aparece o no aparece nunca en los medios, no coopera con nadie;
el fondo no publica informes y mantiene todos los documentos en secreto;
el fondo no tiene información bancaria oficial;
la cuota mínima de donación es demasiado alta;
se te pide que envíes un SMS o que confirmes una cuenta para que puedas revisar el historial médico de una persona.
Por supuesto que las diferencias no se limitan a estas, pero son algunos de los indicios a los que definitivamente debes prestarle atención.