María Julia Oliván
Se formó en la gráfica a donde hizo sus primeros pasos dentro del periodismo. Trabajó como redactora de política en la Agencia Noticias Argentinas y a los pocos meses ingresó como redactora free lance a los suplementos Zonales y la sección de Información General del diario La Nación.
PERO SE VENDIO
Y AHORA CRITICA LO QUE DEFENDIA
PERO LO MAS LLAMATIVO SU ULTIMA DECLARACION EN TWITTER
Al parecer, María Julia Oliván es fanática del reciclaje informativo, teniendo en cuenta el viejo apotegma que suele blandir Mirtha Legrand, a saber: el público se renueva…
De hecho, ante cada marcha o movilización usa idéntico argumento para desarrollar una idea, nota o tuit. Lo que también es un hecho es que cambia seguido de “señora que me ayuda en casa…”
En 2013 y ante la marcha del 18 de abril, convocada por la oposición contra la inseguridad, contra la reelección, etc., la periodista tuiteaba: “#18A Parece q va a haber mucha gente. Le pregunté a Elbita, la señora q me ayuda en casa si ella va. Me contestó: no… yo tengo que trabajar”.
Años más tarde, idéntica ‘fuente’ le sirvió para desarrollar toda una hipótesis con relación a la convocatoria del jueves contra el tratamiento y aprobación del ajuste previsional. Esta vez, no obstante, se llama Silvia…
En la nota de opinión aparecida en Infobae , que tiene un tuit como precedente, María Julia ataca al kirchnerismo y a la izquierda con los supuestos dichos de “la (nueva) señora que me ayuda en casa”:
“Te ofrecían 400 pesos (para concurrir a Congreso), una bolsa de mercadería, llevarte a capital y ahí te daban un choripán y una coca y te traían. Sabés, los que iban con 7 hijos se hacían la plata… Mi cuñada me dijo ‘venite, no vayás a limpiar. Y yo le dije ‘nooo, yo me voy a trabajar’”.
De no ser porque cambió de “señora que me ayuda en casa” (suponemos que no la debe llamar empleada para que Elbita o Silvia eventualmente no le reclamen cargas sociales, obra social, indemnización, etc.), los dos tuits se asemejan como gotas de agua.
Un mismo remate para dos historias con distintos protagonistas:
Se formó en la gráfica a donde hizo sus primeros pasos dentro del periodismo. Trabajó como redactora de política en la Agencia Noticias Argentinas y a los pocos meses ingresó como redactora free lance a los suplementos Zonales y la sección de Información General del diario La Nación.
PARTICIPO DEL PROGRAMA 678 A FAVOR DEL KIRCHNERISMO DEFENDIENDO SUS POLITICAS
PERO SE VENDIO
Y AHORA CRITICA LO QUE DEFENDIA
PERO LO MAS LLAMATIVO SU ULTIMA DECLARACION EN TWITTER
Al parecer, María Julia Oliván es fanática del reciclaje informativo, teniendo en cuenta el viejo apotegma que suele blandir Mirtha Legrand, a saber: el público se renueva…
De hecho, ante cada marcha o movilización usa idéntico argumento para desarrollar una idea, nota o tuit. Lo que también es un hecho es que cambia seguido de “señora que me ayuda en casa…”
En 2013 y ante la marcha del 18 de abril, convocada por la oposición contra la inseguridad, contra la reelección, etc., la periodista tuiteaba: “#18A Parece q va a haber mucha gente. Le pregunté a Elbita, la señora q me ayuda en casa si ella va. Me contestó: no… yo tengo que trabajar”.
Años más tarde, idéntica ‘fuente’ le sirvió para desarrollar toda una hipótesis con relación a la convocatoria del jueves contra el tratamiento y aprobación del ajuste previsional. Esta vez, no obstante, se llama Silvia…
En la nota de opinión aparecida en Infobae , que tiene un tuit como precedente, María Julia ataca al kirchnerismo y a la izquierda con los supuestos dichos de “la (nueva) señora que me ayuda en casa”:
“Te ofrecían 400 pesos (para concurrir a Congreso), una bolsa de mercadería, llevarte a capital y ahí te daban un choripán y una coca y te traían. Sabés, los que iban con 7 hijos se hacían la plata… Mi cuñada me dijo ‘venite, no vayás a limpiar. Y yo le dije ‘nooo, yo me voy a trabajar’”.
De no ser porque cambió de “señora que me ayuda en casa” (suponemos que no la debe llamar empleada para que Elbita o Silvia eventualmente no le reclamen cargas sociales, obra social, indemnización, etc.), los dos tuits se asemejan como gotas de agua.
Un mismo remate para dos historias con distintos protagonistas: