Si nos limitamos a los avances concretos en tecnología, la iluminación residencial es una de las más favorecidas de los últimos años. El ejemplo más claro de esto podemos encontrarlo en las lámparas LED, que consumen un 80% menos de energía que las tradicionales lámparas incandescentes y son 25 veces más durables.
En este ámbito, el camino a seguir es la iluminación inteligente, donde cada una de estas lámparas se convertirá en un dispositivo con sensores y acceso Internet. Con esta tecnología, todo el sistema sería capaz de activar o desactivar lámparas según el movimiento de las personas en el medio. De igual forma, posibilitaría una función de monitor con alertas especiales, como un aviso enviado directamente al teléfono de los padres en caso de que algún pequeño se agite más de lo normal en su habitación, por mencionar un ejemplo.
3 – Medidores de energía.
En una era donde las cosas están cada vez más conectadas, es cuestión de tiempo para que los medidores de energía también queden enlazados a la web. Uno de los cambios más notables serán las lecturas remotas, lo que permitirá prescindir de los trabajadores que realizan esta actividad casa por casa. Así mismo, el propietario podrá ver el consumo desde una aplicación en su dispositivo inteligente. Esto posibilitará al consumidor descubrir los aparatos que consumen más energía. Por otro lado, las empresas distribuidoras podrán ofrecer franjas de horarios más económicos para realizar ciertas actividades. El objetivo será evitar las horas pico que terminan sobrecargando el sistema.
Es un cambio que ya inició. En la Unión Europea se estableció como meta que hasta el año 2020 el 80% de los medidores serán inteligentes.
4 – Techos de usos múltiples.
Los techos han dejado de servir exclusivamente para cubrir los hogares, paulatinamente han ido adquiriendo nuevas funciones como mejorar la iluminación de los ambientes, generar energía y recolectar agua de lluvia para su reutilización. Por ejemplo, las láminas transparentes colocadas de forma correcta permiten aprovechar la luz solar y reducir el uso de la artificial. Además, materiales innovadores como el PVC han demostrado su utilidad al ofrecer un óptimo desempeño acústico y térmico.
Techo solar de Tesla.
En cuanto a la generación de energía, una de las múltiples opciones son las esferas solares concebidas por el arquitecto alemán André Broessel. Aprovechando la luz solar que incide directamente sobre la Tierra y también aquella que se refleja sobre la Luna, estos dispositivos serían capaces de concentrar luz difusa, permitiendo una generación de energía 35% superior a los proyectos fotovoltaicos tradicionales.
5 – Grifos y economía del agua.
En el futuro, los grifos desplegarán información para saber con precisión cuál genera un consumo excesivo de líquido. Por ejemplo, los sensores serán capaces de hacer un diagnóstico cuando alguna persona se cepille los dientes y deje la llave abierta.
Avanzando rumbo a la sustentabilidad, algunas de estas salidas de agua quedarán integradas al sistema de recolección pluvial. El agua captada a través del techo podrá ser dirigida al grifo en el patio o área de servicio, pudiendo utilizarla para regar las plantas o hacer la limpieza, entre otras cosas.