La gran mayoría de veinteañeros, en algún momento de su infancia, han visto y, muy probablemente, vivido con intensidad, todo el fenómeno de la "Harry Potter" para la cultura popular.
De entre todos los personajes que podríamos rescatar de esta franquicia, incluyendo a Harry, Hermione, Snape o Malfoy, hoy nos centraremos en uno bastante más pecoso, pelirrojo y según el bananero "el colorado alcahuete": Ron Weasley, el inseparable y amigo de Harry desde la primera.
Fue el actor Rupert Grint el encargado de darle vida a este particular y querido personaje a lo largo de ocho películas que, hoy en día, son historia del cine.
Pero…¿alguien ha vuelto a escuchar hablar de él? ¿Lo volvieron a ver en alguna película o serie de televisión? Hoy vamos a repasar el motivo por el cual Rupert estuvo tan desaparecido del mundo de las grandes producciones audiovisuales.
Su andadura en el mundo del cine comenzó cuando, a sus 11 años, participó en la primera entrega de la saga del joven mago. Dese entonces y, a lo largo de 10 años, lo vimos crecer.
Por consiguiente, para nuestras mentes, era muy complicado separar al actor del personaje y Rupert y Ron pasaron a ser una sola persona.
En medio de su andadura por la saga mágica, Rupert participó en tres producciones: "Driving Lessons", "Cherrybomb"y "Blanco escurridizo".
Dado esto, la crítica destrozó a estas tres cintas, reforzando así la idea de que Rupert solo podía entenderse en la medida que formaba parte de la familia Weasley.
Según cuenta el propio actor, lo que vino después de que la saga de Potter fue el vacío más absoluto. Afirma que se pasó toda su infancia haciendo una sola cosa y que, cuando quiso desprenderse de ella, se dio cuenta de que, en parte, no sabía hacer otra cosa: solo sabía ser Ron Weasley.
Y, lo peor de todo, el mundo entero solo veía a Ron Weasley.
Una de sus grandes apuestas fue el estreno, en el año 2015, de una película que le hubiese podido sacar por completo del "pozo creativo" en el que se encontraba sumergido desde hacía unos años.
"Moonwalkers" contaba la supuesta verdadera historia del aterrizaje en la luna del año 69: todo fue una conspiración por parte de la CIA y Kubrick fue el encargado de rodar el supuesto alunizaje. Compartía reparto con Ron Perlman y, ¿a que no sabés qué? El filme fue un nuevo desastre de crítica.
Fueron muchos los rumores que surgieron entonces en referencia a que Rupert. Por lo que se especulaba, estaba teniendo problemas con la fiesta y el alcohol, hasta el punto de que su salud se estaba perjudicando.
Al parecer, el joven actor estaba completamente perdido en lo que a su futuro profesional se refería. Por más que lo intentaba, no le pegaba una.
Llegó incluso a abrir un hotel llamado Rigsy’s Guest House que, como casi todo en la carrera de este pobre hombre, se fue a pique a los pocos años. Un intento de cambiar su profesión y, por lo visto, hasta en ese estaba mufado.
Por lo que se ve, también tiene una faceta como dibujante y, por lo poco que hemos podido ver al respecto, su estilo de dibujo es de lo más… ¿particular?
Confesaba en una entrevista, hace unos años, que le encantaría poder tener su propia serie de dibujos animados. Al parecer tenía muchas ideas al respecto, pero, visto lo visto, esto parece bastante poco probable que se pueda llevar a cabo algún día.
Eso sí: Rupert, desde el año pasado, nos está dando más motivos para ser optimistas. A principios de 2017 estrenó la serie de televisión "Snatch", basada en la película de Guy Ritchie y, por lo que hemos podido ver en la primera temporada, Rupert se ha lucido con su papel de un estafador en apuros.
También lo hemos podido ver en la serie "Sick Note", dando vida a un enfermo terminal con un sentido del humor muy particular y, nuevamente, su interpretación ha sido muy bien valorada.