Tema complicado, no? Veamos, según la Real Academia Española, la histeria es una “enfermedad nerviosa, crónica, más frecuente en la mujer que en el hombre, caracterizada por gran variedad de síntomas, principalmente funcionales, y a veces por ataques convulsivos”. En términos psicológicos, la histeria es una neurosis de trastorno, que genera angustia y problemas psíquicos. En Argentina, sin embargo, la histeria tiene una connotación mucho más popular. Y el histeriqueo, una acepción casi romántica: el coqueteo.
Por cierto, definir histeriqueo como coqueteo es demasiado simple. El histeriqueo es más perverso que un flirteo, difícilmente se concreta y busca más la atención y alimentar el ego propio. Pero, sigue siendo difícil de explicar. En los últimos años, en nuestro país, la palabra mutó a un verbo muy utilizado: “histeriquear” y de allí en más, mil historias vinculadas a una conducta de permanente seducción y mensajes ambiguos, que no concretan nunca la relación amorosa ni la sexual.
El histeriqueo se las ingenia para tener en sus filas tanto a hombres como a mujeres, que detrás de la armadura - y en general- tienen pavor por el compromiso afectivo con todo el trabajo, tesón y felicidad que eso conlleva. Valdría la pena preguntarse en qué fila nos encontramos.
No creo que el histeriqueo sea una enfermedad, pero si así lo fuera, opino que la cura sería la ignorancia para con el emisor.
A dejarse de joder. Empecemos a ir de frente, sin vueltas, que así se disfruta más!
Saludos, y buena vida!
Por cierto, definir histeriqueo como coqueteo es demasiado simple. El histeriqueo es más perverso que un flirteo, difícilmente se concreta y busca más la atención y alimentar el ego propio. Pero, sigue siendo difícil de explicar. En los últimos años, en nuestro país, la palabra mutó a un verbo muy utilizado: “histeriquear” y de allí en más, mil historias vinculadas a una conducta de permanente seducción y mensajes ambiguos, que no concretan nunca la relación amorosa ni la sexual.
El histeriqueo se las ingenia para tener en sus filas tanto a hombres como a mujeres, que detrás de la armadura - y en general- tienen pavor por el compromiso afectivo con todo el trabajo, tesón y felicidad que eso conlleva. Valdría la pena preguntarse en qué fila nos encontramos.
No creo que el histeriqueo sea una enfermedad, pero si así lo fuera, opino que la cura sería la ignorancia para con el emisor.
A dejarse de joder. Empecemos a ir de frente, sin vueltas, que así se disfruta más!
Saludos, y buena vida!