Una sonrisa abre mil puertas. Y es cierto. ¿Quién puede dudar que fue su increíble sencillez la que llevó a la presidenta croata al corazón de los medios de todo el mundo? Esa última imagen allí, con la bella mujer bajo la lluvia mientras el gigantesco Putin tenía un paraguas de resguardo, vino a cerrar el prejuicio que todos construimos de Kolinda Grabar Kitarovic. “Una sonrisa abre mil puertas”. Esta ok. Pero también, “no es oro todo lo que reluce“. Ya que estamos con dichos…
Ahora que el show del fútbol global termina es hora de volver a casa. Para todos. Hora de poner los pies sobre esta, qué lastima, corrupta tierra. En la Rusia persecutoria, en la Francia colonizadora, en la Croacia extremo nacionalista. La bella presidenta obtuvo su cargo en 2014 con una campaña de cerrojo a los inmigrantes ilegales que parten de África y Medio Oriente.
Kolinda Grabar es la primera presidente mujer de la corta historia de Croacia . Asumió por el ultraconservador partido Unión Democrática Croata. Ahora todos reconocen que ha viajado a Rusia costeando sus pasajes. Pero el primer escándalo de corrupción de su gobierno fue porque su marido no hacía lo mismo; cuando ella era embajadora en Washington su esposo, al parecer, viajaba por el mundo con dineros públicos. Ejem.
Pero lo peor fue una imagen: la presidente que abrazó a cada jugador croata con devoción y ¿coqueteó? con el mandamás frances se tomó poco tiempo atrás una fotografía con la bandera ustacha. Los ustachas fueron una organización que durante los años entre las grandes guerras se puso al servicio nazi, para perseguir judíos, gitanos, serbios y bosnios musulmanes; es decir, lo más parecido al cipayo hindú: perseguir compatriotas y hermanos de región al servicio de la potencia invasora.
La fotografía fue tomada en 2016 pero nada ocurrió. Kolinda Grabar le restó importancia al asunto y qué hay, amigos, no sean tan puristas. ¿Entonces? ¿En qué quedamos con la bella Koli? ¿La queremos o no la queremos? Se termina el fútbol pero lo crucial es no distraerse. Volvamos a lo importante: ¿hubo roce de labios o no con Macron? Que no se diga…