venezuela , se estan prostituyendo por bitcoins
La oferta
Más allá de la oferta de servicios de escort -dama de compañía- “tradicional”, el emprendedor dispone de trabajadoras que cumplen con un perfil que resulta elevado para el oficio: “Son chicas que pueden participar de eventos sociales, públicos, sin problemas (…) Son eso, compañía de alto estatus”, explica Villalba.
Para el momento de la redacción, el precio estimado por el servicio de una noche entera oscila entre los Bs. 3 y 10 millones (16 a 56 USD $, aproximadamente), dependiendo de los servicios prestados. Esos montos son cancelados directamente a Villalba vía criptomonedas. Las ganancias por servicio se dividen en un 50-50 entre la escort y el coordinador, quién, además, cubre los gastos de transporte, comida, y otros.
Aunque Villalba les ha insistido a las empleadas que acepten su pago en divisa digital, la gran mayoría de las chicas prefiere cobrar un sueldo en moneda fiat por desconfianza en la criptografía y por la necesidad de liquidez inmediata.
No obstante, el emprendedor venezolano señala que, entre su grupo de trabajadoras, una dama de compañía sí recibe su pago en BTC. Villalba comenta que se trata de un caso particular, de una escort que ofrece “servicios de muy alta gama, lo que se dice una dama de compañía propiamente hablando”, que pueden llegar a costar hasta USD $400 por noche; un pago que, debido a los altísimos costos de cambio a dinero fiat (serían unos 71 millones de bolívares), resulta más fácil y seguro ser cancelados en criptomonedas.
No dejes de ver: Criptomonedas venezolanas en desarrollo para sectores en especifico
En los aproximadamente 10 años que acumula Villalba en el negocio del servicio de escorts, indica que la demanda ha disminuido considerablemente: ha pasado de tener varios servicios por día, a tener dos o tres solicitudes semanales, “y te hablo de una semana buena”.
Explica que actualmente solo cuenta con un estimado de entre 8 y 10 clientes al mes, los cuales cancelan su solicitud de antemano: depositan las divisas digitales en la cartera electrónica de Villalba y, una vez el pago ha sido recibido, se concreta la prestación del servicio. Añade:
A diferencia de otros servicios similares, aquí los pagos son por adelantado, de esta forma es más seguro para mí, para las chicas y para el cliente, quien ya sabe de antemano cuánto debe cancelar por su solicitud. Por eso solo trabajo con clientes de confianza, con cierto perfil, y es eso lo que me permite tener un negocio de buen nivel”.
Con el negocio de Villalba, se suma una casa de citas a la lista de comercios que ahora aceptan divisas digitales en Venezuela. Desde barberías y tiendas de tatuajes, hasta locales de comida, cada vez son más los negocios que han decidido virar hacia el mercado de las criptomonedas. Estos comercios se están comunicando entre sí para establecer una red que permita tanto el conocimiento de aquellos negocios que utilizan las divisas digitales, como el intercambio, permitiendo de esta forma en el ensanchamiento y consolidación del ecosistema criptográfico en ese país latinoamericano.
ACN/Hannah Estefanía Pérez para Diario Bitcoin
La oferta
Más allá de la oferta de servicios de escort -dama de compañía- “tradicional”, el emprendedor dispone de trabajadoras que cumplen con un perfil que resulta elevado para el oficio: “Son chicas que pueden participar de eventos sociales, públicos, sin problemas (…) Son eso, compañía de alto estatus”, explica Villalba.
Para el momento de la redacción, el precio estimado por el servicio de una noche entera oscila entre los Bs. 3 y 10 millones (16 a 56 USD $, aproximadamente), dependiendo de los servicios prestados. Esos montos son cancelados directamente a Villalba vía criptomonedas. Las ganancias por servicio se dividen en un 50-50 entre la escort y el coordinador, quién, además, cubre los gastos de transporte, comida, y otros.
Aunque Villalba les ha insistido a las empleadas que acepten su pago en divisa digital, la gran mayoría de las chicas prefiere cobrar un sueldo en moneda fiat por desconfianza en la criptografía y por la necesidad de liquidez inmediata.
No obstante, el emprendedor venezolano señala que, entre su grupo de trabajadoras, una dama de compañía sí recibe su pago en BTC. Villalba comenta que se trata de un caso particular, de una escort que ofrece “servicios de muy alta gama, lo que se dice una dama de compañía propiamente hablando”, que pueden llegar a costar hasta USD $400 por noche; un pago que, debido a los altísimos costos de cambio a dinero fiat (serían unos 71 millones de bolívares), resulta más fácil y seguro ser cancelados en criptomonedas.
No dejes de ver: Criptomonedas venezolanas en desarrollo para sectores en especifico
En los aproximadamente 10 años que acumula Villalba en el negocio del servicio de escorts, indica que la demanda ha disminuido considerablemente: ha pasado de tener varios servicios por día, a tener dos o tres solicitudes semanales, “y te hablo de una semana buena”.
Explica que actualmente solo cuenta con un estimado de entre 8 y 10 clientes al mes, los cuales cancelan su solicitud de antemano: depositan las divisas digitales en la cartera electrónica de Villalba y, una vez el pago ha sido recibido, se concreta la prestación del servicio. Añade:
A diferencia de otros servicios similares, aquí los pagos son por adelantado, de esta forma es más seguro para mí, para las chicas y para el cliente, quien ya sabe de antemano cuánto debe cancelar por su solicitud. Por eso solo trabajo con clientes de confianza, con cierto perfil, y es eso lo que me permite tener un negocio de buen nivel”.
Con el negocio de Villalba, se suma una casa de citas a la lista de comercios que ahora aceptan divisas digitales en Venezuela. Desde barberías y tiendas de tatuajes, hasta locales de comida, cada vez son más los negocios que han decidido virar hacia el mercado de las criptomonedas. Estos comercios se están comunicando entre sí para establecer una red que permita tanto el conocimiento de aquellos negocios que utilizan las divisas digitales, como el intercambio, permitiendo de esta forma en el ensanchamiento y consolidación del ecosistema criptográfico en ese país latinoamericano.
ACN/Hannah Estefanía Pérez para Diario Bitcoin