El fotógrafo checo Jan Langer creó un Durante las sesiones fotográficas, Jan preguntaba cómo veían estas personas la vida después de haber vivido tantos años. La mayoría le contó que con cada año el tiempo pasa más rápido y luego simplemente pasa volando. Cada año desaparecen sus amigos. En esos momentos el tiempo se congela y luego vuela otra vez, tomando más velocidad. Jan se preguntó qué es lo que cambia y no cambia en los rostros de las personas que han vivido un siglo, han visto todas las tristezas y alegrías y han pasado por todas las desgracias del siglo XX. Él preguntó qué es la soledad en la vejez y cuáles son los recuerdos que les calientan el alma hasta sus últimos días. Tras comparar las fotos, él logro notar similitudes y diferencias en su aspecto físico. Finalmente, concluyó que hasta a los 100 años aún puedes ver esa personalidad y carácter que se notan en la primera foto. Ninguna arruga ni cabello gris lo pueden ocultar.
Vlasta Čížková
23 años y 101 años
En la foto de la izquierda, Vlasta acababa de terminar la escuela superior para las chicas. Luego trabajó de cocinera en un aeropuerto. Ahora vive en un pueblo, cerca de todos sus familiares. Vlasta se interesa en la situación política en el mundo. Según ella, tiene una relación ambivalente con su familia. Los familiares más cercanos la visitan de vez en cuando, pero los más lejanos la frecuentan. ¡Vlasta tiene unos recuerdos increíbles! Estaba en el camión que atropelló al hijo de Reinhard Heydrich, albergó a los soldados rusos después de su liberación, su único hijo fue arrestado en 1948, también les solía leer poemas propios a los recién casados en las ceremonias de boda. El mayor deseo de Vlasta es que su familia esté unida.
Marie Burešová
23 años y 101 años
Es difícil creer que la chica en el vestido de boda que vemos en la foto de la izquierda haya trabajado de carnicera. Ahora vive en una casa propia en Zlín. Su hija, su yerno y su nieta la visitan a diario. Y hablar con ellos es su pasatiempo favorito. El recuerdo más intenso de la vida de Marie es la nacionalización de su empresa. Le gustaría que toda su familia se reuniera más seguido.
Prokop Vejdělek
22 años y 101 años
La primera foto fue tomada durante el servicio militar. Prokop trabajó de ingeniero metalúrgico y ahora vive en una granja que su hija construyó para él. Sus seres queridos están a su lado: su hija, su yerno y su nieto. El hobby de Prokop es tallar figuras con una sierra circular. Él admite que el recuerdo favorito de su juventud es el sabor de la leche de cabra tibia. Prokop le desea a todo el mundo buena salud y estado anímico.
Anna Pochobradská
Alrededor de 30 años y 100 años
Anna trabajó en una granja y ahora vive en un hogar de ancianos. Sus recuerdos más memorables son de los tiempos cuando era joven y sabía valerse por sí misma. Cada fin de semana su hija viene a verla, pero aun así Anna se siente sola. Le gusta dormir y dice que un día quiere dormir para no despertar jamás.
Antonín Baldrman
17 años y 101 años
A los 17 años Antonín ya era un soldador experimentado, luego trabajó como funcionario. Ahora vive en un hogar de ancianos en Blansko. Lee periódicos y valora que su hija lo visite 2 veces por semana. El recuerdo más importante de Antonín es un equipo de trabajo amistoso. Desea que todo el mundo viva en paz.
Anna Vašinová
22 años y 102 años
La foto de la izquierda fue tomada justo después de la boda de Anna. Ella trabajó en una granja y ahora vive en un hogar de ancianos en Sloupnice. Anna adora leer novelas de amor. Nunca olvidará cómo cantaba canciones folclóricas en un coro infantil y cómo la Segunda Guerra Mundial le quitó a su marido. Su mayor deseo es reunirse con él después de la muerte.
Antonín Kovář
25 años y 102 años
Antonín es una persona creativa. Fue director de un grupo musical, operador de cine y conductor. Ahora vive en la ciudad checa de Ústí nad Labem. Le sigue gustando la música, también leer los periódicos y hablar con su hija que viene a verlo cada día. Los momentos que más valora en su vida son aquellos en que podía tocar en su grupo musical y los días que vivió al lado de su esposa. El sueño de Antonín es volver a tocar un clarinete.
Marie Fejfarová
101 años
Marie trabajó de instructora deportiva en un estadio y su marido era un cardiólogo famoso. Ellos vivían en una villa en un barrio lujoso de Praga. En esa casa Marie vivió hasta cumplir 101 años, luego decidió marcharse. Ella quemó todos los recuerdos materiales sobre su vida: todas las cartas, diarios y fotos, y con solo una bata y un cepillo de dientes tocó la puerta de un hogar para ancianos.
Ella dejó una villa con muebles, libros, ropa y lo demás a sus amigos que la tenían que cuidar en el asilo de ancianos. Solo la visitaron una vez, le llevaron un pastel y jamás volvieron.
Marie adora la literatura inglesa y francesa y traducir los nombres de los objetos que ella conoce a otros idiomas. Sus recuerdos favoritos son sobre los viajes con su esposo a otros países: los pequeños senderos en los jardines de Japón, el agitado Hong Kong, la mala comida en los barrios pobres de África y una recepción de lujo de la familia real española.
Después de toda esta vida emocionante, Marie llegó a esta conclusión: “Si das algo, no esperes nada a cambio. Y si recibes algo, puedes estar seguro de que esto quedará contigo hasta el día de tu muerte”.