Pepinos, cajas de preservativos, vino uvita, entre las compras de
Lorenzetti
A Ricardo Lorenzetti le tocó hacer las compras de Navidad
El presidente de la Corte estuvo en su ciudad natal , Rafaela, en un supermercado en la previa de la nochebuena.
A 574 kilómetros de Ciudad de Buenos Aires, en la ciudad santafesina de Rafaela, las tensiones son menores. En su ciudad natal , el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti , es un vecino más, reconocido por muchos e ignorado por otros. Y la presión que su trabajo le impone baja ostensiblemente.
Por eso, en la previa de Navidad, Lorenzetti aprovechó para mezclarse entre sus coprovincianos y hacer él las compras en un supermercado para festejar las fiestas junto a su mujer y el resto de su familia.
Distendido y con una vestimenta diferente a los rigurosos trajes que suele lucir, el máximo magistrado estuvo en el supermercado “La Anónima”, una cadena local. Lucía unas bermudas color caqui y una remera verde. Aprovechó hasta el último día para ultimar todos los detalles de su celebración. En su lugar en el mundo, Lorenzetti se permite relajarse.
A Ricardo Lorenzetti le tocó hacer las compras de Navidad
El presidente de la Corte estuvo en su ciudad natal , Rafaela, en un supermercado en la previa de la nochebuena.
A 574 kilómetros de Ciudad de Buenos Aires, en la ciudad santafesina de Rafaela, las tensiones son menores. En su ciudad natal , el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti , es un vecino más, reconocido por muchos e ignorado por otros. Y la presión que su trabajo le impone baja ostensiblemente.
Por eso, en la previa de Navidad, Lorenzetti aprovechó para mezclarse entre sus coprovincianos y hacer él las compras en un supermercado para festejar las fiestas junto a su mujer y el resto de su familia.
Distendido y con una vestimenta diferente a los rigurosos trajes que suele lucir, el máximo magistrado estuvo en el supermercado “La Anónima”, una cadena local. Lucía unas bermudas color caqui y una remera verde. Aprovechó hasta el último día para ultimar todos los detalles de su celebración. En su lugar en el mundo, Lorenzetti se permite relajarse.