InicioOfftopicDerribando mitos taringueros: El Marxismo Cultural

Derribando mitos taringueros: El Marxismo Cultural

Offtopic8/6/2018
En esta primera entrega de “Derribando Mitos Taringueros” nos ocuparemos del llamado “Marxismo Cultural”. Desde el 2014 hasta la fecha esta página se fue aggiornando al movimiento de resistencia anti-globalización, que milita principalmente por Internet, también conocida como la Alt-Right. Esta tendencia ha superado sus propias fronteras ideológicas (liberal-conservadora principalmente), ya que viene mutando hacia posiciones fascistas y nacional-socialistas. Lo que une a estos grupos es la creencia de que una minoría super-poderosa domina al mundo desde las sombras: el llamado Nuevo Orden Mundial. Esta minoría fue gestando su poder desde el siglo XIX gracias al control del capital financiero, que impone deudas usurarias a las naciones para postrarlas política, cultural y moralmente. Esa postración permite que sus “think-thanks” o bancos de cerebros penetren en todas las esferas de la sociedad para socavar a las naciones por dentro. También argumentan que el Capital Financiero (que lo asocian directamente con el espíritu destructor de la raza judía) ha creado a los dos grandes bloques ideológicos: el comunismo y el capitalismo. Ambos bloques parecen ser contradictorios en la apariencia, pero en sus esencias responden al mismo padre: la judeo-masonería. Con el avance de las filosofías posmodernas en el mundo de la política social-demócrata estos grupos y sus “intelectuales” han analizado de manera conspirativa que ese pensamiento está en la génesis de la producción intelectual de los pensadores del socialismo científico: Marx y Engels, con el fin de demonizar al Socialismo Científico, su principal objetivo. Hecha esta introducción, voy a pasar a argumentar por qué el Marxismo Cultural no existe como tal y que los intelectuales a los que los conspiranoicos denominan “marxistas” no tienen nada de marxistas, valga la redundancia. En primer lugar vamos a aclarar un par de conceptos. Se denomina Marxismo a una corriente dentro de la historia del pensamiento que reivindica el método materialista-dialectico desarrollado por Karl Marx. Dentro de esta corriente se inscriben intelectuales de enorme talla como Vladimir Lenin, Friedrich Engels, Antonio Gramsci, entre otros. Para ser marxista hay que utilizar el método dialectico, ergo, eliminar de todo análisis de la realidad el Idealismo, entendiendo a éste como la doctrina filosófica que plantea la primacía de la idea sobre la materia. Una enorme cantidad de intelectuales que se han auto-denominado marxistas no lo eran, ya que en sus producciones no utilizaron nunca el método-dialectico. El caso paradigmático es el de la Escuela de Frankfurt, también conocida Teoría Critica y a la que los conspiranoicos denominan referentes del “Marxismo Cultural”. Hay dos formas de tratar este objeto de estudio (La Escuela de Frankfurt): de manera no académica, y tratando al marxismo cultural como la infiltración de valores marxistas en la cultura occidental actual y que pertenece a la clase dominante (el Nuevo Orden Mundial para esta gente) O de manera más académica, esto es, hablando de la “Teoría Crítica” de la Escuela de Frankfurt. Si nos centramos en la primera se incurre en un error, lo que nos podría llevar a análisis políticos que superan el límite de lo ridículo: la existencia del Nuevo Orden Mundial. Pero para ir profundizando más en la cuestión vamos a descomponer la interpretación conspiranoica de la Escuela de Frankfurt. El Marxismo Cultural como el soporte intelectual del “Progresismo”: El argumento conspiranoico se mueve en este eje. En primer lugar voy a denotar dos cosas interesantes: la primera es que no saben ni entienden de donde surge ni cómo surge la palabra progresismo –parece que la acuñó el propio Marx- y en segundo lugar intentan hacer pasar a Marx como un intelectual progre, cuando nunca lo fue, por los siguientes motivos: el progresismo surge más o menos en el siglo XVII debido al maquinismo –y el acompañamiento de la revolución industrial- y por la lucha de derechos sociales y políticos, el cual, su máximo exponente en Europa es la revolución burguesa francesa. Por lo que vamos a ver qué opinaba Marx sobre el maquinismo y el proceso imparable de la tecnología y la filosofía kantiana (idealista) de más derechos humanos. La postura de Marx es mucho más compleja de la que pone Metapedia o pseudointelectuales que no han perdido ni un minuto en estudiar El Capital, al menos parte de este donde habla sobre el maquinismo. Marx en realidad –como lo fue el propio Nietzsche- fue un ferviente crítico de la técnica, siendo esta una fuente de alienación; pero vamos más allá: la máquina, para Marx, hizo extensible el látigo del capital a todos los miembros de la familia –sin distinción de sexo o edad-, arrebatando la infancia a los niños y eliminando el trabajo libre de antaño. Es además un aumento de la materia humana susceptible de ser empleada, elevando su grado de explotación, intensificando y prolongando la jornada laboral, aminorando la propia jornada laboral del obrero que trabaja para sí mismo. Podría hablar mucho más del tema pero debemos de abarcar otros así que dejo esta frase a modo de resumen de Marx: “…El trabajo maquinizado agrede intensamente el sistema nervioso, reprime el juego variado de los músculos y confisca toda actividad, corporal e intelectual, libre del obrero…´´ (Marx. K, El Capital, Tomo I). Dicho esto, Marx –como gran intelectual- veía inevitable debido al desarrollo histórico, el desarrollo tecnológico que venía acompañado del maquinismo y la revolución industrial, a la cual Marx agradece la creación del proletariado, base del socialismo. Con respecto a los derechos humanos kantianos: es otro error que cometen los mediocres y tontos útiles del capital (los taringueros) ya que Marx era un crítico acérrimo de los derechos humanos, y no porque fuese un monstruo o porque no quería que se cumpliese, sino porque desconfiaba de la palabrería, sermones de los moralistas –burgueses-, intelectuales y ministerios estatales correspondientes. El mayor ejemplo, entre otros como la crítica a la revolución francesa, es la crítica que le hace éste a los derechos humanos en su texto “Sobre La Cuestión Judía”. Dice lo siguiente: “…Les droits de l’homme, los derechos humanos, se distinguen en cuanto tales de los droits du citoyen, los derechos políticos. ¿Quién es ese homme distinto del citoyen? Ni más ni menos que el miembro de la sociedad burguesa. ¿Por qué se le llama «hombre», hombre a secas? ¿Por qué se llaman sus derechos derechos humanos? ¿Cómo explicar este hecho? Por la relación entre el Estado político y la sociedad burguesa, por la esencia de la emancipación política. Constatemos ante todo el hecho de que, a diferencia de los droits du citoyen, los llamados derechos humanos, los droits de l’homme, no son otra cosa que los derechos del miembro de la sociedad burguesa, es decir del hombre egoísta, separado del hombre y de la comunidad…” Por último, con respecto a este tema y antes de pasar a lo académico y la teoría crítica, debo de abordar otro tema que trata el famoso “marxismo cultural”: la abolición de cualquier diferencia entre seres humanos, por supuesto, yéndose más allá de una esfera jurídica. La abolición de sexo, razas, naciones y demás. Marx siempre admitió que el sexo y las razas son algo biológico por lo que su igualdad debe de estar ligada al ámbito jurídico, no a una igualdad biológica, ya que esto es imposible e idealista –en contra posición del materialismo marxista-. En cuanto a las naciones tampoco aboga por su abolición, sino porque el proletariado obtenga el poder de dicho país que anteriormente le pertenecía a la burguesía, de hecho, Marx da cinco apuntes para considerar que es un país –nación- o no, que luego desarrollaría más tarde Stalin y estas son: territorio, población y raza, lengua y literatura, cultura y carácter. ESCUELA DE FRANKFURT Pasamos a la segunda parte del análisis sobre lo que la clase dominante y sus alienados (entre ellos están los tadingas) llaman marxismo cultural, y esta es la manera académica de cómo surge dicho concepto, todo esto gracias a la famosa escuela de Frankfurt. Dicha escuela surge en 1924 –oficialmente-, justo al año de la muerte de Lenin, como contraposición del socialismo real existente y de los partidos comunistas y clase obrera organizada, es decir, ninguno de estos miembros que se llamaban marxistas militó, ni tuvo conciencia de militancia básica como Marx y los marxistas. Ya en la década de los 20 se va formando la teoría crítica con su mayor exponente –Horkheimer- que llega a su obra en 1937 influenciada no sólo por Marx –cuya teoría consideró que no alcanzaba para explicar el desarrollo interno nacional ni internacional, y por tanto, la de otros marxistas posteriores- sino por una serie de filósofos alemanes como son Kant, del cual, coge la razón, al propio Schopenhauer, o al propio Cornelius, al cual adoptan para la reproducción cultural, el cual, es su base de pensamiento y análisis denotando su idealismo. También son estos intelectuales, que hablaban poco de economía pero alguna vez se animaban a hacer el ridículo por medio de Pollock (el cual elabora el concepto capitalismo de estado), una muestra más de cómo sus objetivos era el desprestigio del socialismo real, del verdadero marxismo, el revolucionario. También existen otros tipos de desprestigios acompañado de idealismo cuando afirma: “…pero discrepo en relación con la violencia, que, por su carácter impotente, favorece a los adversarios…” (Max Horkheimer, Teoría Crítica). Fíjese el cinismo y su posicionamiento con la burguesía siendo esta la que ha impuesto esa única salida al proletariado, si, la lucha armada. También encontramos frases tan elocuentes y marxistas revolucionarias –nótese la ironía- con afirmaciones de tal calibre: “Dicho con franqueza: con todos sus defectos, la dudosa democracia es siempre mejor que la dictadura, la cual debe debería de dar origen a un cambio revolucionario, que, no obstante, me parece que hoy no existe´´ (Max Horkheimer. Teoría Crítica). Aquí claramente nos demuestra su reformismo inspirado en la II internacional, sino que habla del socialismo real como una dictadura – no la del proletariado, sino una autoritaria y sangrienta- además de equipararlo al nacional socialismo. Pero más curioso aún es cuando habla de justicia y libertad –famosa palabra prostituida- y pone de ejemplo al liberalismo, veamos lo siguiente: “En el liberalismo, el ciudadano podía, dentro de determinados límites, desplegar sus fuerzas; en cierta medida, su destino era el resultado de su propia actividad. Extender esta posibilidad para que todo gozase de ella, tal fue el postulado de la libertad y justicia” (Max Horkheimer. Teoría Crítica) ¿Acaso este señor sabe lo que es el Estado? Y que el proletariado no obtendrá el Estado en nombre de la libertad? En estas simples cosas se ve como la Escuela de Frankfurt de marxista no tiene nada. Demuestran cómo se apartan de la visión dialéctica de la historia, rescatando a Weber y su visión sincrónica de la sociedad, por lo que reniegan de la lucha de clases como motor de la historia. Estos creen que la lucha de clases es la acción política, la militancia y la lucha armada, dando a entender que nunca han parado en comprender el materialismo dialéctico ni por supuesto, la lucha de clases. Ésta se presenta en muchos ámbitos de la vida, no sólo en la lucha armada. Podríamos resumir la lucha de clases en tres tipos: económico, político e ideológico. Debido a que reniegan de la lucha de clases, sus estudios son enfocados al arte, los massmedia, cine, música o psicología a la reproducción cultural burguesa. El ejemplo más claro es el de la psicología: adoptan el análisis de Freud –la moda de aquella época- con términos y palabrería marxista como es el de alienación. Como ya hemos dicho anteriormente dicha escuela antepone la producción cultural burguesa a lo demás, es decir, consideran que el espíritu, la conciencia y conceptos es la fuente de lo existente, y que la materia (objeto, sociedad, naturaleza) está subordinada a esta, dejando claro su carácter idealista, metafísico –admitido por el propio autor- y, por ende, diametralmente opuesto a la dialéctica materialista. Distinto a Gramsci, el cual, ha sido criticado por este tipo de gente sin llegar a entender sus “Cuadernos de la Cárcel”, y haciendo caso al eurocomunismo occidental de los años sesenta, el principal proxeneta de dichas tesis de Gramsci. Para ir concluyendo un poco, y después de todo lo expuesto aquí tanto en el tema no académico como en el académico, vemos que Marx no era el prototipo de intelectual progresista, ya que no estaba de acuerdo –aunque veía que era algo que iba a llegar si o si- ni con el maquinismo, ni veía bien la conquista de derechos humanos, como piden actualmente, siendo estos pequeñoburgueses. Tampoco quería la abolición de razas, sexo, etnias y etc. Si a eso le añadimos que la parte académica de la escuela usa visión sincrónica de la sociedad (opuesta al materialismo dialectico y por ende, histórico), usan la metafísica y el psicoanálisis, estando todo esto apoyado únicamente por palabrería marxista –como alienación-, ¿cómo se puede llamar marxismo a algo que usa un análisis idealista y metafísico –diametralmente opuesto al análisis marxista?. Principalmente por tres motivos: fusionar el marxismo –estrategia y táctica del proletariado- con la ideología burguesa, dividir al movimiento del proletariado cuyo fin es la revolución armada y la edificación del socialismo y por último, tener una crítica –vacía pero al fin y al cabo crítica- del verdadero marxismo: el del método dialectico. Para acabar, me gustaría dejar en el tintero una pregunta, de las cual no espero contestación porque es demasiado clara y significativa. La primera es: ¿Qué pensaría Marx sobre aquellos marxistas que no creen en la organización obrera sólo en estudios de universidades académicos? Teniendo en cuenta esta frase: “…Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintas formas; de lo que se trata es de transformarlo…” (Marx. K, Tesis sobre Feuerbach) la contestación la dejo para que reflexionen, siendo esclarecedora dicha frase. Fuentes Bibliográficas: Karl Marx y Friedrich Engels. (1848) El Manifiesto Comunista. Varias Ediciones Karl Marx (1845).Sobre la cuestión judía. Varias Ediciones Karl Marx (1867). El Capital: Tomo I. Varias Ediciones Karl Marx(1845). Tesis sobre Feuerbach, Varias Ediciones Max Horkheimer (1937). Teoría Crítica. Varias Ediciones F. Engels (1884). El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Varias Ediciones V. Lenin (1915). El Estado y la Revolución. Varias Ediciones
Datos archivados del Taringa! original
21puntos
403visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

e
Usuario
Puntos0
Posts31
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.