InicioApuntes Y MonografiasVicente Huidobro (selección de poemas)
Registrate y eliminá la publicidad! VICENTE HUIDOBRO Vicente García-Huidobro Fernández (Santiago, Chile, 10 de enero de 1893 - Cartagena, Chile, 2 de enero de 1948), mayormente conocido como Vicente Huidobro, fue un poeta. Creador y exponente del creacionismo, es considerado uno de los 4 grandes de la poesía chilena (con Neruda, De Rokha y Mistral). Solitario invencible Resbalando Como canasta de amarguras Con mucho silencio y mucha luz Dormido de hielos Te vas y vuelves a ti mismo Te ríes de tu propio sueño Pero suspiras poemas temblorosos Y te convences de alguna esperanza La ausencia el hambre de callar De no emitir más tantas hipótesis De cerrar las heridas habladoras Te da una ansia especial Como de nieve y fuego Quieres volver los ojos a la vida Tragarte el universo entero Esos campos de estrellas Se te van de la mano después de la catástrofe Cuando el perfume de los claveles Gira en torno de su eje Aire de alba Mi alma está sobre el mar y silba un sueño Decid a los pastores que el viento prepara su caballo Y saluda al partir en el orgullo de su infancia Yo amo una mujer de orgullo y sueño Desembarcando de su fondo silenciosa Sabed pastores que debéis cuidarme Y cuidar sus sueños y cuidar sus cantos Y la fiesta de las olas Como alegría de su orgullo y su belleza Ah cielo azul para la reina al viento Ah rebaño de cabras y cabellos blancos Labios de elogios y cabellos rubios Animales perdidos en sus ojos Hablad a la osamenta que se peina En el país del fondo hasta el fin de los siglos Túnica y cetro Amplificación de los recuerdos Ruido de insectos y caminos Hablad de la comarca como corre el océano Ah el viento El viento se detiene para la reina que sale de su cielo La poesía es un atentado celeste Yo estoy ausente pero en el fondo de esta ausencia Hay la espera de mí mismo Y esta espera es otro modo de presencia La espera de mi retorno Yo estoy en otros objetos Ando en viaje dando un poco de mi vida A ciertos árboles y a ciertas piedras Que han esperado muchos años Se cansaron de esperarme y se sentaron Yo no estoy y estoy Estoy ausente y estoy presente en estado de espera Ellos querrían mi lenguaje para expresarse Y yo querría el de ellos para expresarlos He aquí el equívoco el atroz equívoco Angustioso lamentable Me voy adentrando en estas plantas Voy dejando mis ropas Se me van cayendo las carnes Y mi esqueleto se va revistiendo de cortezas Me estoy haciendo árbol Cuántas veces me he ido convirtiendo en otras cosas... Es doloroso y lleno de ternura Podría dar un grito pero se espantaría la transubstanciación Hay que guardar silencio Esperar en silencio Edad negra La muerte atravesada de truenos vivos Atravesada de fríos humanos La muerte de sobra llamando tierra por la tierra Y de subida en los rostros amargos La marea apresurada Sobre los ojos y las piedras... Cómo decir al mundo si es necesario tanto hielo Si exige el tiempo tal suplicio Para futuras voces nuevas ¿En dónde estás flor de las tumbas Si todo es tumba en el reino infinito? Sólo se oye la lenga del sepulcro Llamando a grandes gritos Las campanas secretas En su misterio de memorias a la deriva Semejantes al temblor eterno Que se separa de los astros No hay sacrificio demasiado grande Para la noche que se aleja Para encontrar una belleza escondida en el fuego Perderlo todo Perder los ojos y los brazos Perder la voz el corazón y sus monstruos delicados Perder la vida y sus luces internas Perder hasta la muerte Perderse entero sin un lamento Ser sangre y soledad Ser maldición y bendición de horrores Tristeza de planeta sin olor de agua Pasar de ángel a fantasma geológico Y sonreír al sueño que se acerca Y tanto exige para ser monumento al calor de las manos Penan los astros como sombras de lobos muertos En donde está esa región tan prometida y tan buscada Penan las selvas como venganzas no cumplidas Con sus vientos amontonados por el suelo Y el crujir de sus muebles Mientras el tiempo forja sus quimeras Debo llorar al hombre y al amigo La tempestad lo arroja a otras comarcas Más lejos de lo que él pensaba Así dirá la historia Se debatía entre el furor y la esperanza Corrían a encender montañas Y se quemaban en la hoguera Empujaban ciudades y llanuras Flanqueaban ríos y mares con la cabeza ensangrentada Avanzaban en medio de la sombra espía Caían desplomados como pájaros ilusos Sus mujeres ardían y clamaban con relámpagos Los caballos chocaban miembros en el fuego Carros de hierro aviones triturados Tendidos en el mismo sueño... Guárdate niño de seguir tal ruta La muerte que alguien espera La muerte que alguien espera La muerte que alguien aleja La muerte que va por el camino La muerte que viene taciturna La muerte que enciende las bujías La muerte que se sienta en la montaña La muerte que abra la ventana La muerte que apaga los faroles La muerte que aprieta la garganta La muerte que cierra los riñones La muerte que rompe la cabeza La muerte que muerde las entrañas La muerte que no sabe si debe cantar La muerte que alguien entreabre La muerte que alguien hace sonreír La muerte que alguien hace llorar La muerte que no puede vivir sin nosotros La muerte que viene al galope del caballo La muerte que llueve en grandes estampidos Regreso 18 Heme aquí al borde del espacio y lejos de las circunstancias Me voy tiernamente como una luz Hacia el camino de las apariencias Volveré a sentarme en las rodillas de mi padre Una hermosa primavera refrescada por el abanico de las alas Cuando los peces deshacen la cortina del mar Y el vacío se hincha por una mirada posible Volveré sobre las aguas del cielo Me gusta viajar como el barco del ojo Que va y viene en cada parpadeo He tocado ya seis veces el umbral Del infinito que encierra el viento Nada en la vida Salvo un grito de antesala Nerviosas oceánicas qué desgracia nos persigue En la urna de las flores impacientes Se encuentran las emociones en ritmo definido 1914 Nubes sobre el surtidor del verano De noche Todas las torres de Europa se hablan en secreto De pronto un ojo se abre El cuerno de la luna grita Halalí Halalí Las torres son clarines colgados AGOSTO DE 1914 Es la vendimia de las fronteras Tras el horizonte algo ocurre En la horca de la aurora son colgadas todas las ciudades Las ciudades que humean como pipas Halalí Halalí Pero ésta no es una canción Los hombres se alejan 3 Me alejo en silencio como una cinta de seda Paseante de arroyos Todos los días me ahogo En medio de plantaciones de plegarias Las catedrales de mis ternuras cantan a la noche bajo el agua Y esos cantos forman las islas del mar Soy el paseante El paseante que se parece a las cuatro estaciones El bello pájaro navegante Era como un reloj envuelto en algodón Antes de volar me ha dicho tu nombre El horizonte colonial está cubierto todo de cortinajes Vamos a dormir bajo el árbol parecido a la lluvia 30 Señora hay demasiados pájaros En vuestro piano Que atrae el otoño sobre una selva Espesa de nervios palpitantes y libélulas Los árboles en arpegios insospechados A veces pierden la orientación del globo Señora lo soporto todo. Sin cloroformo Desciendo al fondo del alba El ruiseñor rey de setiembre me informa Que la noche se deja caer entre la lluvia Burlando la vigilancia de vuestras miradas Y que una voz canta lejos de la vida Para sostener el espacio desclavado El espacio tan lleno de estrellas que se va a caer Señora a las diez huele a tabaco de artista Amáis el nadir a cuerpo de pájaro Sois un fenómeno ligero Me voy solitario hacia el ocaso de los turistas Es mucho más bello Aeroplano Una cruz se ha venido al suelo Un grito quebró las ventanas Y todos se inclinan sobre el último aeroplano El viento que había limpiado el aire Naufragó en las primeras olas La vibración persiste aún sobre las nubes Y el tambor llama a alguien Que nadie conoce Palabras tras los árboles La linterna que alguien agitaba era una bandera Alumbra tanto como el sol Pero los gritos que atraviesan los techos no son de rebeldía A pesar de los muros que sepultan LA CRUZ DEL SUR Es el único avión que subsiste Arte poética Que el verso sea como una llave Que abra mil puertas. Una hoja cae; algo pasa volando; Cuanto miren los ojos creado sea, Y el alma del oyente quede temblando. Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra; El adjetivo, cuando no da vida, mata. Estamos en el ciclo de los nervios. El músculo cuelga, Como recuerdo, en los museos; Mas no por eso tenemos menos fuerza: El vigor verdadero Reside en la cabeza. Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas! Hacedla florecer en el poema ; Sólo para nosotros Viven todas las cosas bajo el Sol. El Poeta es un pequeño Dios. Contacto externo Mis ojos de plaza pública Mis ojos de silencio y de desierto El dulce tumulto interno La soledad que se despierta Cuando el perfume se separa de las flores y emprende el viaje Y el río del alma largo largo Que no dice más ni tiempo ni espacio Un día vendrá ha venido ya La selva forma una sustancia prodigiosa La luna tose El mar desciende de su coche Un jour viendra est déjà venu Y Yo no digo más ni primavera ni invierno Hay que saltar del corazón al mundo Hay que construir un poco de infinito para el hombre Ella Ella daba dos pasos hacia delante Daba dos pasos hacia atrás El primer paso decía buenos días señor El segundo paso decía buenos días señora Y los otros decían cómo está la familia Hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo Ella llevaba una camisa ardiente Ella tenía ojos de adormecedora de mares Ella había escondido un sueño en un armario oscuro Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina Tenía los senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad Era hermosa como un cielo bajo una paloma Tenía una boca de acero Y una bandera mortal dibujada entre los labios Reía como el mar que siente carbones en su vientre Como el mar cuando la luna se mira ahogarse Como el mar que ha mordido todas las playas El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia Cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas Antes que el viento norte abra sus ojos Era hermosa en sus horizontes de huesos Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado Como el cielo a caballo sobre las palomas DEPOSITARIA, por voluntad expresa de mi padre, de todos sus manuscritos, no he querido dilatar por más tiempo la publicación de aquellos poemas que constituyen su obra inédita. He creído oportuno, eso sí, agregar algunos de sus poemas ya aparecidos en revistas, para que, de este modo, se pueda apreciar en su conjunto todo el trabajo poético de su madurez. A la memoria de mi padre adorado dedico este trabajo, hecho con inmensa ternura y veneración. MANUELA HUIDOBRO DE YRARRÁZAVAL ****************************** EL PASO DEL RETORNO A RAQUEL QUE ME DIJO UN DÍA CUANDO Tú TE ALEJAS UN SOLO INSTANTE, EL TIEMPO Y YO LLORAMOS Yo soy ese que salió hace un año de su tierra Buscando lejanías de vida y muerte Su propio corazón y el corazón del mundo Cuando el viento silbaba entrañas En un crepúsculo gigante y sin recuerdos Guiado por mi estrella Con el pecho vacío Y los ojos clavados en la altura Salí hacia mi destino Oh mis buenos amigos ¿Me habéis reconocido? He vivido una vida que no puede vivirse Pero tú Poesía no me has abandonado un solo instante Oh mis amigos aquí estoy Vosotros sabéis acaso lo que yo era Pero nadie sabe lo que soy El viento me hizo viento La sombra me hizo sombra El horizonte me hizo horizonte preparado a todo La tarde me hizo tarde Y el alba me hizo alba para cantar de nuevo Oh poeta esos tremendos ojos Ese andar de alma de acero y de bondad de mármol Este es aquel que llegó al final del último camino Y que vuelve quizás con otro paso Hago al andar el ruido de la muerte Y si mis ojos os dicen Cuánta vida he vivido y cuánta muerte he muerto Ellos podrían también deciros Cuánta vida he muerto y cuánta muerte he vivido ¡Oh mis fantasmas! ¡Oh mis queridos espectros! La noche ha dejado noche en mis cabellos ¿En dónde estuve? ¿Por dónde he andado? ¿Pero era ausencia aquélla o era mayor presencia? Cuando las piedras oyen mi paso Sienten una ternura que les ensancha el alma Se hacen señas furtivas y hablan bajo: Allí se acerca el buen amigo El hombre de las distancias Que viene fatigado de tanta muerte al hombro De tanta vida en el pecho Y busca donde pasar la noche Heme aquí ante vuestros limpios ojos Heme aquí vestido de lejanías Atrás quedaron los negros nubarrones Los años de tinieblas en el antro olvidado Traigo un alma lavada por el fuego Vosotros me llamáis sin saber a quién llamáis Traigo un cristal sin sombra un corazón que no decae La imagen de la nada y un rostro que sonríe Traigo un amor muy parecido al universo La Poesía me despejó el camino Ya no hay banalidades en mi vida ¿Quién guió mis pasos de modo tan certero? Mis ojos dicen a aquellos que cayeron Disparad contra mí vuestros dardos Vengad en mí vuestras angustias Vengad en mí vuestros fracasos Yo soy invulnerable He tomado mi sitio en el cielo como el silencio Los siglos de la tierra me caen en los brazos Yo soy amigos el viajero sin fin Las alas de la enorme aventura Batían entre inviernos y veranos Mirad cómo suben estrellas en mi alma Desde que he expulsado las serpientes del tiempo oscurecido ¿Cómo podremos entendernos? Heme aquí de regreso de donde no se vuelve Compasión de las olas y piedad de los astros ¡Cuánto tiempo perdido! Este es el hombre de las lejanías El que daba vuelta las páginas de los muertos Sin tiempo sin espacio sin corazón sin sangre El que andaba de un lado para otro Desesperado y solo en las tinieblas Solo en el vacío Como un perro que ladra hacia el fondo de un abismo ¡Oh vosotros! ¡Oh mis buenos amigos! Los que habéis tocado mis manos ¿Qué habéis tocado? Y vosotros que habéis escuchado mi voz ¿Qué habéis escuchado? Y los que habéis contemplado mis ojos ¿Qué habéis contemplado? Lo he perdido todo y todo lo he ganado Y ni siquiera pido La parte de la vida que me corresponde Ni montañas de fuego ni mares cultivados Es tanto más lo que he ganado que lo que he perdido Así es el viaje al fin del mundo Y ésta es la corona de sangre de la gran experiencia La corona regalo de mi estrella ¿En dónde estuve en dónde estoy? Los árboles lloran un pájaro canta inconsolable Decid ¿quién es el muerto? El viento me solloza ¡Qué inquietudes me has dado! Algunas flores exclaman ¿Estás vivo aún? ¿Quién es el muerto entonces? Las aguas gimen tristemente ¿Quién ha muerto en estas tierras? Ahora sé lo que soy y lo que era Conozco la distancia que va del hombre a la verdad Conozco la palabra que aman los muertos Este es el que ha llorado el mundo el que ha llorado resplandores Las lágrimas se hinchan se dilatan Y empiezan a girar sobre su eje. Heme aquí ante vosotros Cómo podremos entendernos Cómo saber lo que decimos Hay tantos muertos que me llaman Allí donde la tierra pierde su ruido Allí donde me esperan mis queridos fantasmas Mis queridos espectros Miradme os amo tanto pero soy extranjero ¿Quién salió de su tierra Sin saber el hondor de su aventura? Al desplegar las alas Él mismo no sabía qué vuelo era su vuelo Vuestro tiempo y vuestro espacio No son mi espacio ni mí tiempo ¿Quién es el extranjero? ¿Reconocéis su andar? Es el que vuelve con un sabor de eternidad en la garganta Con un olor de olvido en los cabellos Con un sonar de venas misteriosas Es este que está llorando el universo Que sobrepasó la muerte y el rumor de la selva secreta Soy impalpable ahora como ciertas semillas Que el viento mismo que las lleva no las siente Oh Poesía nuestro reino empieza Este es aquel que durmió muchas veces Allí donde hay que estar alerta Donde las rocas prohíben la palabra Allí donde se confunde la muerte con el canto del mar Ahora vengo a saber que fui a buscar las llaves He aquí las llaves ¿Quién las había perdido? ¿Cuánto tiempo ha que se perdieron? Nadie encontró las llaves perdidas en el tiempo y en las brumas ¡Cuántos siglos perdidas! Al fondo de las tumbas Al fondo de los mares Al fondo del murmullo de los vientos Al fondo del silencio He aquí los signos ¡Cuánto tiempo olvidados! Pero entonces amigo ¿qué vas a decirnos? ¿Quién ha de comprenderte? ¿De dónde vienes? ¿En dónde estabas? ¿En qué alturas en qué profundidades? Andaba por la Historia del brazo con la muerte Oh hermano, nada voy a decirte Cuando hayas tocado lo que nadie puede tocar Más que el árbol te gustará callar. Invierno para beberlo El invierno ha llegado al llamado de alguien Y las miradas emigran hacia los calores conocidos Esta noche el viento arrastra sus chales de viento Tejed queridos pájaros míos un techo de cantos sobre las avenidas Oíd crepitar el arcoiris mojado Bajo el peso de los pájaros se ha plegado La amargura teme a las interperies Pero nos queda un poco de ceniza del ocaso Golondrinas de mi pecho qué mal hacéis Sacudiendo siempre ese abanico vegetal Seducciones de antesala en grado de aguardiente Alejemos en seguida el coche de las nieves Bebo lentamente tus miradas de justas calorías El salón se hincha con el vapor de las bocas Las miradas congeladas cuelgan de la lámpara Y hay moscas Sobre los suspiros petrificados Los ojos están llenos de un líquido viajero Y cada ojo tiene un perfume especial El silencio es una planta que brota al interior Si el corazón conserva su calefacción igual Afuera se acerca el coche de las nieves Trayendo su termómetro de ultratumba Y me adormezco con el ruido del piano lunar Cuando se estrujan las nubes y cae la lluvia Cae Nieve con gusto a universo Cae Nieve que huele a mar Cae Nieve perfecta de los violines Cae La nieve sobre las mariposas Cae Nieve en copos de olores La nieve en tubo inconsistente Cae Nieve a paso de flor Nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo Simiente de sonido de campanas Sobre los naufragios más lejanos Calentad vuestros suspiros en los bolsillos Que el cielo peina sus nubes antiguas Siguiendo los gestos de nuestras manos Lágrimas astrológicas sobre nuestras miserias Y sobre la cabeza del patriarca guardián del frío El cielo emblanquece nuestra atmósfera Entre las palabras heladas a medio camino Ahora que el patriarca se ha dormido La nieve se desliza se desliza se desliza Desde su barba pulida En las ciudades En las ciudades Hablan Hablan Pero nadie dice nada La tierra desnuda aún rueda Y hasta las piedras gritan Soldados vestidos de nubes azules El cielo envejece entre las manos Y la canción en la trinchera Los trenes se alejan por sobre cuerdas paralelas Lloran en todas las estaciones El primer muerto ha sido un poeta Se vio escapar un pájaro de su herida El aeroplano blanco de nieve Gruñe entre las palomas del atardecer Un día se había perdido en el humo de los cigarros Nublados de las usinas Nublados del cielo Es un espejismo Las heridas de los aviadores sangran en todas las estrellas Un grito de angustia Se ahogó en medio de la bruma Y un niño arrodillado Alza las manos TODAS LAS MADRES DEL MUNDO LLORAN
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

j
josselo🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts11
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.