Jebi
Hábitat: En todo el mundo conocido y por conocer
Inteligencia Lo suficiente como para no escuchar reguetón. Luego varía en función de si uno es True Heavy o Falso Jebi
Frase favorita: Vive y deja morir
¿Peligroso? Si, si me insultas a mi banda favorita
Obsesión Dejarse el pelo lo suficientemente largo como para que les estorbe al cagar
Notas: La agenda la usan unicamente para poner pegatinas de Iron Maiden
Este ser, Rockerus acojonantus que se ve todos los días, y sobre todo todas las noches, desciende del rockero (Rockerus rockanrolensis) y se escinde como nueva especie alrededor de los años 70 ('70, que queda más fino).
Caracterizado por sus camisetas de Maiden y sus pantalones de cuero, así como por su tendencia relativa a ceder electrones debido a su carácter metálico, el jebi no ha sufrido grandes evoluciones desde su nacimiento. Sin ir más allá, la camiseta de Maiden ha acompañado a nuestro amigo jebi desde siempre, y ya forma parte de su cuerpo.
Otra de sus características más notables de este espécimen es su larga melena, la cual les llega casi hasta el culo.
No pueden faltar en su indumentaria ni los pantalones de cuero ni las botas militares o unas New Rock. En el caso de no tener dinero para pagarse unas, algo bastante común debido al gran consumo de cerveza que ejercen, el jebi recurrirá a unas botas de trecking.
Los ya veteranos judas priest en su recital en españa
El Jebi está presente en todas las ciudades del mundo, en menor o mayor cantidad. En Latinoamérica los jebis son particularmente conocidos como "metaleros", y su vestimenta primaria son unos pantalones increíblemente apretados que son casi un crimen, ya que el miembro de un jebi es un... poquito gordo (está bien, muy gordo) y no deberían ir mostrándola por ahí como quien enseña el nuevo iPod Touch o una buena porno de lesbianas a sus amigos. Lo que más les gusta a los jebis es chupar, chupar y chupar cerveza, cerveza y más cerveza; y matar pijos, canis y seres similares con hachas oxidadas.
De día, el jebi se le puede reconocer por su vestimenta, ya que destacará ver algo negro en mitad de un mundo de colores a 16 bits. Sin embargo, el color negro en el jebi admite una tolerancia del 50% y puede ser combinado con otros tonos como el rojo sangre o el de camuflaje. Cuando cae el Sol, cuidado con ellos, porque la vestimenta es la misma que usan de día y no los podrás ver ni ubicar en el mapa hasta que estén detrás de ti y sientas su aliento en tu nuca.
Pero por la noche, al jebi se le reconoce por los follones que arma y por beber litros y litros de cerveza y kalimotxo como un campeón. Si se agudiza el oído, se podrá reconocer si hay un grupo de jebis por las cercanías debido al sonido de música brutal y de litronas reventando contra el suelo o contra sus propias cabezas. Lo más habitual es que esto ocurra dentro de un bareto jebi, aunque cualquier lugar público con música a todo volumen y mujeres agresivas les vale.
Los baretos jebis se diferencian de los pubs normales en:
No tienen un gran cartel que ponga su nombre, o directamente no tienen cartel.
No se ven luces rosas salir del interior (ni de ningún otro color, ya que realmente no hay bombillas dentro. Quizá luz de algún mechero), pero sí un fuerte olor a porros, y una espesa niebla formada por el humo de las fogatas, los cigarros y los porros.
Hay más gente en la puerta que dentro del local.
La música se escucha antes de ver el propio bar.
Suele haber dos o más Harleys aparcadas delante del bar.
Los suelos se caracterizan por tener una fina película de sedimento pegajoso (lo que se llama suelo jamagoso).
Las mesas no se han limpiado desde mediados de los 80' (unos lo llamarán tradición entrañable, otros guarrería incontrolable).
Los lavabos... sin comentarios (un agujero en medio del suelo sería más higiénico, y por eso muchos bares jebis ya lo han incorporado a sus instalaciones). También es típico que no haya puertas en los lavabos, o que si las hay, la del aseo de las mujeres esté llena de posters de tías.
Nunca habrá un DJ o una rubia (salvo que sea de tinte, a las cuales no hay que confundir con las de bote).
No hay escupideras en el suelo, puesto que desaparecería el sedimento nombrado anteriormente.
Hay un futbolín (o 2, depende de las cervezas que hayas tomado) siempre antiguo, con obstáculos en la pista (sean colillas, restos de kalimotxo, o substancias incalificables) que hacen que la pelotita se quede enganchada en algunas partes del mismo. A los muñequitos de los futbolistas siempre les falta algun brazo/cabeza, y los palos para moverlos suelen estar oxidados y se encallan, la solución a esto suele ser escupir abundantemente en los palos para lubricarlos y así que no se encallen, cosa que crea más oxido y a corto periodo de tiempo (cuando la saliva se ha vuelto a secar) que aún se encalle más. Suele estar demostrado que cuanto más borracho vayas, mejor se juega, la alineación perfecta (capaz de ganar cualquier partido) sería un ebrio defendiendo y un borracho atacando.
Alimentación
La alimentación de este ser, a pesar de ser muy parecida a lo largo y ancho del globo, a sufrido cambios con el paso del tiempo. En sus orígenes todo jebi necesitaba ingerir diariamente su propio peso en heroína, pero, tras la propaganda en contra y diversas muertes no relacionadas (véase "Fredy mercury" o "Antonio Flores"

esta forma de alimentación se ha reducido hasta prácticamente su desaparición. Hoy en día la alimentación básica de un heavy se basa en una mezcla entre calimocho, porros, cerveza y bocatas de chorizo y mortadela; aunque diferentes estudios demuestran que son capaces de organizar batidas para cazar quesitos, tal y como demuestra el documetal sobre esta especie "Isidisi". (En otros casos comen biblias)
Aliados y enemigos
Los jebis, aparte de su salvajismo inicial de los años 80, hoy en día constituyen un colectivo pacífico si se les trata con respeto y de acuerdo con las normas jebis. Se limitan a seguir el lema de: "Vive y deja morir", y no son un grupo que busque bulla sin motivo. Eso sí, si los provocas, prepárate, porque una vez cabreados se transforman en una máquina de destrozar.
Los aliados de los jebis se pueden encontrar reunidos cerca de los locales donde abrevan las manadas de jebis. Entre los aliados naturales de los jebis podemos encontrar otros grupos con intereses afines, o cuya alianza beneficia a ambos bandos. Podemos encontrar:
Los góticos. Aunque pueden llegar a ser pesados, cuando están callados en un rincón no molestan a nadie, y no tienen unos gustos musicales pésimos.
Los hippies. Que lo pasan barato y bueno.
Los frikis. Es la alianza natural. Unos ponen la inteligencia, y los otros la fuerza ejecutora. Juntos son imparables, pues. También hay que tener en cuenta que muchos frikis tienen tendencias jebis, y viceversa, lo que hace que ambos grupos estén cercanos el uno al otro.
Los grunge. Comparten el gusto de las botas y el pelo largo además del vodka.
Los rockeros. Son primos cercanos, compañeros de borracheras, de cacerías de pijos y su música no es mala del todo. Así pues, la alianza es beneficiosa.
Los otakus. Lo mismo que los frikis(MENTIRA LOS OTAKUS NO TIENEN INTELIGENCIA)
Los punks. Antaño, por allá en los '80 eran enemigos acérrimos porque unos les quitaban el local, les cambiaban la birra por kalimotxo, les copiaban parte de las pintas y demás pecados imperdonables. Pero todo ello ya ha cambiado. Hay que reconocer que cuando llegaron los pijos y los canis debimos unir nuestras alianzas para combatirles, cosa que se acentuó con la llegada del reguetón. Actualmente ambas bandas se juntan para compartir birra y kalimotxo, drogas, motos y algunas partes que forman parte de las pintas (tachas, pinchos, botas militares y complementos varios).
El champú. La melena de un jebi debe verse larga, brillante, fuerte, sana... uno de las posturas del kamasutra jebi se llama "headbanging", que significa mover el pelo como si de un molino se tratara, pero al son de la música. Por lo tanto es indispensable nutrir, lavar e hidratar el pelo para que éste crezca y sea una fuente de orgullo. En muchos casos la salud de un pelo jebi supera la de un pelo pijo, puesto que el jebi no suele malgastar en tintes a cada dos por tres, ni permanentes ni gominas que puedan dañar a uno de sus símbolos de identidad.
La ducha, el jabón y el desodorante. Indispensables para ligar con el sexo opuesto y para que a nadie se le ocurra tachar a un jebi de cerdo.
Ya se ha señalado anteriormente que los jebis han dejado de lado su inicial brutalidad propia de los años 80, y no suelen buscar problemas. Sin embargo, hay determinados grupos que son enemigos naturales:
Los canis. Son los dos extremos; completamente contrarios. Es por eso que surgen las rivalidades, pero son iniciadas por los canis, que siempre han sido más pendencieros y se dedican a molestar. Por eso, en ocasiones hay que sacar el mandoble...
Los pijos. No es culpa de nadie si tienen una diana en la boca, pero ya que la tienen, habrá que aprovechar...
Los raperos. Se dedican a hacer ruidos extraños con la boca, y piensan que el heavy está pasado de moda. ¡¡Que agarren una buena guitarra, que se van a enterar de lo que es la música auténtica!!
Los emos. Siempre cortándose e intentando morirse. ¡PUES MUÉRETE! ¡NO PASA NADA!
La policía de Bogotá: Aunque cualquier autoridad en cualquier ciudad es blanco de sus ataques si se atreven a meterse con ellos o a joderlos en las manifestaciones de la Nacional.
Los peluqueros con sus afiladas tijeras. La melena del jebi es libre, como su alma en el infierno. Aparte de que... ¿Qué menearías de la manera más animal en los mejores momentos de las canciones? ¿Los pelos del culo?
Los Regaytoneros. Cualquiera al que le guste cualquier estilo musical odiará a este colectivo, y a los jebis les gusta mucho la música jebi. La destrucción de la cultura musical mediante bazofias comerciales no es algo beneficioso para la sociedad, así que a fin de cuentas te están haciendo un favor.
Las Autoridades Sanitarias. A pesar de ser un enemigo oculto e invisible, este colectivo lucha por desaparición de estos grandes colectivos.
El Jebi en combate:
El jebi a punto de realizar un solo de bajo para comenzar la batalla
Un jebi cabreado es una máquina de matar imparable. Muchos de los que se han enfrentado a ellos no han sobrevivido. ¿Cómo sabemos entonces cómo es un jebi en la batalla? Tras semanas de arduas investigaciones, se ha conseguido traducir los balbuceos de un cani que se encontraba en el lugar incorrecto a la hora incorrecta. Los datos que se han obtenido son los siguientes:
Un jebi es una máquina lenta y pesada, como un tanque de la 2ª Guerra Mundial. Se dirigirá hacia ti con parsimonia, ya que realmente no tiene prisa por alcanzarte. Aprovecha y corre.
Si tratas de mantenerte lejos del jebi agresor y atacarle a distancia, debes saber que las piedras, las flechas, las balas y los obuses rebotan en su piel. Lo único que lo puede dañar es el impacto directo de un Flak 88, pero ya no se fabrican. Asíque no desperdicies tu tiempo y sigue corriendo.
Un jebi consume muchísimo combustible. De hecho, normalmente llevan detrás 5 esbirros cargados con barriles de cerveza y una sonda enchufada a la vena.
Si tienes la estúpida idea de esconderte y esperar a que pase de largo, debes saber que los jebis llevan de serie sensores térmicos en los ojos, por lo que no te servirá de nada. Además, no importa las puertas, paredes, precipicios o rios de lava que pongas entre el jebi y tú, él los atraversará en linea recta para alcanzarte.
Cuando te alcance (y creeme que lo hará), no merece la pena que te defiendas. ¿Para qué ibas a desperdiciar tus últimos segundos luchando contra el destino?
Como se puede observar, un jebi enfadado es un espectáculo que ninguna persona normal debería ver nunca. Sin embargo, lo anteriormente descrito es un jebi dirigiéndose hacia la batalla. Cuando llega el momento de la acción, los ataques propios de un jebi son:
Cabezazo demoledor: útil tanto dentro como fuera del combate. Es el ataque básico de los jebis, lento pero poderoso. Gasta 3 puntos de maná y causa 12 de daño. También sirve para abrir puertas, paredes, cajas fuertes, derrumbar edificios... ¿Pensabas que las Torres Gemelas habian caído por un atentado terrorista...? Piénsalo otra vez.
Solo de guitarra: al inicio del combate, el jebi puede sacar su guitarra y marcarse un solo con sus amplificadores gigantes, aumentando su velocidad y poder de ataque en 5 puntos. No consume maná.
Melena protectora: en momentos de apuro, el jebi puede menear su melena salvajemente, deflectando todos los impactos que pudieran dañarlo (el Flak 88...). Gasta 5 puntos de maná y vuelve invulnerable al jebi durante 30 segundos. Sin embargo, el jebi no puede realizar ninguna acción mientras está meneando su melena. Si se hace bajo los efectos del Solo de guitarra, se duplica su duración y daña a todos los enemigos cercanos en 1 punto de vida/segundo.
Sobaquina de la muerte: cuando el jebi levanta sus brazos, unos vapores propios de un vertedero nuclear asolan el terreno en el que se encuentre. Reduce la velocidad de los enemigos en 2 puntos y les causa un envenenamiento lento que les daña gradualmente. Se han dado casos que lo que esconde un jebi bajo el brazo no siempre es sudor, a veces son restos de polvos blancos...
Mano cornuta: Si el jebi levanta su mano cornuta (¿acaso hay otra?) hacia los cielos y grita "¡¡Brothers of Metal!!", 5 pequeños jebis saldrán de la tierra para ayudar al jebi en apuros. Consume 15 puntos de maná.
Hachazo del Valhalla: El ataque definitivo. Tarda 30 segundos en cargar, pero cuando se lanza toda forma de vida en 2 kilómetros a la redonda del jebi muere automáticamente. Tras esto, el jebi también muere y alcanza, por fin, el Paraíso Nórdico.
El True Jebi
Una cosa que salta en el google si buscas true heavy metalero
El True Jebi es ese personajillo que se puede encontrar en los bares jebis, en las calles de los bares jebis, en las tiendas de música jebi, en las tiendas de ropa jebi; en fin, en cualquier lugar donde pueda calmar su mono de metal.
Ésta escasa variante de jebi suele ser, por norma general, maestro de algún instrumento (instrumento jebi, se entiende. No vale ni la pandereta ni el xilófono)y, aparte de ser increíblemente populares, debido principalmente a que tras años de estudio, son los únicos capaces de arrojar algo de luz sobre los grupos auténticos del metal. Es por esto que los que comienzan en el mundillo se peguen a él como garrapatas, pero en vez de chupar la sangre, chupan sabiduría. (Venga, va, haced el puto chiste).
Esta subespecie suele ser gente con estudios superiores y una gran formación musical adquirida de forma autodidacta. Su indumentaria es (incluso) más extremista que la de un jebi normal, ya que sólo se pondrán camisetas de grupos que realmente contribuyeron al metal (esto significa que los grupos viejos de jebi siguen teniendo una importante fuente de ingresos en la venta de camisetas que empezaron a comercializarse allá en los '70 u '80). Y saben de lo que hablan.
Por norma general, los Trues jebis no son de ninguna ideología política concreta. Si les preguntas al respecto, después del puñetazo de rigor te gritarán en el tímpano ¡¡NI IZQUIERDAS NI DERECHAS, SOMOS JEBIS Y ESTAMOS POR ENCIMA!! ¡¡GROAAAAAAR!!. Y acto seguido te romperá una botella en la cabeza o bien te patearan y gritaran ¡¡¡THIS IS SPARTAAAAAAAAAAA!!!.
Advertencia: Nunca le digas a un True jebi lo que piensas de la música con una camiseta de Mägo de Oz puesta, a menos que quieras una cara nueva.
El falso jebi
Un rasgo fundamental de la personalidad de los falsos jebis es... que no tienen personalidad, puesto que aún no saben qué lugar ocupar en este mundo, y actúan tratando de encajar en cualquier lugar. No son, por tanto, jebis auténticos, sino simples individuos buscando un colectivo que los acepte. Obviamente, los falsos jebis terminan desistiendo de su intento de integración al ver que el resto de jebis pasan de ellos, al tener menos de jebi que un peluche de Hello Kitty.
Por norma general, no son aficionados a escuchar música jebi, y por tanto no conocen a los grandes grupos como Judas Priest o Iron Maiden, imprescindibles para llegar a ser un jebi de pro. Acostumbran a llevar camisetas de grupos de jebi español, como Mago de Oz o Saratoga, y a presumir de un amplio conocimiento que no poseen. Últimamente se está popularizando el tomar a algún jebi auténtico como referencia, el cual pasa a ser idolatrado por el intento de jebi (véase pegatina).
La adoración del falso jebi a su nuevo maestro puede en ocasiones llegar a ser extrema, hasta el punto de que el auténtico jebi intentará despegarse a su garrapata particular a patadas.
Tras esto, al falso jebi le asola una depresión de caballo.
Sin embargo, pese a la imitación y adoración absoluta a su maestro jebi, lo que ocasiona que simple vista no sea diferenciable el falso jebi del auténtico, siempre puedes distinguirlos por su manera de hablar. Si oyes alguna de las siguientes frases en boca ajena, ya sabes a lo que te enfrentas:
Toda la musica heavy que conozco es por el Guitar Hero
Zakk Wylde es panderetista, ¿no?
El thrash no mola, sólo es ruido
Manowar sólo tienen una canción, Güárrios of de güol
¡Camarero, ponme una Kas limón!
Metallica una tiene dos canciones; master of puppets
¿Qué grupo es mejor, Mago de Oz o Saratoga?
Aunque como es posible que te hayas quedado sordo escuchando jebi (ya sabes, si no sangran los oídos no es jebi metal), quizá no puedas escuchar esas frases e identificarlos, con el consecuente riesgo para la salud mental. Sin embargo, si ves a alguien haciendo alguna de las siguientes actividades, debes alejarte inmediatamente del sujeto en cuestión:
Discutir en este artículo.
Editar/vandalizar este artículo.
Discutir con Trues sobre música (y quedar como idiotas, se entiende).
Morir bajo los hachazos/martillazos de los Trues.
Seguir discutiendo con los trues de música.
Seguir discutiendo..
Seguir discutiendo hasta que los trues se paren de donde están sentados y griten : "¡¡¡ME CAGO EN DIOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS! WRAGGGGGGGGGGGGGGHHHHHHHHH!!!"
Luego de esto el falso jebi se cagará dará media vuelta y correrá para que los trues no lo dejen llorando.
COMO ACABAR CON UN FALSO JEBI (métodos alternativos a la extendida paliza brutal)
Una característica general de los falsos jebis es que no creen ser falsos jebis, por lo que si un jebi les pregunta, siempre dirán que es "Superjebi", "megajebi" o demás... ¿como se dice que algo es una pijada sin decir que es una pijada? bueno, es igual, el caso es que si quieres hundir al falso jebi en la miseria (y tu eres heavy claro está), tienes que ponerlo a prueba y demostrarle que es menos heavy que un peluche de hello kitty. Para ello tenemos que preguntarle cosas de jebi, en orden de difícil a fácil, de forma que este caiga en la cuenta progresivamente de cuan patético es. Por ejemplo:
Jebi (tu):¿Cuál era el autentico nombre de Euronymous?
Escoria (él):¿Annonymous? ¿Eso no era un programa de la tele?
Jebi: Venga, algo mas facilillo... dime 4 grupos de Black
Escoria: Emmm... Kiss... Manowar... ¿Black Sabbath? (ahora es cuando le matas)
Jebi: Joder, no sabes nada tronco, te lo voy a poner AÚN mas fácil. ¿Cómo se llama el actual cantante de Black Sabbath, ahora conocido como Heaven & Hell, que cantó anteriormente en Rainbow y en un grupo de su mismo nombre? (¿Sabrás que es Dio, no? así me gusta)
Escoria: Oo
(Ahora este jebi se sentirá pisoteado por el jebi, pero no es suficiente, ¡hay que acabar con él de raíz!)
Jebi: ¡Coño! ¡Como no sepas esta (amenaza o adjetivo a elegir)! ¡Dime 4 discos de los maiden!
No lo sabrá
(Cuanto más enfatices las preguntas fáciles, mejores resultados)
Y bueno, no tienes mas que seguir así hasta darte cuenta que no sabe ni de que disco es su camiseta, y ahi el falso jebi se hundirá para siempre y volverá a ser un friki sin futuro... pero sin ofender al METAL!
Posdata: todo esto ha sido probado por mí con un falso jebi (noveas si era falso! llevaba una camiseta de maiden de fear of the dark y no sabia ni decir el titulo ¬¬)VAMOS! juntos acabaremos con esta plaga! Emos sois los siguientes!
Guía para enloquecer a un metalero (para suicidas)
Dile que todas las bandas de Metal adoran al demonio.
Pregúntale que si las bandas Black Metal intentan copiar a Kiss.
Pregúntale porqué viste de negro, ¿es que se ha muerto su abuelita?
Pregúntale que si conoce alguna buena banda de Metal como Evanescense.
Si está escuchando Metal, dile que suena como Green Day.
Dile que todo el metal es un plagio descarado de Iron Butterfly.
Cámbiale un disco de Cannibal Corpse por otro de Cannibal Corpse y mira si nota la diferencia.
Dile cuanto te encanta "la musica metalica"
Dile que adoras el Metal mexicano y a sus ídolos Moderatto.
Usa la frase cookie monster vocals sin parar y haz como que si fuese lo más gracioso y original que hayas escuchado nunca.
Regálale flores y exprésale tu profundo afecto hacia él.
Si está escuchando Metal, dile: Estos tipos no tienen talento, pero Babasónicos, ¡ésos sí que hacen buena música!.
Intenta que se dé cuenta de lo homosexual que es Manowar, y si está de acuerdo, di que lo único más homosexual que Manowar es Black Sabbath o Judas Priest.
Di que todos los géneros del Metal suena igual.
Pregunta ¿Qué es vinil?.
Di que Cliff Burton era un hippie sucio que había alcanzado su máximo pico musical.
Si te dice que le encanta el metal de los 80's, pregúntale qué le pasó a Poison y a Bon Jovi.
Di que también te gusta la música Underground, como Stratovarius.
Di que Tarja Turunen canta tan bien como Juan Gabriel.
Insiste en que los vídeos de Emperor se verían mejor si ellos usaran un grupo coreográfico.
Pregúntale que si Mayhem es la banda de Marylin Manson.
Escribe Dios te ama con líquido corrector blanco en su parche de Hermética.
Dile que cada género musical tiene un espacio underground con bandas íntegras, así que el metal no es único en su especie.
Ingresa a un foro de Power Metal con su nick y postea que Ray Alder (Fates Warning) enloqueció a John Arch (Fates Warning).
Saca de sus cajas los discos de Iron Maiden y pon en su lugar uno de Prince.
Hazle un corte de pelo pop-punk mientras duerme.
Pronuncia Celtic Frost correctamente.
Recuérdale la homosexualidad de Rob Halford (Judas Priest) una y otra vez.
Dile que Ripper Owens cantaba mejor las canciones clásicas de Judas Priest que Rob Halford.
Pronuncia mal Judas Priest diciendo "Judas Pies" o "Judas Pest".
Dile que en la canción Painkiller parece que al cantante le estén apretando los cojones con unas tenazas.
Dile que el mejor álbum de Judas Priest es Demolition.
Dile que Judas Priest no hizo absolutamente nada por el Heavy Metal y que son unos vendidos al sistema.
Siéntate y aplaude educadamente en un concierto de Metal.
Mantenlo sobrio al menos 5 minutos.
Pregúntale si Randy Rhoads iba en el mismo vuelo de John Denver.
Dile que Korn y Limp Bizkit trajeron de vuelta el Metal en los 90's.
Aumenta los bajos en su equipo de sonido.
Búrlate de Slayer por robarle el nombre a Buffy Cazavampiros.
Dile que Timo Tolkki/Yngwie Malmsteen es un gordo sin talento.
Recuérdale que el Metal es parcialmente derivado del Blues.
Dile que los vocalistas de Power Metal cantan como homosexuales.
Si lleva el pelo largo, dirígete a él como si fuera una mujer y no te retractes.
Dile que te encanta Metallica por su album debut,: El Black Album
Aclara que Lemmy de Motörhead no ha movido la mano izquierda en los 30 años que ha tocado el bajo.
Pregúntale como es que su banda favorita, siendo tan buena, no es conocida por nadie.
Recuérdale los buenos tiempos en que Billy Jean fue un gran hit.
Dile que tú también eras metalero pero que maduraste en el momento que empezaste a escuchar música más intelectual como Soda Stereo.
Dile que nunca has escuchado una banda de Black Metal mejor que System of a Down.
Pregúntale si es católico, apostólico y romano.
Dile que Mike Terrana es casi tan bueno como Alex Fernández de Maná.
Pregúntale si King Diamond se escapó de un circo.
Comenta que Hammerfall suena como música para ancianos.
Dile que te encanta su pelo limpio y perfumado.
Pregúntale si los de Cannibal Corpse son canibales de verdad.
Pregúntale que si los integrantes de Blind Guardian son hobbits de la Tierra Media.
Dile que Jason Becker no tenía talento, que al Metal lo dejó como estaba y que él terminará igual.
Quítale todas sus pulseras negras, se sentirá desnudo sin ellas.
Pregúntale porqué mueve la cabeza al escuchar Metal.
Píntale las uñas de rosa mientras duerme.
Admira los aportes de Cradle of Filth al escenario del Black Metal mundial.
Insiste que Venom es Black Metal.
Dile que la cerveza es orín de asno, y que cualquiera que la beba una nenaza.
Pregunta cuanto le pagaron a Dio por hacer de Stuart Little.
Dile: "tienes razón, Korn o System of a down no pueden ser Death Metal, porque Korn y SOAD sí que hacen música".
Graba tu voz sobre una cancion de Black Metal cualquiera intentando cantar un villancico.
Dile que el pop-punk es el mejor género musical del mundo.
Preguntale que es Iron Maiden, durante varios dias, con algunas horas de diferencia por pregunta.
Si viene Iron Maiden al D.F., pregúntale por que tan emocionado, si ya tenemos a Moderatto.
Mientras revisas su iPod plagado de Metal, pregúntale si le gusta Pxndx
Mientras escucha "Master of Puppets", pregúntale si es Pxndx (siempre funciona, creanme)
Dile que te encantan los últimos álbumes de Metallica, sobretodo "aquél en el que sale una canción que se llama Until it Sleeps pero no me acuerdo como se llama..."
Recuérdale que Metallica nunca más volverá a ser el grupo que era antes del Black Album.
Dile que Iron Maiden no piensa volver a sacar un nuevo trabajo porque están tan viejos que ya piensan en retirarse.
Pregunta por qué los nuevos grupos de auténtico metal se las ven y se las desean para abrirse paso en el mundo de la música mientras que [escriba aquí el nombre de una pésima cantante que esté buena] lo tiene tan fácil para sacar un disco. ¿Acaso el metal no es un género de mejor calidad?
Dile (cuanto más despectivo lo hagas sonar, más suicida quedarás) que no entiendes por qué se va a Alemania para ver festivales plagados de grupos extranjeros si en España tenemos la mejor música y los mejores cantantes del mundo.
Dile lo mucho que te gusta Tokio Hotel (substituible por cualquier otro grupo del estilo). Aquí se corre el riesgo de que te arranquen la cabeza de un mordisco heavy. Solo para los más suicidas.
Como clasificar a un jebi en un concierto
EL ACOHÓLICO: Este ejemplar está siempre pegado a cualquier bebida alcohólica, y es el típico que haciendo fila para entrar en el concierto ya lleva un botella de cerveza de 2 litros, aunque sean las 9 de la mañana. Cuando entra en la sala va directamente a la barra a pedir más cerveza, proceso que repetirá hasta la saciedad durante el concierto para después ir al bar jebi de turno a beber más. Este ejemplar suele asegurar que ha sido un gran concierto, pero por algún motivo no recuerda ni quién tocaba...
EL QUE EMPUJA: Este sujeto no es feliz en un concierto si no hay gente empujándose. Suelen tener influencias punkis, y habitualmente entran en acción al comienzo del concierto y en los solos de guitarra. Normalmente, varios de estos ejemplares se juntan y acaban empujándose entre ellos, con lo que suele llegar un momento en que el resto del público (incluso el grupo que toca) les mira mal, pero ellos ni se inmutan y siguen a su puta bola. Sólo paran cuando acaba el concierto, cuando son amenazados de muerte en repetidas ocasiones o cuando todos los de su alrededor, hartos ya de él, le empujan incesantemente durante 15 min. Suelen volver a sus casas con un tono violáceo por todo el cuerpo, y con algunas articulaciones bastante estropeadas.
EL MOLESTADO: Éste suele pedir constantemente a los de su alrededor que paren de hacer algo, ya sea fumar, encender el mechero en la sbaladas, que el de atrás le empuje un poco, que los que están a tomar por culo se empujen entre ellos, que dejen de violarlo, en fin... no suele prestar mucha atención al concierto.
EL ENTENDIDO: Este ejemplar conoce todas las canciones del grupo y a los teloneros, conoce todas sus influencias, nombres y apellidos de los componentes, marcas de guitarra y durante el concierto sólo comenta si les ha salido bien, en que han fallado, etc... suele ser un coñazo inaguantable.
LA CABRA: Este ejemplar está botando en todas las canciones, aunque sean baladas, y se han dado casos en los que entre canción y canción siguen botando... suelen acabar extasiados tras el concierto.
EL ALTO: Este ejemplar no tiene la culpa de nada, pero tiene tendencia a ponerse en primera fila y no dejar ver a nadie que esté detrás. Son mucho mejores cuando tiene el pelo largo y rizado, porque abultan el doble y sólo dejan ver a la mitad de las personas.
EL BAJO: No para de cagarse en el alto de delante, pero no se da cuenta de que el problema no es que el de delante sea alto...
El SOSO: Este mira el concierto como si fuese el cine, no ha botado en todo el concierto ni levantado las manos para aplaudir o hacer los cuernos. Son estatuas.
EL ALTERNATIVO: Es alguien que no lleva ninguna indumentaria jebi, ni camiseta del grupo ni leches, es más, tal y como viste podría pasar a cualquier discoteca pija... pero suele sorprender el que no se haya equivocado de sitio y se sabe todas las canciones.
EL BAILARÍN: Este ejemplar baila todo lo que le pongan, aunque sea un solo de batería o de bajo... él o ella sigue bailando hasta la muerte.
EL BUSCADOR DE PÚAS: Este ejemplar no ha podido coger una púa durante el concierto, pero tiene la esperanza de que cuando se acabe y la gente se empiece a ir habrá por el suelo alguna púa, baqueta, guitarra o batería que nadie haya visto cuando la ha tirado el grupo en cuestión.
EL LIGÓN: Este ejemplar va al concierto para poder enrollarse con una tía jebi que esté muy buena. Lo importante no es el grupo, a él le da lo mismo si el cantante saca un revólver y se vuela la cabeza... él tiene que conseguir un rollo.
EL COMPONENTE DE OTRO GRUPO: Si uno se fija bien puede encontrar a este ejemplar escondido.
EL QUE VA DE GÓTICO: Suele haber al menos uno de estos ejemplares por concierto, da igual que sea metal rapeado, metal cristiano o simplemente rock urbano, él está allí, acechando entre las sombras...
EL INCONFORMISTA: Este ejemplar no para de silbar al grupo, demostrar su rechazo y de criticarles. Por algún extraño motivo no se conforma con nada.
EL QUE VA DE JEBI: Este ejemplar suele vestir como un heavy pero no conoce ni a los teloneros ni al grupo. Cuando el grupo o teloneros hagan una versión de “The Number of the Beast” o “I Want Out”, este ejemplar seguirá preguntando cuál es esa canción que están tocando.
EL GUITARRISTA: Este curioso ejemplar ha estado todo el concierto tocando su guitarra imaginaria, para únicamente para aplaudir cuando acaba la canción. Luego, él sigue con sus increíbles solos de guitarra.
EL GRACIOSO: Éste comenta con gracias todas la frases del cantante, o las acciones del grupo... al principio cae bien... Pero no suelen sobrevivir al concierto entero.
EL DE LOS AUTÓGRAFOS: Antes de que empiece el concierto este ejemplar tiene preparado el disco para que se lo firmen; durante el propio concierto pide que lo hagan y si no, al final.
EL QUE DESAFINA: Se sabe todas las canciones y las canta de una forma penosa y horrible. Suele asustar a los de al lado o al propio cantante.
EL LISTO: Ha llegado el último pero ahí está, en primera fila.
LA BOLA DE PINCHOS: Este ejemplar tiene todo pulseras de pinchos, pendientes de pinchos, tachuelas de pinchos... es habitual que haya un circulo vacío a su alrededor, ya que si te acercas demasiado acabas como un colador.
EL EMOCIONADO: Es una variante del que empuja mezclado con la cabra y/o el guitarrista, entre otros... pero éste va más allá. Suele empujar, pegar, chillar, subirse a los brazos de alguien y que lo tiren al suelo... pero incluso subirse al escenario con el propio grupo. Si lo echan se jode, si no, se queda un ratito a tocar su guitarra imaginaria, le roba el micro al cantante o se junta con el guitarra, y mientras uno toca la púa el otro toca los trastes... abundan en los conciertos de death, thrash, black... pero nacieron en los punk.
EL FAN N.1: Esta variante está prácticamente enamorada del grupo, lanza flores y objetos varios en el escenario en plan regalo, se sabe todas sus canciones y las canta a pecho abierto, llora en las baladas, pone los cuernos con más fuerza que nadie y luego se las ve y se las desea para ir a felicitar al grupo, gorronear autógrafos y fotos, volverles a felicitar y llorar de la emoción por lo bueno que ha sido todo. La reacción postconcierto puede ser: a) de increíble felicidad porque los del grupo se han portado bien con él o b) de increíble e inmensa tristeza porque los del grupo eran rancios y han pasado de él como de la mierda.
Los jebis, ¿nacen o se hacen?
Ésta es una de las grandes cuestiones que se hace la humanidad, pero que avanza día a día en cada bareto jebi del mundo. Hay diversas opiniones, como los que tienen la firme creencia de que Un heavy es heavy desde el momento en que sale de las entrañas de su madre a mordiscos, aunque también están los que opinan que: Un heavy se vuelve heavy cuando descubre un CD o un casette perdido y empieza a necesitar esos acordes y esas poderosas baterías para que su corazón continúe bombeando sangre. Normalmente ese casette o CD llega a manos de lo que algunos llaman Maestros del Metal. Estas criaturas fantásticas y legendarias viven al final de las aulas de clase, tienen 2 o 3 años más que el resto de los alumnos y la gente normal no se acerca a ellos, porque su apariencia intimida y dan miedo. No intentéis convertiros en su aprendiz del metal o aprenderéis a sacar la cabeza del WC para sobrevivir. Si realmente estáis capacitados, el maestro del metal os elegirá a vosotros.
esto esta sacado de la frikipedia: http://www.frikipedia.es/friki/Jebi