Atención, porteño,
a esta Villa Miseria:
cemento de sueños
de cabecitas negras.
De aquí parte el grito,
lamento profundo
que marca un hito
en la miseria del mundo.
Es un grito de rabia
de dolor y de pena,
que bulle en la savia
de nuestras venas.
Dolor de hermano
de tierra dentro,
con la misma sangre
que llevas adentro.
Pena de sabernos
por pobres, menos,
y que quieren tenernos
socialmente ajenos.
Pero entiende antes:
NO SOMOS PARIAS,
somos inmigrantes
en nuestra propia Patria
a esta Villa Miseria:
cemento de sueños
de cabecitas negras.
De aquí parte el grito,
lamento profundo
que marca un hito
en la miseria del mundo.
Es un grito de rabia
de dolor y de pena,
que bulle en la savia
de nuestras venas.
Dolor de hermano
de tierra dentro,
con la misma sangre
que llevas adentro.
Pena de sabernos
por pobres, menos,
y que quieren tenernos
socialmente ajenos.
Pero entiende antes:
NO SOMOS PARIAS,
somos inmigrantes
en nuestra propia Patria
Chilimino (poeta villero)