La «máquina de Dios» puede encontrar una partícula que viaje en el tiempo
Un grupo de investigadores del LHC, el acelerador de partículas más grande del mundo, ha observado por primera vez una reacción entre materia y antimateria candidata a explicar cómo se originó el universo.
El nuevo trabajo, publicado en Physics Letters B, se basa en la desintegración de un mesón B, una partícula que se generó justo después del Big Bang y que hoy sólo puede recrearse en potentes aceleradores.
Desde hace años, el LHC, en Ginebra, y el Tevatron, en EEUU, compiten por generar mesones, que pueden explicar por qué la materia reina sobre la antimateria. Los físicos creen que, en su origen, el universo contenía igual cantidad de ambas. Los átomos, las moléculas y los planetas eran imposibles. En algún momento el equilibrio se rompió e hizo posible el universo
La respuesta podría estar en los mesones B, muchas veces menores que un átomo y que sólo viven una trillonésima de segundo. Están hechos de materia y antimateria que se aniquilan entre sí, dejando en ocasiones más de una que de otra.
vista satelital del gran colicionador de 10 km
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