Para Algún Oleaje, lejano atardecer.
La verdad es que mis pensamientos
Mordían los dolores más cercanos al amor
Yo que vos todavía estas a tiempo
De volver a poner la otra mejilla.
De otra manera bienvenida a mis ojos
A mi pequeña ciudad de estrofas,
A mis huidas de poetas,
A mis brazos que piden revancha.
Tendríamos que morir de viejos
Pero el corazón envejece muy rápido
Feliz a tus besos que lo alimentan
Y a tus piernas que lo contienen.
Sin escusas al destino
Seremos los menos urgentes
Lentos pero enamorados
Suicidas de un final bajo las estrellas.
No voy a quedarme sin tus secretos
Y mucho menos sin tus labios,
De a momentos parecen sinceros
Y por otros solo se mueven.
Puedo mirarte y no tocarte
Y sentirte la mas cercana a mi ser,
Puedo desear besarte
Pero es muy difícil lo prematuro.
Serás la mariposa que me salve de las despedidas
De los abandonos de las caricias del dolor,
Yo seré la incertidumbre de tus ojos
Y el poeta de tus historias de pasión.