Introducción --------------------------------------------------------------------------------------2
Causas y efectos -----------------------------------------------------------------------------------2
Edad en que se comienza a beber, bebidas alcohólicas más
comunes y causas de porque el alcohol no es apto para menores de edad-------------4
Relación entre el alcohol y la droga-----------------------------------------------------------4
Diferencias entre usuarios, abusadores y adictos-------------------------------------------5
Como prevenir las consecuencias del beber alcohol en exceso---------------------------5
Encuestas-------------------------------------------------------------------------------------------6
Conclusión -----------------------------------------------------------------------------------------7
Bibliografía-----------------------------------------------------------------------------------------8
Introducción
En esta monografía trataremos el tema del alcohol en la adolescencia: sus efectos, las causas del alcoholismo, la edad de su comienzo, la diferencia entre ser adicto y beber con moderación, la relación entre alcohol y droga, bebidas alcohólicas más comunes para los adolescentes, causas que hacen que el alcohol no sea apto para menores, y como se puede curar o prevenir las consecuencias del alcohol en exceso.
Trabajaremos a partir de la siguiente hipótesis: “El consumo de alcohol en exceso comienza en la adolescencia, y si no es tratado con rapidez puede conducir a estados de salud no deseados”.
Pensamos esto por lo que vemos diariamente en el noticiero, Internet y la vida cotidiana. Además los jóvenes suelen querer deshacerse de sus problemas y piensan que el alcohol es la solución, pero no se dan cuenta de que están cada vez peor. Todo empieza con un poco de alcohol y luego con la iniciativa de sus pares. Esto puede ocasionar consecuencias mortales para este, pero luego nadie tendrá la culpa además del mismo.
Hace un par de meses, las noticias nos hablaron sobre una chica, de entre catorce y quince años, encontrada en un estado de coma alcohólico. Sus padres habían fallecido, ambos de cáncer, con un año de diferencia uno del otro. Unos meses después, ella tuvo una fiesta en la que no había alcohol, pero llevó vodka escondido, y se fue a un lugar adonde nadie la veía, y lo tomó rápidamente. Cuando la encontraron estaba en un estado de coma alcohólico.
Por esto elegimos este tema. Nos pareció importante tratar este tema desde nuestro punto de vista, como adolescentes, y miembros de una sociedad en la que cada vez hay más casos de este tipo.
Ahora comenzaremos a desarrollar el tema:
Causas y efectos:
De acuerdo con los datos que relevamos, algunas de las causas por las que los adolescentes comienzan a beber alcohol son:
• por probar
• por diversión
• por placer
• para liberarse de sus problemas
• por que está de moda
• para buscar la embriaguez
• para “quedar bien”
• para sentirse parte de un grupo
• entre otras
Para otros psicólogos también depende de la personalidad, el contexto social en el que viven, su depresión, su historial familiar de abuso de sustancias alcohólicas, su poco amor a si mismo y su pensamiento de que están aislados de la sociedad.
El problema es que empieza como una diversión o una solución a distintos problemas, y se vuelve un hábito continuo que puede provocar distintos efectos. No se dan cuenta de las consecuencias que puede llegar a producir el alcohol en exceso.
Estas consecuencias pueden dividirse en dos: efectos a corto plazo o efectos a largo plazo.
Efectos a corto plazo:
• Psicológicos (en función de la dosis): efecto antiestrés, desinhibición, euforia, aumento de la sociabilidad, dificultad para hablar, descoordinación.
• Orgánicos (depende de la cantidad de alcohol presente en sangre, medida en gramos por litro de sangre) disminución de reflejos, dificultad en el habla y en coordinar movimientos, pérdida del control de las facultades superiores, visión doble, apatía y somnolencia, coma, muerte por depresión respiratoria y vasomotora.
Efectos a largo plazo:
• Psicológicos: dependencia psicológica, disminución de la memoria, dificultades cognitivas, demencia.
• Orgánicos: trastornos digestivos (gastritis, úlcera), hepatitis y cirrosis, tumor de boca, faringe y esófago, problemas cardiacos, trastornos en sistema nervioso y daños cerebrales, dificultades sexuales, depresión y otros trastornos psiquiátricos , tolerancia (el cuerpo se acostumbra y hace falta beber más para conseguir los mismos efectos), dependencia (cuando se bebe demasiado durante un tiempo, el cuerpo necesita seguir tomándolo, la persona se encuentra mal sin alcohol), síndrome de abstinencia (nauseas, vómitos, temblor, ansiedad, taquicardia, hipertensión arterial, delirio, alucinaciones y convulsiones).
Además, el consumo de alcohol durante el embarazo puede causar problemas en el desarrollo del feto, produciendo el llamado síndrome fetal del alcohol.
Antes de estas consecuencias se producen varios síntomas:
• Bebedor solitario.
• Dar excusas para beber.
• Episodios de violencia asociados al consumo de alcohol.
• Deterioro en las relaciones sociales y familiares y en la responsabilidad laboral.
• Absentismo laboral.
• Conducta que tiende a esconder el alcoholismo.
• Hostilidad al hablar de la bebida.
• Negarse a la ingesta de alimento.
• Negar la apariencia física.
• Vacilación por las mañanas.
• Cansancio y agitación.
• Insomnio.
• Confusión.
• Sudores.
• Lagrimeo.
Edad en que se comienza a beber, bebidas alcohólicas más comunes y causas de porque el alcohol no es apto para menores de edad
Los adolescentes empiezan a beber a la edad aproximada de 13 o 14 años. Esto es porque es la edad en que empiezan la secundaria y cambian sus amistades y sus modos de ver la vida. Las bebidas más comunes que éstos ingieren son: cerveza, vino, vodka, champagne, wisky, licores y mezclas de refrescos y alcohol, entre otras.
El consumo de alcohol por menores de edad continua siendo un problema incurable en la salud pública. Cada año más de 3 mil menores de edad mueren a causa de heridas relacionadas al consumo de alcohol. Otros impactos a la sociedad incluyen crimen, violencia, sexo inseguro, y suicidios. El alcohol sigue siendo la droga que más usan los adolescentes. En el 2001 el costo nacional del consumo de alcohol por menores de edad se estimó en $ 61.9 mil millones de dólares. El vínculo entre la publicidad y el consumo de alcohol en la juventud ya está muy bien documentado. Es muy obvio que entre más publicidad de alcohol ven los jóvenes, más consumen y es posible que lo hagan en exceso.
El alcohol en los menores produce más consecuencias indeseadas que en los mayores de edad, porque están más desarrollados y capacitados para ingerir alcohol. En los mayores tampoco es conveniente beber alcohol por sus efectos. Lo que se quiere decir es que en los mayores hay menos peligro al ingerir alcohol, aunque éste es demasiado grande para todos.
Relación entre el alcohol y la droga
Crecer no es fácil, y los adolescentes necesitamos mentes claras para llegar a ser adultos psicológicamente sanos. Por eso beber en grandes cantidades puede tener efectos graves, tanto más si el organismo del bebedor se encuentra en desarrollo. Debido a la inmadures psicológica, se tienen dificultades para manejar las emociones producidas por el alcohol.
Consideramos que los adolescentes no tienen noción de este hecho, y eso fue nuestro incentivo para la realización de este trabajo. El propósito de la adolescencia no es borrar el pasado sino inmortalizar lo que este tiene de valioso, y despedirse de aquellos aspectos que obstaculizan la plena realización de las potencialidades. Es por esto que es común que los jóvenes realicen sus actividades hasta los extremos.
Por ejemplo, las salidas de los fines de semana hasta altas horas de la noche acompañadas del consumo de alcohol. Esto es así porque buscan maneras de sentirse vivos, de inmortalizar las vivencias. Pero muchas veces toman decisiones sin evaluar las consecuencias, inmediatas o a futuro.
Kaplan reseña una serie de tesis que resumen bien los rasgos típicamente atribuidos a la adolescencia: "los adolescentes, esas criaturas patéticamente susceptibles y vulnerables, apasionadas e impulsivas, totalmente sexuales y monstruosamente egocéntricos, son en realidad, ávidos buscadores de autenticidad moral".
Los adolescentes parecen abusar de las bebidas con alto contenido de alcohol sin ser del todo concientes de los efectos acarreados. En un plano general, podemos decir que el alcohol produce sobre el organismo un efecto tóxico directo, y un efecto sedante, más conocido como "embriagarse"; además su ingesta excesiva durante períodos prolongados conduce a mal nutrición.
Existe también la posibilidad de que la persona desarrolle una adicción a su consumo, siendo víctima del alcoholismo. Esta es una enfermedad crónica y habitualmente progresiva, producida por la ingesta excesiva y prolongada del alcohol etílico. La OMS (Organización Mundial de Salud) la define como la ingestión diaria de alcohol superior a 50gr. en la mujer y 70gr. en el hombre, producida por la combinación de diversos factores psicológicos, genéticos y fisiológicos que producen daño cerebral progresivo, y finalmente la muerte.
Se debe apuntar a promover la concientización de los padres sobre el alcohol y sus efectos en los adolescentes, para que, a la hora de tomar, lo hagan responsablemente, por propia voluntad y no por imposición social. De esta forma pensamos que colaboraremos en hacer del adolescente un ser más libre.
Por todas estas razones el alcohol es considerado una droga adictiva. Esto quiere decir que hay muchas maneras de ser adicto a determinadas cosas, lo que pasa es que hay una conducta que es más importante que la misma droga en sí. En el caso del alcohol, el problema es que la adicción se suma a los daños colaterales ya mencionados. Se mueren 20 personas por día en accidentes causados por el alcohol. No hay ninguna epidemia que genere tantas muertes. Si bien, no es una droga dura, como la cocaína y demás, puede dar pie a ellas.
Diferencias entre usuarios, abusadores y adictos
Existen diferentes formas de relacionarse con el alcohol:
a. El usuario, consume ocasionalmente, por curiosidad, desafío, interés, presión de sus pares, buscando placer o por decisión propia en ocasiones de fiesta. Su riesgo es menor salvo en casos de un consumo ocasional excesivo. Éstos viven más tiempo en comparación con el abusador y el adicto. Porque el alcohol, en especial el vino tinto, ayuda a reducir el colesterol malo, y puede ayudar a reducir enfermedades cardiacas hasta un 20%.
b. El abusador es quien consume en forma regular, frecuentemente y de modo continuo. Lo motiva la búsqueda de una identidad, el acompañamiento que brinda el alcohol en su depresión y su componente social. Estas personas padecen dependencia psicológica y una situación de riesgo creciente.
c. El adicto o dependiente es el que consume sin períodos de interrupción. No puede abstenerse ni detenerse. Intenta suprimir los efectos del dejar de consumir, sosteniendo el consumo. Esto quiere decir que, para no sufrir las consecuencias de la abstinencia del alcohol, sigue bebiendo. El adicto, a diferencia del abusador, no solo tiene dependencia psicológica, sino que también tiene dependencia física. A esto se debe el síndrome de abstinencia. Estas personas padecen de alto riesgo y problemas sociales.
Como prevenir las consecuencias del beber alcohol en exceso
Es aconsejable revisar los vínculos y promover valores de vida genuinos: afecto, amistad, libertad. Esto fortalecerá al chico y evitará que adquiera “principios masificados” y, por lo tanto, que consuma. No mostrarse temerosos, hablar del alcohol sin alarmismo. Cuando los hijos perciben miedo en los padres, lo que terminan por pensar es: “Esto es algo mucho más poderoso que lo que me han inculcado, que mis valores”, afirma el especialista. Entonces sienten el deseo de consumir para desafiar esa autoridad.
Hasta que las causas primarias del alcoholismo sean descubiertas, el problema no puede ser prevenido. De todas formas, los programas educativos sobre el alcohol, dirigidos a los niños y adolescentes y a sus familiares, pueden ser de gran utilidad. Los hábitos sociales correctos son fundamentales para la prevención de su abuso.
“El método más eficaz para abandonar el consumo abusivo del alcohol son los grupos de Alcohólicos Anónimos u otras instituciones similares, en los que los mismos alcohólicos se ayudan entre sí.”
“En esos grupos los alcohólicos buscan y construyen un círculo de relaciones ajeno al consumo de alcohol y procuran recuperar la autoestima y la confianza sin intervención de la bebida. Cuando un alcohólico presenta síndrome de abstinencia, deben atenderse en primera instancia esta patología, luego ingresará a la fase de desintoxicación y posterior rehabilitación”. Por Dr. Gustavo Castillo
A nivel nacional la Ley Nº 24.788 de Lucha contra el Alcoholismo, prohíbe en todo el territorio nacional la venta a menores de dieciocho años de todo tipo de bebidas alcohólicas y crea el Programa Nacional de Prevención y Lucha contra el Consumo Excesivo de Alcohol (marzo de 1997) En la Ciudad de Buenos Aires, la Legislatura sancionó, en el año 2005, la Ley Nº 1.723 que garantiza la prevención y protección de la salud de los menores de 18 años que padezcan las consecuencias del abuso del consumo de alcohol, en virtud de lo establecido en el artículo 23 de la Ley Nº 114 (Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires) y la Ley Nacional de Lucha Contra el Alcoholismo (Ley N° 24.788), a través de su inserción en programas comunitarios que garanticen su atención sanitaria.
Encuestas
La accesibilidad de los jóvenes a las bebidas alcohólicas es cada vez mayor, a pesar de las prohibiciones impuestas de su venta a menores. La edad media de inicio en el consumo de alcohol entre los escolares, según los datos de una Encuesta sobre Drogas a la Población Escolar 1998, es de 13.6 años, y la edad media de inicio de consumo semanal se sitúa en los 14.9 años, según esta fuente las chicas registran mayor prevalencia de consumo de alcohol, aunque en cantidades menores. El 84.2% de los escolares ha consumido alcohol en alguna ocasión y el 43.9% consume al menos una vez a la semana. En cuanto a los episodios de embriaguez el 41% de los escolares se han emborrachado en alguna ocasión y el 23.6% en el último mes.
Un 80% de las muertes registradas entre adolescentes se deben a causas violentas y dentro de ellas las relacionadas con drogas o alcohol representan el 50%, existiendo un mayor porcentaje de suicidios en los adictos a estas sustancias. Además, se consideran los factores familiares de gran importancia en el inicio y curso clínico de la adicción al alcohol y otras drogas, ya que hasta un tercio de los niños tienen su primera oferta de consumo de bebida alcohólica dentro del ambiente familiar, por lo que la implicación de la familia tiene gran importancia en todo programa terapéutico.
Según una encuesta que realizamos nosotros entre familiares y amigos, el 50% (12) de los que alguna vez se embriagaron lo hizo antes de los 16 años y el otro 50% (12) entre los 17 y los 21. El 29.2% (7) del total de consultados nunca tomó en exceso, de los cuales el 3.4% (1) es mayor de edad. Esto refleja las variaciones que hay entre cada adolescente, y que el problema del alcoholismo no lo tienen todos. Sin embargo, es un problema notable en nuestra sociedad.
Conclusión
Los datos obtenidos confirman nuestra hipótesis inicial respecto del inicio del consumo de alcohol en la adolescencia y las graves consecuencias que esto trae.
Después de haber buscado información e investigado por diferentes medios, llegamos a la conclusión de que las familias son las que tienen que comenzar el trabajo de cuidar a sus hijos jóvenes de empezar a consumir, porque después no les es fácil dejar de hacerlo.
Además, los adolescentes deberían pensar más en lo que les hace bien, y no tanto en lo que la gente opine. Si se empieza desde muy pequeño a beber, es muy probable que se siga por el camino de las drogas, y así transformarse en un adicto, y terminar con un mal futuro, inclusive llegar a la muerte temprana.
Pensamos también que si alguien tiene problemas familiares o de amistades lo correcto es ir a un psicólogo, no beber como cree mucha gente, ya que la bebida no es la salida. Como si fuera poco, los menores están menos capacitados que los mayores de edad para beber este tipo de bebidas, ya que no están totalmente desarrollados ni física ni psicológicamente y por lo tanto las consecuencias son diferentes que las que les producen a los mayores.
Queremos resaltar que es muy importante que haya apoyo familiar. En los casos en los que este existe, se nota.
El propósito de este trabajo es que llegue a todos los jóvenes para que tomen conciencia de lo que están haciendo (si toman alcohol), que sepan que no está bien, y que midan las consecuencias de sus actos. Además que entiendan que ni el alcohol, ni las drogas (sin prescripción médica), ni nada que se les parezca puede ser una solución a sus estados de ánimo o sus conflictos.
BIBLIOGRAFÍA
Páginas Web:
http://www.healthynj.org/dis-con/alcohol/espanol.htm
http://www.perspectivacuidadadna.com/contenido.php?itemid=19907
http://www.saludalia.com/Saludalia/web_saludalia/vivir_sano/doc/alcohol_y_drogas/doc/alcohol_jovenes.htm
http://www.cedom.gov.ar
http://infoleg.mecon.gov.ar
Libros:
Guía para padres de hijos adolescentes, del Programa Vivamos Responsablemente, de Cervecería y Maltería Quilmes, con el asesoramiento del licenciado Miguel Espeche. (Por Paloma Gil Estrada)
“La adolescencia: manual de supervivencia”, de Rosina Crespo y Diana Guelar, Editorial Gedisa.