Asesinos seriales
Advertencia
Este post no está dirigido a cosechar puntos ni muchísimo menos a rendir homenajes a estos pocos ejemplares de lo que significa la miseria humana. Este post simplemente cumple con un interés que tengo hacia los asesinos seriales, en el sentido de que representa lados oscuros de la mente humana que jamás podremos entender. Lo que se encuentra en negrita es resaltado propio.
Albert Fish, "El abuelo caníbal"
Modus Operandi
A diferencia de muchos otros asesinos en serie, Albert Fish tenía un objetivo claro pero no siempre usaba el mismo modus operandi para conseguirlo.
Albert solía engañar a sus víctimas, generalmente niños, gracias a su aspecto de abuelo entrañable; cuerpo encogido, cabello y bigote grisáceos y ojos tímidos. Una vez los había convencido con cualquier pretexto se los llevaba a una cabaña que tenía a las afueras de Brooklyn para torturarlos, sodomizarlos y abusar de ellos.
En algunos casos, una vez cometido el crimen le escribía una carta a la madre de la víctima explicando lo sucedido:
"(…) La atrapé, la desnudé. Ella me pateó y rasguño. La estrangulé y entonces la corté en pequeños pedazos que me fui tomando durante nueve días. No se puede imaginar como era de dulce su carne. No se preocupe, no la violé. Murió virgen. (…)"
Ante el tribunal que lo juzgó aseguró que por orden divina se veía obligado a torturar y matar niños y que comérselos le provocaba un gran éxtasis sexual.
Crímenes
No esta del todo claro cuantas víctimas llegó a provocar Albert Fish, pero durante el crimen quedó demostrado que realizó todo tipo de perversiones a más de 100 niños, llegando a matar a 15 de ellos.
Entre sus crímenes destacan todo tipo de actos escalofriantes. En algunas ocasiones se comía a sus víctimas, en otras llegó a secuestrar un niño y tras flagelarle le cortó las orejas, la nariz, los ojos, le abrió el vientre y se bebió su sangre siendo también conocido como "El Vampiro de Brooklyn".
Era capaz de asediar a cualquier tipo de chico, en 1919 acuchilló a un muchacho con discapacidad mental en George Town, Washington DC.
El 11 de febrero de 1927 un niño llamado Bill Gaffney se encontraba jugando con su amigo Billy Beaton cuando fue secuestrado, torturado y posteriormente ingerido por Albert Fish. Su cuerpo nunca apareció.
Captura y condena
Tras ser reconocido por un motorista que vio su foto en los periódicos fue capturado. El lunes 11 de marzo de 1935 en el juzgado White Plains de Nueva York empezó el juicio contra Albert Fish.
El juicio tan solo duró diez días. Albert Fish en un intento desesperado por evitar la cárcel alegó locura demencial y clamó haber escuchado voces de Dios ordenándole sus crímenes.
Numerosos psiquiatras testificaron acerca de los fetichismos sexuales de Albert. Su hijastra describió con todo lujo de detalles como Albert le instaba a ella y a sus hermanos a practicar juegos que involucraban el masoquismo y el abuso sexual infantil.
Tras no pocas deliberaciones, el jurado lo encontró sano y culpable condenándole a la silla eléctrica.
A medida que se iba acercando el día de la ejecución Fish se mostraba cada vez más feliz. El 16 de enero de 1936 fue ejecutado en el correccional de Sing Sing. Tras ayudar a sus verdugos a colocarle los electrodos se mostró entusiasmado y dijo: "Qué alegría morir en la silla eléctrica. Será el último escalofrío. El único que todavía no he experimentado."
John W. Gacy, "El payaso asesino
Modus Operandi
Los asesinos en serie están específicamente motivados por una multiplicidad de impulsos psicológicos, sobre todo por ansias de poder y compulsión sexual. Con frecuencia tienen sentimientos de inadaptabilidad e inutilidad, algunas veces debido a humillación y abusos en la infancia.
Aunque a primera vista John Wayne Gacy se mostrara como una persona cordial y educada, en su interior se escondía una alma despiadada capaz de cometer los crímenes más atroces que nadie pueda imaginar.
Los psicólogos del caso de John Wayne apuntaron a una arteria cerebral colapsada producto de un golpe en la cabeza en el jardín de su casa cómo posible responsable de la transformación del cerebro de John Wayne Gacy.
Su modus operandi seguía unos parámetros muy claros. John solía conducir por los alrededores de la ciudad en busca de jóvenes autostopistas, chicos solitarios o prostitutas homosexuales. Seguidamente les cortaba el paso y les ofrecía su coche para acercarlos a alguna zona de bares cercana. Una vez dentro del coche los atacaba con cloroformo o apuntaba con una pistola y se los llevaba a su domicilio para sodomizarlos y agredirlos sexualmente.
Cuando el cuerpo de la víctima ya no daba más de sí lo enterraba en el jardín de su casa que, tras 23 cadáveres se quedó pequeño. A partir de allí empezó a tirar los cuerpos de las víctimas al río.
Crímenes
El 22 de mayo el hombre que le arrebató el puesto de concejal, Jeffrey Rignall, salió a tomar unas copas. Un coche le cortó el paso y se ofreció para acercarle a la zona de bares...
Rignall, aceptó la invitación sin sospechar lo qué se le venía encima. John Wayne Gacy le atacó con un bote de cloroformo desde el asiento del conductor.
La siguiente imagen que vio Rignall fue la de su atacante desnudo frente a él exhibiendo una impresionante colección de objetos de tortura sexual. Rignall pasó toda la noche aprendiendo en carne propia una y otra vez la dolorosa teoría que su secuestrador le iba explicando.
A la mañana siguiente, el joven torturado y traumatizado apareció lleno de heridas y con el hígado destrozado por el cloroformo delante de la estatua de Lincoln Park en Chicago. Tuvo la suerte de aparecer vivo. En sólo seis años, 33 jóvenes cómo él vivieron la misma experiencia.
Lo sorprendente de todo esto, es que una vez cumplido su ritual enterraba los cuerpos en el mismo jardín de su casa donde organizaba las fiestas más sonadas del barrio. En una ocasión se llegaron a congregar más de trescientas personas.
La gente salía de su casa comentando dos cosas: lo agradable que era ese hombre y lo mal que olía su jardín. Su segunda esposa estaba convencida de que bajo las cañerías de su casa había un nido de ratas muertas. Él aseguraba que el olor se filtraba desde un vertedero cercano…
Captura y condena
En diciembre de 1978, la madre del joven de 15 años Robert Piest empezó a impacientarse al ver que no regresaba del trabajo. El chico se ganaba un dinero como ayudante en una farmacia y tenía una entrevista de empleo con John Wayne Gacy.
La desaparición fue comunicada urgentemente a la policía, quién llamó a Gacy pero este no acudió a la cita. Al día siguiente Gacy se presentó a la comisaría y negó cualquier relación con el chico.
Tras una ardua lucha burocrática, la policía consiguió una orden de registro. Una vez entraron en su casa encontraron el más completo arsenal de instrumentos de tortura jamás visto. Poco más hizo falta para que Gacy confesara y entregara a la policía un completo mapa dónde yacían 23 de los 33 cadáveres.
En febrero de 1980 comenzó el juicio por los crímenes cometidos. En 1988 fue condenado a 21 cadenas perpetuas y a 12 penas de muerte.
Durante los años que estuvo en prisión se dedicó a la pintura cuyos cuadros llegaron a tener un valor de más de 300.000 dólares. Además concedió diversas entrevistas en las que llamaba maricones y escoria a sus víctimas.
El 9 de mayo de 1994 tras haber ingerido camarón, pollo, patatas y fresas fue ejecutado con una inyección letal. Sus últimas palabras fueron: "¡Besadme el culo! Nunca sabrán dónde están enterrados los demás"…
Curiosidades:
- La celda dónde estuvo encerrado Gacy se usó recientemente para rodar la aclamada serie Prison Break.
- Jonathan Davis, vocalista de la banda Korn, compró el traje de payaso de Gacy.
-El teclista de la banda de Marilyn Manson tomó parte del nombre de John para su "nueva identidad": Madonna Wayne Gacy.
Jeffrey Dahmer, "El Carnicero de Milwaukee"
Modus Operandi
El modus operandi de este brutal asesino responde al típico perfil psicológico de un hombre carente de creencias y valores para vivir en sociedad. Su actitud negativa le impidió tener amigos, relaciones, ocupaciones… Nunca llegó a socializarse y su cavernoso interior se fue degradando hasta llegar a límites irracionales.
Su táctica seguía unos parámetros muy claros. Fijaba una víctima, la invitaba a tomar algo a su casa y le ponía algún tipo de droga en la bebida. Una vez aturdido, lo estrangulaba, violaba y se masturbaba encima del cuerpo muerto de la víctima.
Una vez completado el proceso tomaba unas instantáneas de la escena y procedía al desmembramiento de la víctima. Normalmente solía utilizar ácidos para deshacer la carne del cuerpo y se quedaba con la cabeza y los genitales de recuerdo. Finalmente se comía las partes sobrantes del cuerpo ya que tenía la creencia que así la victima pasaba a formar parte de él.
Crímenes
En junio de 1978, cuando solo tenía 18 años encontró a un autostopista y lo recogió para saciar su mayor fantasía erótica, acostarse con él. Una vez en casa no pudo soportar que el chico no fuera homosexual y lo golpeó en la cabeza hasta matarle. Tras este asesinato se sintió culpable y empezó a acudir a la iglesia y dejó el alcohol.
Tras diez años viviendo en estado de celibato volvió a recaer y en 1986 fue detenido por exhibicionismo (poco antes había intentado desenterrar un cadáver para practicar sexo con él).
En 1987 conoció a Steven Toumi en un bar gay. Evidentemente el chico apareció muerto y desmembrado en el sótano de la casa de su abuela.
En 1989 conoció a Anthony Sears en un bar, le ofreció dinero para sacarle unas fotografías en casa de su abuela, dónde lo estranguló, lo mató y posteriormente tuvo sexo con su cadáver.
Después de cumplir una breve condena por abuso salió de prisión y mató 12 personas más hasta julio de 1991.
En mayo de 1991 se llevó a su apartamento al hermano del joven por el que fue procesado por abuso. Allí le drogó con la intención de realizarle unas trepanaciones en el cráneo para inyectarle ácido en el cerebro en un intento por crear una especie de "zombie".
El joven consiguió escapar como pudo y alertó a la policía. Dahmer le dijo a la policía que era el chico era su amante y que estaba totalmente borracho. La policía lo creyó y el chico apareció muerto al día siguiente con un agujero de taladro en la cabeza.
Captura y condena
El 22 de julio de 1991, Tracey Edwards, su última víctima consiguió escapar esposado. La policía lo vio y esta vez se dispusieron a investigar.
Al entrar en el apartamento descubrieron un macabro santuario relleno de fotos de cadáveres, de restos humanos con las paredes manchadas en sangre, cuerpos mutilados, siete cráneos y una cabeza en el congelador.
A mediados de febrero del 92 fue condenado a 957 años de prisión en el Instituto Correccional de Columbia dónde no tenía ningún contacto con los presos. Más adelante pidió tener más en contacto y fue enviado a realizar tareas de limpieza con varios reclusos. Jeffrey Dhamer apareció sospechosamente muerto…
Tras la noticia sus padres se pelearon por la posesión de su cerebro. La madre deseaba cederlo a un hospital de investigación mental y su padre deseaba enterrarlo lejos de todo el mundo y de su memoria.
También los parientes de las víctimas trataron de hacer su negocio con los utensilios utilizados por Jeffrey para trocear y desangrar.
Su nevera se subastó públicamente al igual que todo tipo de cuchillos, sierras, picadoras y taladros. Un grupo de ciudadanos de Milwaukee compró el lote completo con la intención de montar un museo pero al final no se atrevieron a llevar a cabo la propuesta y destruyeron el macabro legado del caníbal.
Alexander Pichushkin, "El ajedrecista"
Modus Operandi
El modus operandi de Alexander era sencillo y eficaz. Normalmente solía rondar por el parque Bitssa, situado al sudoeste de Moscú, allí contactaba con algún indigente, drogadicto o anciano al que invitaba a tomar alguna copa de vodka para emborracharlo y luego asesinarlo a martillazos. Una vez muerto acostumbraba a tirar el cadáver en la alcantarilla más cercana.
Normalmente sólo atacaba a hombres, sin embargo alguna vez engañaba a mujeres con una cita y realizaba el mismo proceso incluso en alguna ocasión llegó a asesinar alguno de sus compañeros de trabajo.
Una vez cobrada la víctima acudía rápidamente a su domicilio, donde colocaba una moneda encima de una de las casillas del tablero de ajedrez en honor suyo. El motivo de este ritual no esta muy claro, de todas maneras el ajedrez es uno de los deportes favoritos de la sociedad rusa con lo que todo el mundo tenía un tablero de ajedrez en su casa. Posiblemente si hubiera nacido en otra ciudad lo hubiera hecho con un álbum de cromos.
Crímenes
Alexander Pichushkin no se caracterizaba por ser un gran estratega, ni planificar sus asesinatos hasta lo enfermízo como muchas veces nos hacen creer las películas de Hollywood. Alexander, se limitaba a moverse por impulsos irracionales, mataba como y cuando le daba la gana.
Su primer asesinato tuvo lugar en 1992, a la edad de 18 años, cuando asesinó a un compañero de estudios empujándolo por la ventana mientras se disputaban el amor de una chica.
De ahí en adelante, aquél chico que trabajaba de ayudante en un supermercado empezó a sembrar el pánico entre todos los moscovitas que veían cómo sus vecinos, amigos y familiares iban cayendo sin que nada pudiera hacer nada.
Tal y como se ha comentado en el apartado "Modus Operandi" solía engañar a sus víctimas con mil y una artimañas, emborracharlas y matarlas a martillazos. Su objetivo; asesinar a tantas personas como casillas tiene un tablero de ajedrez.
Sin embargo, su mayor error fue dejar marchar con vida a dos víctimas que en un futuro lo reconocerían como tal...
Captura y condena
El 16 de junio de 2006 fue arrestado en su casa de Moscú después de que la policía encontrara al lado del contestador de una de sus víctimas un papel con sus datos personales. La policía se abalanzó sobre la casa de Alexander quien no ofreció ningún tipo de resistencia y lo confesó todo desde el primer momento.
Poco después del arresto, las autoridades lo invitaron al canal de televisión NTV para entrevistarle en un intento de contrarrestar los rumores de la prensa de que Pichushkin había sido forzado bajo tortura a realizar confesiones falsas.
En esa entrevista soltó frases tan contundentes como:
"No maté a 49, maté 61"
"Una vida sin homicidios es para mí como una vida sin alimentos para ustedes"
"Salvaron la vida de muchas personas al atraparme, nunca me hubiera detenido"
El 10 de septiembre de 2007 comenzó el juicio contra Pichushkin quien fue aislado en un cubo blindado para proteger su integridad física ya que varios familiares le juraron venganza. También sus vecinos aseguraron que le arrancarían las piernas una a una.
Finalmente, el 24 de octubre de 2007 fue declarado culpable de 48 asesinatos y tres tentativas y posteriormente condenado a cadena perpetua.
Ed Gein
Modus Operandi
Edward Theodore Gein (27 de agosto de 1906 - 26 de julio de 1984) fue uno de los asesinos en serie más brutales de los Estados Unidos. Únicamente se probaron dos asesinatos cometidos por él (los de Mary Hogan y Bernice Worden), pero debido a su afición a conservar cadáveres (tanto los de sus víctimas como los que desenterraba) y a fabricar con ellos mobiliario y ropa, se generó un gran impacto alrededor del descubrimiento de sus crímenes. En aquella época, por ejemplo, no se podía mostrar a las parejas en televisión durmiendo en la misma cama, pero aquello al lado de los crímenes de Ed Gein no parecía tener ya ninguna importancia.
Crímenes
Los agentes de policía que investigaban la desaparición el 16 de noviembre de 1957 de Bernice Worden, dependienta de la ferretería de Plainfield, Wisconsin, sospecharon que Ed Gein estaba envuelto en el caso. Cuando entraron en su casa, encontraron el cuerpo de Worden colgado de los tobillos, decapitado y abierto por el torso. También encontraron cabezas humanas en el dormitorio, piel usada para hacer pantallas de lámparas y asientos, calaveras convertidas en platos de sopa, un corazón humano en una sartén, un collar de labios humanos, un chaleco hecho de vagina y pechos, y muchos más objetos hechos de partes de cuerpos humanos incluido un cráneo que servía de cenicero y un cinturón hecho con pezones.
Su creación más llamativa fue el vestuario completo fabricado con piel humana al igual que cara de cuero, incluyendo pantalones, un torso con pechos, y varias máscaras.
Al ser interrogado, Ed Gein admitió que abría las tumbas de mujeres recientemente fallecidas y robaba los cuerpos, llevándolos con su furgoneta a su casa donde curtía las pieles para hacer sus macabras posesiones. También admitió haber asesinado a Mary Hogan, una camarera desaparecida desde 1954. Nunca fue probado ni admitido por él que cometiera canibalismo, y también negó haber practicado sexo con los cadáveres, aduciendo que "Olían muy mal".
Fue declarado enfermo mental y pasó el resto de sus días en una institución psiquiátrica donde se destacó por su buena conducta y murió en el verano de 1984 a la edad de 77 años por insuficiencia respiratoria.
Se cree que su posesiva madre Augusta, una fanática religiosa que se esforzaba por impedir cualquier influencia ajena a la suya propia sobre sus dos hijos, fue en parte lo que causó su trastorno mental. Augusta fue el último miembro de la familia cercana de Ed en morir en 1945, y éste tapió por algún motivo su habitación.
Captura y condena
Mientras Ed Gein se encontraba detenido, su casa ardió hasta los cimientos, seguramente por un incendio provocado. Su furgoneta se llegó a subastar y quien la compró hizo buen negocio con ella por varias ciudades, cobrando por ver su interior lleno de sangre y restos humanos.
Ted Bundy
Modus Operandi
El primero de sus crímenes tendría lugar en Washington en 1974, cuando ataca a una mujer mientras dormía golpeándola con una barra de hierro.
Apenas un mes más tarde asesina a una joven en el mismo campus universitario, llevándose el cuerpo lejos de allí una vez muerta ésta, pero dejando la habitación llena de sangre.
En todos sus crímenes adoptaba un mismo ritual: seguía a la joven víctima por las calles, luego la estrangulaba y la golpeaba en su propia casa. A veces la secuestraba para llevarla a un lugar más seguro. Una vez muerta la sodomizaba con el miembro o con el objeto que tenía más a mano mientras mordía su cuerpo.
Crímenes
Bundy podría considerarse un ejemplo claro de lo que sería un asesino en serie psicópata. No sólo por haber sufrido una infancia traumática, sino que además su aspecto inspiraba siempre confianza a las víctimas.
Si bien al principio cometía sus crímenes por la noche guardándose de un posible testigo que pudiese identificarlo ante un tribunal, poco a poco se iría confiando y abordaría a las futuras víctimas por el día.
Apoyado en su atractivo y su carismática personalidad, se paseaba por los supermercados pidiendo ayuda a mujeres jóvenes para conducir su coche Wolkswagen, fingiendo que tenía un brazo roto y sin que estas sospechasen lo más mínimo que hablaban con su futuro asesino.
Tras sus primeros crímenes, Bundy comienza a viajar por una buena parte del país: Washington, Utah, Colorado y Florida, dejando a su paso una serie de crímenes y secuestros.
Es arrestado una primera vez el 16 de agosto de 1974 en Utah tras ser identificado por una mujer que meses antes había intentado secuestrar. Se le condena a cumplir una pena de prisión en Colorado, pero logra escaparse antes de ser encerrado y desaparece durante más de dos meses. Dos meses que le servirían para seguir cometiendo espeluznantes crímenes, esta vez tres jóvenes entre las cuales una tan sólo contaba con 12 años.
Captura y condena
Es nuevamente detenido en Florida. En el juicio, él mismo se defendería en tanto que abogado, apoyado por un grupo de jóvenes "fans" que reclamaban su inocencia ante las puertas del Juzgado. A pesar de todo, la prueba irrefutable que lo culpó, la aportaría un odontólogo forense, tras comparar las marcas de unos mordiscos en uno de los cadáveres con los dientes de Bundy.
Evidentemente ambos moldes coincidían. Después de seis horas de deliberación, el jurado lo condenaría al corredor de la muerte por 14 homicidios de primer grado...
Tenía una fijación especial por asesinar a mujeres jóvenes de pelo oscuro y largo, que le recordaban a su ex novia, la cual lo había rechazado unos años atrás. Pero las jóvenes víctimas vendrían a representar del mismo modo a su madre, por haberlo abandonado de pequeño. El asesino confesaría personalmente a los psiquiatras: "Toda la rabia que he estado desahogando con las mujeres que maté, estaba dirigida contra mi madre".
Con una personalidad propia de esquizofrénico incluso después de su detención, no sintió en ningún momento arrepentimiento ya que decía que en sus víctimas veía la imagen de su madre. Fue ejecutado el 24 de Enero de 1989.
Podríamos considerarle como una mezcla entre asesino organizado y desorganizado. Tanto podía mostrarse con una personalidad muy inmadura, dejar indicios en el lugar del crimen, o por lo contrario prepararlo cuidadosamente, seleccionar a las víctimas y dejar pocas huellas.
Él mismo se consideraba un adicto al crimen, y aunque aseguraba que podría dejar de matar en cuanto se lo propusiese, no dejó de hacerlo hasta su detención. Aseguraba no haber matado a 14 mujeres, confesó haber asesinado y violado a 28 mujeres en los años 70.
Los múltiples test psiquiátricos realizados evaluarían una personalidad propia de esquizofrénico: Cambios de humor muy repentinos, impulsivo, sin emociones, afán de protagonismo, ataques de histeria, doble personalidad, inestabilidad emocional, rechazo a la sociedad, ansiedad, depresión, complejo de inferioridad, inmadurez, mentiras que termina por creerse él mismo, obsesivo, egocéntrico, falsa realidad adaptada por él mismo, manía persecutoria...
Ted Bundy fue ejecutado en la silla eléctrica nueve años después de su sentencia, el 24 de enero de 1989, tras haber sido culpado por haber asesinado a 14 jóvenes.