“Así funcionaba el sol” de Horacio Tignanelli
La estrella más cercana a nuestro planeta y a la vez fuente inagotable de energía para la humanidad, es el SOL. Hoy queremos brindar algunos datos interesantes de cómo está constituido y cuál es la fuente de esa energía tan importante para la vida sobre la tierra para esto tomaremos las cuatro ideas que plantea Tignanelli en su libro “Así funcionaba el sol”.
Primera idea:
En este capítulo encontramos dos teorías que a continuación desarrollamos.
Cometas y meteoritos:
“La energía cinética (o de “movimiento”, para Mayer) de esos cuerpos en caída forzada, por su impacto contra el sol, se transformaría allí mismo en energía radiante, luminosa y calórica”.
Entendemos por energía cinética a la energía que posee sustancias gracias a su movimiento en el espacio. Esta energía era trasmitida por los cometas y los meteoritos al llegar al sol este la transformaban en energía calórica. Aquí se explica el principio de conservación de energía que indica que la energía no se crea ni se destruye; sólo se transforma de unas formas en otras. En estas transformaciones, la energía total permanece constante; es decir, la energía total es la misma antes y después de cada transformación.
La energía se puede manifestar de diferentes formas pero sigue siendo energía manifestada de maneras diferentes.
Sol de fuego:
“Para que el sol funcionara a fuego, en el Sol debería existir una reserva gigantesca de carbón y oxigeno, además de bastante lugar para el anhídrido carbónico que ambos generarían en la combustión”.
Cuando se quema el carbón este produce energía química, pero ¿Qué entendemos por energía química? La energía química es la producida por reacciones químicas que desprenden calor o que por su violencia pueden desarrollar algún trabajo o movimiento. Sin embargo también se necesitaba oxigeno para que produzca energía luminosa pero el sol de fuego no hubiese durado lo suficiente como para acompañar la historia de nuestra humanidad.
Segunda idea:
“De la mano del principio de conservación de energía (la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma) Von Helmholtz anuncio al mundo una nueva hipótesis que explico el origen de la luz y el calor del sol, denominada bajo el nombre de energía nebular por Kant y Laplace”.
Esta teoría consistía en que el sol y su sistema planetario se había formado a partir de la contracción de una nube en rotación, a través de este proceso Helmholtz aporto una gran idea para deducir la fuente de energía solar a través del principio de conservación de energía. La energía de ese movimiento hacia adentro se transfería finalmente en la energía radiante que el sol expulsa al espacio.
Se supuso entonces que la fuente de energía del Sol estaba en sí misma en la contracción gravitacional que sufría por el peso de sus componentes y como residuo de su origen a partir de una gran nube de gases que flotaba en el espacio.
Con la teoría de la contracción el Sol debía haber sido del tamaño de la órbita de la Tierra hace unos dieciocho millones de años y, por tanto, la Tierra debería ser más joven que esa edad, pero los geólogos y biólogos habían encontrado que la edad de la Tierra y por los procesos ocurridos en ella, era mucho mayor.
Tercera idea:
“El Sol funciona a radioactividad generando energía a través de la conversión de parte de su mismo material.”
Después que la Física y la Química habían logrado conocer de qué estaban compuestos el Sol y las estrellas por el estudio de su espectro luminoso, se determinó que en el Sol había muchos elementos químicos, el principal era el hidrógeno seguido por el helio. Con el descubrimiento de la radiactividad se encontró que en el Sol podía haber otra explicación para la misteriosa fuente de esa energía al parecer inagotable. Pero al tratar de buscar los elementos radiactivos en el Sol como el uranio y el plutonio, no se encontraron, sino hidrógeno y helio que no eran materiales radiactivos.
Sin embargo, la explicación más acertada parecía ser la relacionada con algún tipo de reacción nuclear en la que la masa se transformara en energía, pero no en la desintegración radiactiva de núcleos pesados. Por otra parte la radiactividad sirvió para determinar cuál debería ser la edad de la Tierra, y que resultó ser de más de 4.500.000.000 de años. Por lo que el Sol debía ser mayor o aproximadamente igual.
Cuarta idea:
“La fusión de helio e hidrogeno como un proceso que rige la transformación mediante sucesivas reacciones termonucleares de fusión, liberadora de una enorme cantidad de energía”.
Cuando en el sol, se funcionan a temperaturas extremas los materiales que lo componen se libera una enorme cantidad de energía a este proceso se lo denomina reacciones termonucleares.
La producción de energía resultó estar conformada por el llamado ciclo protón-protón en el cual se producen tres colisiones seguidas, en este proceso cuatro núcleos de hidrógeno quedan fundidos en un núcleo de helio y desprenden una cantidad de energía.
A este tipo de reacción nuclear en el que los núcleos se unen y desprenden energía se le llamó fusión, pero la temperatura necesaria para producir la fusión en el Sol no se alcanza en la superficie, que sólo llega a 6 000°C, sino en su interior donde tienen lugar las reacciones en combinación con la fuerza gravitacional que comprime los gases hacia el núcleo del Sol. Así, la expansión que debía ocurrir por la gran temperatura era compensada por la atracción gravitacional.
La estrella más cercana a nuestro planeta y a la vez fuente inagotable de energía para la humanidad, es el SOL. Hoy queremos brindar algunos datos interesantes de cómo está constituido y cuál es la fuente de esa energía tan importante para la vida sobre la tierra para esto tomaremos las cuatro ideas que plantea Tignanelli en su libro “Así funcionaba el sol”.
Primera idea:
En este capítulo encontramos dos teorías que a continuación desarrollamos.
Cometas y meteoritos:
“La energía cinética (o de “movimiento”, para Mayer) de esos cuerpos en caída forzada, por su impacto contra el sol, se transformaría allí mismo en energía radiante, luminosa y calórica”.
Entendemos por energía cinética a la energía que posee sustancias gracias a su movimiento en el espacio. Esta energía era trasmitida por los cometas y los meteoritos al llegar al sol este la transformaban en energía calórica. Aquí se explica el principio de conservación de energía que indica que la energía no se crea ni se destruye; sólo se transforma de unas formas en otras. En estas transformaciones, la energía total permanece constante; es decir, la energía total es la misma antes y después de cada transformación.
La energía se puede manifestar de diferentes formas pero sigue siendo energía manifestada de maneras diferentes.
Sol de fuego:
“Para que el sol funcionara a fuego, en el Sol debería existir una reserva gigantesca de carbón y oxigeno, además de bastante lugar para el anhídrido carbónico que ambos generarían en la combustión”.
Cuando se quema el carbón este produce energía química, pero ¿Qué entendemos por energía química? La energía química es la producida por reacciones químicas que desprenden calor o que por su violencia pueden desarrollar algún trabajo o movimiento. Sin embargo también se necesitaba oxigeno para que produzca energía luminosa pero el sol de fuego no hubiese durado lo suficiente como para acompañar la historia de nuestra humanidad.
Segunda idea:
“De la mano del principio de conservación de energía (la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma) Von Helmholtz anuncio al mundo una nueva hipótesis que explico el origen de la luz y el calor del sol, denominada bajo el nombre de energía nebular por Kant y Laplace”.
Esta teoría consistía en que el sol y su sistema planetario se había formado a partir de la contracción de una nube en rotación, a través de este proceso Helmholtz aporto una gran idea para deducir la fuente de energía solar a través del principio de conservación de energía. La energía de ese movimiento hacia adentro se transfería finalmente en la energía radiante que el sol expulsa al espacio.
Se supuso entonces que la fuente de energía del Sol estaba en sí misma en la contracción gravitacional que sufría por el peso de sus componentes y como residuo de su origen a partir de una gran nube de gases que flotaba en el espacio.
Con la teoría de la contracción el Sol debía haber sido del tamaño de la órbita de la Tierra hace unos dieciocho millones de años y, por tanto, la Tierra debería ser más joven que esa edad, pero los geólogos y biólogos habían encontrado que la edad de la Tierra y por los procesos ocurridos en ella, era mucho mayor.
Tercera idea:
“El Sol funciona a radioactividad generando energía a través de la conversión de parte de su mismo material.”
Después que la Física y la Química habían logrado conocer de qué estaban compuestos el Sol y las estrellas por el estudio de su espectro luminoso, se determinó que en el Sol había muchos elementos químicos, el principal era el hidrógeno seguido por el helio. Con el descubrimiento de la radiactividad se encontró que en el Sol podía haber otra explicación para la misteriosa fuente de esa energía al parecer inagotable. Pero al tratar de buscar los elementos radiactivos en el Sol como el uranio y el plutonio, no se encontraron, sino hidrógeno y helio que no eran materiales radiactivos.
Sin embargo, la explicación más acertada parecía ser la relacionada con algún tipo de reacción nuclear en la que la masa se transformara en energía, pero no en la desintegración radiactiva de núcleos pesados. Por otra parte la radiactividad sirvió para determinar cuál debería ser la edad de la Tierra, y que resultó ser de más de 4.500.000.000 de años. Por lo que el Sol debía ser mayor o aproximadamente igual.
Cuarta idea:
“La fusión de helio e hidrogeno como un proceso que rige la transformación mediante sucesivas reacciones termonucleares de fusión, liberadora de una enorme cantidad de energía”.
Cuando en el sol, se funcionan a temperaturas extremas los materiales que lo componen se libera una enorme cantidad de energía a este proceso se lo denomina reacciones termonucleares.
La producción de energía resultó estar conformada por el llamado ciclo protón-protón en el cual se producen tres colisiones seguidas, en este proceso cuatro núcleos de hidrógeno quedan fundidos en un núcleo de helio y desprenden una cantidad de energía.
A este tipo de reacción nuclear en el que los núcleos se unen y desprenden energía se le llamó fusión, pero la temperatura necesaria para producir la fusión en el Sol no se alcanza en la superficie, que sólo llega a 6 000°C, sino en su interior donde tienen lugar las reacciones en combinación con la fuerza gravitacional que comprime los gases hacia el núcleo del Sol. Así, la expansión que debía ocurrir por la gran temperatura era compensada por la atracción gravitacional.