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Que no te mientan!....aprende a descubrirlo!







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@konohaseba




Detectar una mentira nos nada facil pero tampoco nada complicado, es algo instintivo, subconcientemente que el ser humano viene entendiendo durante años!, hoy te traigo tan solo una fraccion de lo que comprende este tema tan polémico como lo es el lenguaje corporal o lenguaje no verbal en un solo post



también quiero aclarar que no soy ningún especialista ni experto en esto, solamente me gusta compartir todo aquello que se para que taringa sea inteligencia colectiva, y es mas, a lo largo de mi curso en T! es mas lo que eh aprendido de los demás users que lo que eh enseñado...GRACIAS



El post que verán a continuación lleva "dias de realización y diseño"....esta pensado especialmente para que puedas comprender el tema con un post con un diseño elegante y adaptado tanto a tus expectativas como a las versiones de T! (ya parece un comercial de un automóvil esto )










Cuando se habla de expresiones faciales, a veces preocupa un poco cómo vamos a lograr identificar las 10.000 expresiones distintas que el científico Paul Ekman clasificó en su Sistema de Codificación Facial (FACS) hace algunos años. Inclusive si somos capaces de determinar las siete emociones básicas (Alegría, rabia, tristeza, miedo, sorpresa, asco y desprecio), la cosa se vuelve cuesta arriba cuando las microexpresiones son tan pequeñas que involucran áreas muy pequeñas del rostro, por fracciones de segundo que son increíblemente reducidas.



¿Cómo hacen algunas personas para detectar esos movimientos tan pequeños, en una conversación cara a cara y sin perder el hilo el componente verbal? En realidad hay un truco, que me permito explicar con una analogía: Cuando estamos aprendiendo a usar un teléfono celular cuya configuración es nueva para nosotros, quizá al principio nos sintamos un poco “perdidos”. Mientras aprendemos dónde está la tecla menú, el volumen, cómo silenciarlo completamente y cómo responder mensajes rápidamente, nuestro cerebro está buscando un patrón de uso consciente.





Igual sucede con esas expresiones faciales, pero hay una pequeña diferencia: nosotros nacemos con la habilidad subconsciente de detectarlas (cosa que no ocurre con el uso de los teléonos inteligentes, por desgracia para el hombre moderno). De la misma forma como aprendemos a hacer consciente el uso de un aparato electrónico al punto de volverse totalmente natural, es posible “cofnigurar” el cerebro para leer el rostro de los demás.




Por costumbre, cuando hablamos con una persona, nuestra mirada se dirige de manera automática sobre un triángulo formado por los ojos y la boca, quienes nos suministran toda la información que creemos que necesitamos. Pero para obtener información de los músculos circundantes, es obligatorio acostumbrarnos a ver en forma de X”. Imaginen, sobre el rostro de su interlocutor, una gran X romana tatuada directamente en la piel. ¡Éste es el recorrido que tienen que hacer sobre su rostro en todo momento…! La razón es muy sencilla: de esa manera estaremos conscientes del movimiento de los músculos que rodean ojos y boca, y podremos detectar más facilmente esos pequeñísimos movimientos, así sean unilaterales.





Mucho se ha hablado de la sonrisa; se le cataloga como la demostración física más utilizada y mejor identificable, protagonista de las emociones más positivas: Alegría, regocijo, felicidad, empatía… ¡me quedo corto al tratar de enumerarlas!
Pero de seguro lo que no sabían es que la sonrisa, a diferencia de todas las demás expresiones faciales, tiene una muy popular versión ‘diplomática’; es decir, una sonrisa forzada a propósito. Podríamos aventurarnos a afirmar que no es tan común ‘aparentar’ enojo, tristeza e incluso asombro… Y sin embargo a diario sonreímos constantemente sin ‘sentir’ las emociones que acompañan a esta expresión.




A diario nos relacionamos con un sinnúmero de personas que nos sonríen, aunque algunas sonrisas sean más cautivadoras que otras. Ustedes me dirán, ¡Pero… una sonrisa es una sonrisa…! Y no es así. Al igual que podemos distinguir la interpretación musical de un aficionado y la de un virtuoso, deberíamos estar en la capacidad de separar las sonrisas auténticas de las falsas.



Aquí están las características principales de las tres versiones más populares:



La sonrisa auténtica: la verdadera sonrisa tiene apenas dos variables presentes: se exponen los dientes y se entornan los ojos debido a la elevación de los pómulos. En ocasiones la presión sobre los lacrimales es tal que podemos llegar a “llorar” de la risa.




La sonrisa falsa: muchas veces vemos una boca sonriendo inequívocamente… Pero los ojos no la siguen; se mantienen como extraviados o fuera de lugar, y es que la ausencia de su “entornamiento” sólo indica que estamos forzando una sonrisa diplomática, sin emoción.




La ‘no-sonrisa’ asimétrica: le llamo no-sonrisa porque… Bueno, no es una sonrisa; aún así, el ojo no entrenado es susceptible de confundirla. Sólo una de las comisuras de los labios se tensa, presentándose una mueca unilateral. Esto no es sonreír, ni siquiera es un intento de ser empático… Es una expresión clásica de desdén o desprecio.




¿Qué les parece? la próxima vez que tengan que sonreír “diplomáticamente”, ¡asegúrense de que su interlocutor vea una sonrisa emotiva, auténtica!








Voy a mencionar unas frases, y ustedes deben determinar qué tienen en común:

“Voy a ser totalmente sincero contigo”, “¿Quieres saber la verdad?”, “Créeme”, “Pues, para ser honesto contigo…”



¿Verdad que fue fácil? Todas las frases tienen que ver con la verdad; son casi una plegaria que solicita expresamente que creamos en las palabras que vienen antes o después. ¿Qué tanto debemos creer en ellas…? Déjenme explicarles poco a poco:



Para el cerebro que “dice la verdad”, es absolutamente innecesario perder tiempo y esfuerzo diciendo alguna de estas frases, pues en la convicción de que la verdad por sí misma será suficiente para convencer, no necesita ayudarse con excesiva verborrea. Pero para aquél que está tratando de escabullir una mentira, estas palabras no sólo le dan un poco de tiempo para pensar, sino también le dan una falsa sensación de seguridad al tratar de “reforzar” lo que se está diciendo.








Piénsenlo por un momento: ¿Cuando tratamos de explicar un hecho que es verdadero, usamos estas frases en algún momento? segurísimo que no. Lo más probable es que hayamos explicado la situación dos o incluso tres veces, recurriendo a toda clase de referencias y pruebas de nuestra veracidad. El decir “¿Quieres que te diga la verdad?”, es un absurdo, puesto que OBVIAMENTE nuestro interlocutor no sólo quiere, sino que merece que digamos la verdad.








Creo que desde que tengo uso de razón he leído en cuanta revista pseudocientífica que se me atraviesa, las claves para leer los movimientos de los ojos cuando estamos respondiendo una pregunta. Por otro lado, es una cuestión que surge insistentemente en mis charlas, pues siempre el tema sale a colación; en la mayoría de los casos, aconsejaba a los interesados no preocuparse demasiado por tan sutiles micromovimientos, pues de seguro perderían el hilo de la parte verbal de la conversa (lo cual de por sí ya es suficientemente grave).
Pero con este post voy a hacer algo distinto. No sólo voy a esclarecer en su totalidad qué significa mirar en esta u otra dirección; también voy a darles mi truco mnemotécnico para que no lo olviden:



Simplemente imaginen la cara de su interlocutor como un reloj.



En líneas generales, si al responder una pregunta los ojos empiezan a mirar hacia las “3:00″, la persona está accediendo a sus bancos de memoria; ¿Qué significa eso…? que está recordando experiencias. Por otra parte, si los ojos se dirigen a las 9:00, estamos presenciando un proceso creativo; el cerebro está en plena gestación de un cuento chino.
Pero la cosa no queda ahí; Según la orientación hacia arriba o abajo de la mirada, podemos determinar el tipo de información que se está procesando (visual, auditiva o kinestésica). Entonces:












Una de las formas más sencillas de determinar si una persona se siente nerviosa o profundamente incómoda, es el movimiento de su cuello al tragar saliva. Este fenómeno es un poco contradictorio, considerando que uno de los síntomas de la ansiedad es la resequedad de la boca.



Pero lo que sentimos en esos momentos de angustia es “un nudo en la garganta”, acompañado de una dificultad para respirar (parecido a una opresión en el pecho), que incluso puede llegar, en casos extremos, a afectar nuestra área abdominal. Lamentablemente relajarnos se nos hace muy difícil, porque la molesta sensación se encarga de recordarnos, segundo a segundo, que estamos nerviosos… y por lo tanto se crea un círculo vicioso del cual es difícil escapar.








¿Cómo podemos contrarrestar esta reacción? ...Créanme, no es tarea fácil. Si se trata de una exposición o conferencia que debemos impartir, la única receta es practicar extensamente el contenido hasta que estamos seguros que dominamos todo el material y logramos concatenar todos los puntos de una manera fluida. De esa manera podremos evitar lapsus y pausas mentales que puedan empeorar nuestro desempeño en público. Si por el contrario, el escenario es en la oficina del jefe, donde debemos explicar por qué el trabajo no estuvo a tiempo (con la respectiva pérdida de dinero!), lo mejor es hacer unas cuantas inspiraciones profundas minutos antes de entrar. Aunque no ahuyentará la sensación, nos permitirá darle un acelerón de oxígeno al cerebro, tan necesario en esos casos dada la imposibilidad de respirar correctamente.



Una vez enfrente de la persona o grupo, nunca dejes que te vean tragar saliva. Asegúrate de desviar su atención primero (ya sea señalando una lámina, o pidiendo a alguien que responda una pregunta), e inclusive puedes utilizar un manipulador como sacar una pluma de tu bolsillo, para justificar el torcer la cabeza hacia abajo y deglutir en ese instante.








Una de las formas más útiles de detectar la falta de sinceridad al responder una pregunta comprometedora son los cambios que experimenta la voz cuando nos sentimos amenazados o nerviosos. Debes estar atento/a a cualquiera de stos cambios sutiles que revelan algún conflicto interno con respecto a la conversación. ¿Será que se esconde algo…?



Cuando mentimos, se produce una inevitable tensión en las cuerdas vocales que altera nuestro tono de voz. Al hacerse más rígidas, nuestro timbre vocal puede subir ligeramente de frecuencia (la voz se hace más aguda), o incluso oscilar (se hace aguda súbitamente y luego se normaliza). Aunque este fenómeno de por sí es difícil de detectar “simplemente oyendo”, nos es perfectamente factible determinarlo cuando una voz conocida (por ejemplo, un familiar o amigo), ha cambiado de tonalidad.








Aunque nuestra voz suene más aguda al mentir, con el volumen ocurrirá exactamente lo opuesto: disminuirá ligeramente (pues no queremos que escuchen nuestra mentira). Generalmente ocurre al final de una frase o conjunto de frases, pues el cerebro trata de “introducir” la mentira con unas cuantas ideas verídicas… para “escabullir” el invento al final. Notaremos que el volumen de la voz baja dramáticamente incluso en palabras o nombres específicos. Por ejemplo:



“Sí, como te cuento… tuve que ir a esa aburrida reunión de negocios… ¿Que con quién estaba? bueno… pues con …Carlos, claro…” se sobreentiende que el nombre “Carlos” fue dicho en un volumen menor… lo que nos indica que “posiblemente” no era con él con quien estaba nuestro interlocutor.



Al mismo tiempo que el tono de voz baja, la calidad de la modulación (la pronunciación de cada sílaba) también se verá degradada. Pueden ocurrir tartamudeos, atropellamiento de sílabas e incluso dificultad en articular palabras completas.



El mentiroso generalmente hablará: a) de manera lenta y accidentada (mientras va inventando lo que dice), o b) de manera rápida y concluyente (diciendo lo que ha practicado y queriendo terminar la conversación). Esos cambios en la velocidad y la fluidez son producto de conflictos internos entre lo que se siente, lo que se quiere decir y las repercusiones de mentir.




Por ahora son solamente esos...si queres mas unite a la comu (:




Unite al la nueva comunidad de lenguaje corporal, una comunidad en donde podrás discutir todos los temas que quieras acerca de este tema! (recien hecha, seé el primero)




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