Personalidades convertidas al Islam

Cat Stevens, ex cantante pop, Reino Unido
Lo único que tengo para decir es lo que ustedes ya conocen, confirmar lo que ya saben, el mensaje del Profeta [la paz sea con él] tal como lo transmitió Dios - la Religión de la Verdad. Como seres humanos, recibimos una conciencia y una obligación que nos ha puesto en la cima de la creación… Es importante darnos cuenta de la obligación que tenemos de librarnos de todas las ilusiones y convertir nuestras vidas en una preparación para la vida del más allá. Todo aquel que deje pasar esta oportunidad no recibirá otra oportunidad para volver a este mundo, porque en el Sagrado Corán dice que cuando el hombre sea juzgado, dirá: “¿Acaso habrá quien pueda interceder por nosotros [para salvarnos del castigo] o para que se nos conceda otra oportunidad volviendo a la vida mundanal, y así poder obrar correctamente?’”
Mi formación religiosa
Fui criado en el mundo moderno con todos los lujos de la vida cómoda del mundo del espectáculo. Nací en un hogar cristiano, pero sabemos que todos los niños nacen en su estado original de pureza – son sus padres quienes lo convierten a tal o cual religión. Me dieron esta religión (Cristianismo) y en ella me enseñaron. Me dijeron que Dios existe, pero que no había contacto directo con Él, sino que teníamos que hacerlo a través de Jesús – de hecho, él era la puerta hacia Dios. Eso más o menos lo acepté, pero no me lo creía completamente.
Miraba las estatuas de Jesús; eran como rocas sin vida. Y cuando me decían que Dios es parte de una trinidad, me confundía aún más pero no podía discutir. Más o menos lo creía, porque debía respetar la fe de mis padres.
Estrella Pop
Con el tiempo comencé a alejarme de esa crianza religiosa. Comencé a hacer música. Quería ser una gran estrella. Todo eso que veía en las películas y en los medios de comunicación se apoderó de mí, y pensé que eso era mi Dios, la meta de ganar dinero. Un tío mío tenía un auto muy lujoso. Dije: “Bueno, él lo hizo bien. Tiene mucho dinero”. Las personas que me rodeaban me incentivaron a pensar que así era; este mundo era su Dios.
Decidí entonces que esa era la vida que quería para mí; ganar mucho dinero, tener una ‘gran vida’. Mis ejemplos eran ahora las estrellas pop. Comencé a hacer canciones, pero en el fondo sentía algo por la humanidad, sentía que si me hacía rico ayudaría a los necesitados. (En el Corán dice que nos hacemos esa promesa, pero que cuando hacemos riqueza, nos aferramos a ella y nos volvemos avaros).
Sucedió que me hice muy famoso. Aún era adolescente, pero mi nombre y mi foto estaban en todos los medios de comunicación. Me hicieron muy grande, por lo que quise tener una vida igual de grande, y la única manera de lograrlo era drogándome.

En el Hospital
Después de un año de éxito económico y ‘alto’ nivel de vida, me enfermé seriamente, contraje Tuberculosis y tuve que ser hospitalizado. Fue entonces cuando comencé a pensar: ¿Qué me iba a pasar? ¿Era solo un cuerpo y mi meta en la vida era simplemente satisfacer ese cuerpo? Me di cuenta de que esta calamidad era ahora una bendición que Dios me había dado, una oportunidad de abrir los ojos – “¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué estoy en una cama?” – y comencé a buscar algunas de las respuestas. En esos días, había un gran interés en el misticismo oriental. Comencé a leer, y lo primero que comencé a notar fue el concepto de la muerte y que el alma sigue su curso: No se detiene. Sentía que estaba tomando el camino del goce y los altos logros. Comencé a meditar y me hice vegetariano. Ahora creía en ‘la paz y el poder de las flores’, y esa era la tendencia general. Pero lo que creía son certeza era que no era solamente un cuerpo. Esta idea me sobrevino mientras me encontraba en el hospital.
Un día cuando caminaba, y la lluvia me tomó por sorpresa, comencé a correr hasta un refugio y me dije: ‘Un momento, mi cuerpo se moja, mi cuerpo me dice que me estoy mojando’. Esto me hizo pensar en el dicho de que el cuerpo es como un burro, y hay que entrenarlo para que vaya a donde tiene que ir. De lo contrario, el burro irá a donde él quiere ir.
Me di cuenta entonces que tenía un deseo, un don divino: Seguir la voluntad de Dios. Estaba fascinado por esta nueva terminología que aprendía en la religión oriental. En ese entonces, me había cansado del Cristianismo. Comencé a hacer música nuevamente, y esta vez reflejé en ella mis propias ideas. Recuerdo la letra de una de mis canciones. Decía algo como: “Ojalá hubiera sabido, ojalá hubiera sabido lo que hace el Paraíso, lo que hace el Paraíso. ¿Te llego a conocer en mi cama o en alguna celda polvorienta mientras otros llegan al gran hotel?” y supe que estaba en el Camino.
También escribí otra canción: “El Camino para encontrar a Dios”. Me volví aún más famoso en el mundo de la música. En realidad, la pasé bastante difícil porque era cada vez más rico y famoso, y al mismo tiempo, buscaba con sinceridad la Verdad. Luego llegué a un escenario en el que decidí que el Budismo era correcto y noble, pero no estaba listo para abandonar completamente este mundo. Me apegué demasiado a las cosas materiales y no estaba preparado para convertirme en monje y aislarme del resto de la sociedad.
Probé el Zen y el I-Ching, la numerología, las cartas del Tarot y la astrología. Intenté volver a la Biblia pero no encontré nada allí. Por aquel entonces no sabía nada del Islam, y entonces, sucedió lo que yo considero un milagro.
Mi hermano había visitado la mezquita de Jerusalén y quedó muy impresionado con la idea de que por un lado estaba llena de vida (a diferencia de las iglesias y sinagogas, que estaban vacías), y por otro lado, reinaba allí un ambiente de paz y tranquilidad.

El Corán
Cuando mi hermano volvió a Londres, trajo consigo una traducción del Corán, la cual me regaló. Él no se había convertido al Islam, pero percibió algo especial en esa religión, y pensó que yo también encontraría algo en ella.
Cuando recibí el libro, encontré una orientación que me explicaría todo – quién era yo; cuál era el objetivo de esta vida; cuál era la realidad y cuál sería la realidad; y de dónde provenía – me di cuenta de que esa era la verdadera religión; no la religión en el sentido en el que la entiende en Occidente, no la religión que solo sirve para cuando uno es anciano. En Occidente, quien desea adoptar una religión y convertirla en su forma de vida es considerado un fanático. Yo no era un fanático; al principio estaba confundido entre el cuerpo y el alma. Luego me di cuenta de que el cuerpo y el alma no están separados y que no hace falta recluirse en las montañas para ser religioso. Debemos seguir la voluntad de Dios. Luego podemos superar incluso a los ángeles. Lo primero que quise hacer en ese momento fue ser musulmán.
Me di cuenta de que todo le pertenece a Dios, que Él todo lo creó y que el cansancio no se apodera de Él. Entonces comencé a perder la vanidad, porque hasta ese momento creía que la razón por la que estaba donde estaba era por mi propia grandeza. Pero me di cuenta de que no me había creado a mí mismo, y que el único fin de mi presencia aquí era transmitir las enseñanzas que habían sido perfeccionadas por la religión que conocemos como El Islam. En ese momento, comencé a descubrir mi fe. Me sentía musulmán. Al leer el Corán, me di cuenta de que todos los Profetas enviados por Dios trajeron el mismo mensaje de monoteísmo. ¿Por qué entonces los judíos y los cristianos eran diferentes? Ahora sé que los judíos no aceptaron a Jesús como el Mesías y que tergiversaron sus libros sagrados. Incluso los cristianos alteran la Palabra de Dios y llaman a Jesús hijo de Dios. Todo comenzó a tener más sentido. Esa es la belleza del Corán; te invita a que reflexiones con la razón, a no adorar al sol o a la luna sino a Quien los ha creado. El Corán le pide al hombre que reflexione en el sol y la luna y en la creación en general. ¿Te das cuenta de lo diferente que es el sol de la luna? Están a distintas distancias de la Tierra, pero nos parecen del mismo tamaño; en ocasiones, uno parece superponerse sobre el otro.
Incluso cuando algunos astronautas van al espacio, ven el tamaño insignificante de la Tierra y la grandeza del espacio se vuelven creyentes, porque han visto una de las Señales de Dios.
Cuando leí más el Corán, hablaba de la oración, la bondad y la caridad. Aún no era musulmán, pero sentía que la única respuesta para mí era el Corán, y Dios me lo había enviado, y en un principio lo mantuve en secreto. Pero el Corán también habla en distintos niveles. Comencé a entenderlo en otro nivel, donde el Corán dice: “Ciertamente los creyentes son todos hermanos entre sí”. Por lo tanto, en ese momento quise conocer a mis hermanos musulmanes.
La Conversión
Luego decidí viajar a Jerusalén (como lo había hecho mi hermano). En Jerusalén, fui a una mezquita y me senté. Un hombre me preguntó qué quería. Le dije que era musulmán. Me preguntó mi apellido. Le dije “Stevens”. Quedó confundido. Luego me sumé a la oración, pero sin mucho éxito. De regreso en Londres, conocí a una hermana llamada Nafisa. Le dije que quería adoptar el Islam, y me indicó que fuera a la Mezquita New Regent. Esto fue en 1977, aproximadamente un año y medio después de haber recibido El Corán. Me había dado cuenta de que tenía que librarme de mi vanidad, librarme de Satán, y tomar un rumbo. Por eso un viernes, luego de la oración en congregación, fui donde el Imán (el que dirige la oración) y pronuncié mi testimonio de fe islámico (Shahaadah). Había alcanzado la fama y la fortuna. Pero la orientación era algo que me evadía, sin importar cuánto lo intentara, hasta que me mostraron el Corán. Ahora me daba cuenta de que podía ponerme en contacto directo con Dios, a diferencia del Cristianismo o cualquier otra religión. Como me dijo una vez una mujer hindú: “Ustedes no entienden a los hindúes. Nosotros creemos en un solo Dios; utilizamos estos objetos (ídolos) sólo para concentrarnos”. Lo que ella decía era que para llegar a Dios, uno debe tener asociados intermediarios, ídolos que cumplen ese fin. Pero el Islam elimina todas esas barreras. Lo único que separa a los creyentes de los incrédulos es la oración. Ese es el proceso de purificación.
Por último, quiero decir que todo lo que hago es para complacer a Dios y pido a Dios que ustedes obtengan al menos algo de inspiración de mis experiencias. Aún más, me gustaría destacar que no me contacté con ningún musulmán antes de adoptar el Islam. Leí primero el Corán y luego me di cuenta de que ninguna persona es perfecta. El Islam es perfecto, y si imitamos la conducta del Profeta, tendremos éxito en esta vida y en el más allá.
Que Dios nos oriente a seguir el camino del pueblo de Muhammad, la paz y la bendición de Dios sean con él. ¡Amín!
Malcolm X, USA

“Soy y siempre seré un musulmán. Mi religión es el Islam”.
-Malcolm X
-Malcolm X
Primeros años de Vida
Malcolm X nació como Malcolm Little el 9 de mayo de 1925 en Omaha, Nebraska. Su madre, Louis Norton Little, era un ama de casa ocupada con ocho niños. Su padre, Earl Little, un Pastor Bautista y un ávido partidario del líder nacionalista negro Marcus Garvey. Los derechos civiles del activismo de Earl produjeron amenazas de muerte de la organización de supremacía blanca Black Legion, forzando a la familia a mudarse dos veces antes de que Malcolm cumpla cuatro años. Sin importar los esfuerzos de Little por eludir la Legion, en 1929 su hogar en Lansing, Michigan fue incendiado, y dos años más tarde se halló el cuerpo mutilado de Earl en los caminos del trolley de la ciudad cuando Malcolm tenía solo seis años. Louise tuvo problemas emocionales unos años después de la muerte de su marido y fue internada en una institución mental. Sus hijos fueron separados entre varios hogares sustitutos y orfanatos.
Malcolm era un estudiante muy astuto y aplicado y se graduó de la escuela primaria con el mejor promedio. Sin embargo, cuando su profesor favorito le dijo que su sueño de convertirse en abogado no era nada realista para un negro, Malcolm perdió el interés en la escuela y abandonó el estudio a los quince años. Aprendiendo en la calle, Malcolm se acostumbró a convivir con matones, ladrones, traficantes y proxenetas. Condenado por robo a los veinte, permaneció en prisión hasta los veinte siete. Durante su estadía en la prisión, intentó educarse a si mismo. Además, durante su periodo en prisión, aprendió acerca de la Nación del Islam, estudiando las enseñanzas de Elijah Muhammed. En 1952 salió de prisión como un hombre nuevo.
La ‘Nación el Islam’
Ante su liberación, Malcolm se dirigió a Detroit, se unió a las actividades diarias de la secta, y fue instruido directamente por Elijah Muhammad. El compromiso propio de Malcolm ayudó a la construcción de la organización mundialmente, convirtiéndolo en una figura internacional. Fue entrevistado en los mejores programas televisivos y por numerosas revistas, y disertó en todo el país en varias universidades y otros foros. Su poder yacía en sus palabras, que describían tan vívidamente las luchas de los negros y la discriminación vivida de parte de los blancos. Cuando un blanco se refería al hecho de que algunas universidades del sur habían aceptado a negros sin bayonetas, Malcolm reaccionaba con desdén:
Cuando resbale, el programa anfitrión saltaba al anzuelo: ¡Ahhh! Si, el Sr. Malcolm X -- ¡no puede negar que hay un avance para los de su raza!
No puede ser. No puedo andar sin escuchar a alguien hablar acerca del “¡avance de los derechos civiles!” parecería que los blancos piensan que los negros deberían estar gritando ¡‘Aleluya’! Durante cuatrocientos años los blancos clavaron sus cuchillos en las espaldas de los negros ¡y ahora que los blancos comienzan a desclavarlos unas 6 pulgadas! ¿Se supone que los negros deberían estar agradecidos? Aunque el hombre blanco sacara el cuchillo, ¡aun dejaría cicatrices!
Aunque las palabras de Malcolm arden con las injusticias en contra de los negros en América, los igualmente racistas puntos de vista de la Nación del Islam hicieron que no aceptara la ayuda sincera de ningún blanco. Por doce años, predicó que el hombre blanco era el diablo y el Honorable Elijah Muhammad era el mensajero de Dios. Desafortunadamente, la mayoría de las imágenes de Malcolm hoy en día se enfocan en este periodo de su vida, aunque la transformación que estaba a punto de sobrellevar le daría un mensaje completamente diferente, y más que nada importante a los norteamericanos.
El Cambio al verdadero Islam
El 12 de marzo de 1964, impulsado por la envidia interna de la Nación del Islam y las revelaciones de la inmortalidad sexual de Elijah Muhammad, Malcolm dejó la Nación del Islam con la intención de comenzar su propia organización:
Me siento como un hombre que ha estado dormido y de algún modo actuaba bajo el control de otro. Anteriormente, actuaba por y bajo la guía de otro, ahora pienso por mi mismo.
Malcolm tenía treinta y ocho años cuandó dejo la Nación del Islam de Elijah Muhammad. Comentando hechos que ocurrieron antes de partir, dijo:
En una u otra facultad o universidad, generalmente en las reuniones informales en las que hablaba, tal vez una docena de blancos venían a mi después de mi charla, identificándose a si mismos como árabes, musulmanes del Medio Oriente o del norte de África, que se encontraban de visita, estudiando, o viviendo en los Estados Unidos. Me dijeron que, no obstante mis afirmaciones blancas, sentían que era sincero al considerarme a mi mismo como musulmán, y que sentían que estaba expuesto a lo que ellos siempre llamaron el verdadero Islam, lo entendería y lo abrazaría. Automáticamente, como un seguidor de Elijah, me molestaba por cualquier cosa que decían. Pero en la privacidad de mis propios pensamientos después de varias de estas experiencias, si me cuestioné a mi mismo: si alguien era sincero al profesar una religión, ¿por qué debería obstaculizarse la ampliación del conocimiento de esa religión?
Esos musulmanes ortodoxos que conocí, uno después del otro, me incitaron a conocer y hablar con el Dr. Mahmoud Youssef Shawarbi. . . . Luego un día el Dr. Shawarbi y yo fuimos introducidos por un hombre del periódico. Era un hombre cordial. Me dijo que me había seguido en la prensa; yo le dije que me habían hablado de él, y hablamos unos quince o veinte minutos. Los dos teníamos que partir, cuando me dijo algo cuya lógica nunca pudo salir de mi cabeza. Me dijo: Ningún hombre ha creído perfectamente hasta que le desea a su hermano lo que desea para si mismo. Un dicho del Profeta Muhammad, que Dios le de paz.
El Efecto de la Peregrinación
Malcolm continúa hablando acerca del Hayy:
La peregrinación hacia la Meca, conocida como el Hayy, es una obligación religiosa que desarrolla cada musulmán ortodoxo, si puede, al menos una vez en su vida.
El Sagrado Corán lo dice:
“Es una obligación para los hombres peregrinar a esta Casa si se encuentran en condiciones de hacerlo [físicas y económicas]… ” (Corán 3:97)
“Convoca a los hombres a realizar la peregrinación; vendrán a ti a pie, o sobre camellos exhaustos de todo lugar apartado.” (Corán 22:27)
Cada uno de los miles en el aeropuerto, a punto de partir a Jeddah, se vestía de esta manera. Podrías ser un rey o un campesino y nadie lo sabría. Por lo tanto, personas poderosas, que me señalaron discretamente, llevaban puesta la misma ropa que yo. Una vez vestidos así, todos comenzamos a decir intermitentemente Labbayka! Allahumma Labbayk! (Aquí estoy ¡Oh Dios! Respondiendo a tu llamado) ¡En el avión había personas blancas, negras, marrones, rojas y amarillas! Todos honrando al mismo Dios, todos honrándonos entre nosotros…
Fue allí cuando volví a apreciar al hombre blanco. Fue la primera vez que comencé a percibir que el hombre blanco, como solía hacerlo, significa complexión solo secundariamente; primariamente describía actitudes y acciones. En Norte América, hombre blanco significaba actitudes específicas y acciones hacia los hombres negros, y todos los no blancos. Pero en el mundo musulmán, he visto que el hombre blanco era genuinamente más fraternal que las demás personas. Esa mañana fue el comienzo de una alteración radical de toda mi perspectiva acerca de los hombres blancos.
Había ciento de miles de peregrinos, de todo el mundo. Eran de todos colores, desde rubios de ojos celestes hasta africanos de piel negra. Pero todos participaban en el mismo ritual emanando un espíritu de unidad y hermandad que mis experiencias en Norte América me habían llevado a creer que nunca existirían entre los blancos y los no blancos… Norte América necesita entender el Islam, porque esta es una religión que borra de su sociedad el problema de la raza. A través de mis viajes por el mundo musulmán, he conocido, hablado y hasta comido con gente que en Norte América hubiese sido considerada blanca, pero la actitud blanca no estaba en su mente debido a la religión del Islam. Nunca antes había visto la hermandad sincera y verdadera practicada por todos hombres, sin importar su color.
La Nueva Visión de Norte América de Malcolm
Malcolm continúa:
Cada hora aquí en la Tierra Sagrada me permite tener una mirada más espiritual de lo que sucede en Norte América entre los negros y los blancos. El negro Norte Americano no puede ser nunca culpado de sus animosidades raciales, solo reacciona a cuatrocientos años de consciencia de racismo de los blancos Norte Americanos. Pero como el racismo lleva a Norte América al camino del suicidio, creo, desde las experiencias vividas con ellos, que los blancos de las generaciones mas jóvenes, en colegios y universidades, verán la letra en la pared, y muchos de ellos tomarán el camino espiritual de la verdad, la única manera que le queda a Norte América para salvarse del desastre inevitable del racismo.
Creo que Dios ahora le está dando a la llamada sociedad blanca ‘cristiana’ la última oportunidad de arrepentirse y reparar los crímenes de explotación y esclavitud de las personas del mundo no blancas. Es exactamente como cuando Dios le dio al Faraón la oportunidad de arrepentirse. Pero el Faraón persistió en su negación de brindar justicia a aquellos oprimidos. Y sabemos, que Dios finalmente destruyó al Faraón.
Nunca olvidaré la cena con el Dr. Azzam. Cuanto más hablamos, mas ilimitada parece su variedad y reserva de conocimiento. Habló del linaje racial de los descendientes de Muhammad, que Dios le de paz, el Profeta, y mostró que eran los dos, negros y blancos. También destacó como el color, y los problemas de color que existen en el mundo musulmán, existen solo donde, y al punto en que, el área fue influenciada por la colonización Occidental. Dijo que si encontraba alguna diferencia basada en la actitud para con el color, esto directamente reflejaba el grado de influencia de occidente.

La Unicidad del Hombre Bajo Un Solo Dios
Fue durante su peregrinación que comenzó a escribir algunas cartas a sus leales asistentes en la nueva Mezquita musulmana en Harlem. Pidió que sus cartas fuesen duplicadas y distribuidas a la prensa:
“Nunca antes fui testigo de tan sincera hospitalidad y del insuperable espíritu de verdadera hermandad como se practica por las personas de todos los colores y razas aquí en esta antigua Tierra Sagrada, el hogar de Abraham, Muhammad, y todos los demás profetas de las Sagradas Escrituras. La semana que pasó, quedé sin habla y hechizado por la gracia que veo emanar alrededor mío por personas de todos los colores.
“Es increíble que estas palabras salgan de mi. Pero en esta peregrinación, lo que he visto, y experimentado, me ha forzado a reorganizar muchos de mis patrones de pensamientos antiguos, y a dejar de lado algunas de mis conclusiones previas. Esto no fue muy difícil para mí. A pesar de mis firmes convicciones, siempre he sido un hombre que trata de enfrentar los hechos, y aceptar la realidad de la vida como la nueva experiencia y conocimiento lo presenta. Siempre he tenido la mente abierta, algo necesario para la flexibilidad que debe ir mano a mano con cada forma inteligente de buscar la verdad.
“Durante los pasados siete días aquí en el mundo musulmán, he comido del mismo plato, bebido del mismo vaso, y dormido en la misma cama (o en la misma alfombra), mientras rezamos al mismo Dios, con los compañeros musulmanes, cuyos ojos eran los mas azules de los azules, cuyo cabello era el mas rubio de los rubios, y su piel la mas blanca de las blancas. Y en sus palabras y acciones y en los actos de los musulmanes “blancos”, sentí la misma sinceridad que sentí entre los musulmanes africanos negros de Nigeria, Sudan y Ghana.
“Éramos realmente todos iguales (hermanos), porque sus creencias en un Dios habían removido lo “blanco” de sus mentes, lo ‘blanco’ de su comportamiento, y lo ‘blanco’ de su actitud.
“Pude concluir de eso, que tal vez si los norte americanos blancos pudiesen aceptar la Unicidad de Dios, entonces tal vez, también, podrían aceptar en realidad la unicidad del hombre, un arma para medir, y entorpecer, y lastimar a otros en términos de su “diferencia de color”.
“Con el racismo plagado por Norte América como un cáncer incurable, el corazón del llamado “cristiano” Norte Americano blanco debería ser mas receptivo a una solución probada para tal problema destructivo. Tal vez podría ser a tiempo para salvar a Norte América del inminente desastre, la misma destrucción que llevó el racismo a Alemania que eventualmente destruyó a los alemanes mismos.
“Me preguntaron que cosa acerca del Hayy me impresionó mas. . . . Dije: “¡La hermandad! ¡Personas de todas las razas, colores, de alrededor del mundo juntas! Eso ha probado el poder de Un Dios… Todos comían como uno, y dormían como uno. Todo en la atmósfera de la peregrinación acentuaba la Unicidad de Un Dios”.
Malcolm regresó de su peregrinación como El-Hayy Malik al-Shabazz. Tenía una nueva mirada espiritual. Para él, la lucha había evolucionado desde la lucha de los derechos civiles de un nacionalista a la lucha de los derechos humanos de un internacionalista y humanitario.
Después de la Peregrinación
Con reporteros que deseaban aprender acerca de las opiniones de El-Hayy Malik. Ellos apenas creían que el hombre haya predicado contra ellos tanto tiempo y de pronto los llame hermanos. A estas personas El-Hayy Malik tenía esto para decirles:
“Me estás preguntando ‘¿No has dicho que ahora aceptas hombres blancos como hermanos?” Bien, mi respuesta es que en el mundo de los musulmanes, vi, sentí, y escribí acerca de cómo mi pensamiento se amplió. Al escribir, compartí verdadero amor fraternal con muchos hermanos musulmanes blancos quienes jamás expresaron un solo pensamiento racista, acerca de otro musulmán.
“Mi peregrinación me amplio la mente. Me bendijo con un nuevo punto de vista. En dos semanas en la Tierra Sagrada, vi lo que nunca llegué a ver en treinta y nueve años aquí en Norte América. ¡Vi razas, todos los colores, desde rubios de ojos azules hasta negros africanos en verdadera fraternidad! ¡En unidad! ¡Viviendo todos en uno! ¡Adorando como uno! Sin segregacionalistas sin liberales; ellos no hubiesen sabido como interpretar el significado de esas palabras.
“En el pasado, si, he acusado ampliamente a los blancos. Nunca más seré culpable de eso como ahora sé que algunas personas blancas son verdaderamente sinceras, que algunos blancos son verdaderamente capaces de ser fraternales con los negros. El verdadero Islam me ha demostrado que las acusaciones hacia los blancos son tan incorrectas como las acusaciones hacia los negros”.
A los negros que cada vez más lo veían como un líder, El-Hayy Malik les predicaba un Nuevo mensaje, justamente lo contrario a lo que él había estado predicando como ministro de la Nación del Islam:
“El verdadero Islam me enseñó que para formar una Familia Humana y una Sociedad Humana completa, son necesarias todas las religiones, políticas, economías, psicologías, e ingredientes raciales u características.
“Les dije a mis audiencias de la calle Harlem que solo cuando la humanidad se somete al Único Dios que nos creó a todos, solo entonces la humanidad lograra la “paz” de la cual tanto se habla… pero poco se ha visto”.
Muy Peligroso para Durar
El Nuevo mensaje universal de El-Hayy Malik era la peor pesadilla de USA. No solo se dirigía a las masas negras, sino a los intelectuales de todas las razas y colores. Ahora estaba consistentemente demonizado por la prensa como “defensor de la violencia” y siendo “militante”, aunque en la actualidad él y el Dr. Martin Luther King se movían juntos desde ese punto de vista:
“La meta siempre ha sido la misma, con los diferentes enfoques y las marchas no violentas del Dr. Martin Luther King, que dramatiza la brutalidad y el mal de los hombres blancos contra los indefensos negros. Y en el clima racial de este país hoy en día, todos saben cuales de los “extremos” con relación a los problemas de los hombres negros podrían personalmente terminar en una catástrofe fatal la ‘no violencia’ del Dr. King, o mi llamada ‘violencia’”.
El-Hayy Malik sabía bien que era el blanco de muchos grupos. A pesar de esto, nunca tuvo miedo de decir lo que tenía que decir. Como suerte de epitafio al final de esta autobiografía, dice:
“Se que las sociedades a menudo han matado personas que han ayudado a cambiar esas mismas sociedades. Y si puedo morir brindando algo de luz, exponiendo una verdad importante eso ayudará a destruir el cáncer del racismo que es maligno en el cuerpo de América, entonces, todos los créditos se deben a Dios. Solo los errores han sido mios”.
El Legado de Malcolm X
Aunque El-Hayy Malik sabía que era un blanco de asesinato, aceptó el hecho sin requerir protección policial. El 21 de febrero de 1965, mientras se preparaba para dar un discurso en un hotel de Nueva York, le dispararon tres hombres negros. Faltando tres meses para cumplir cuarenta años. Queda claro que la nación del Islam tuvo algo que ver con su asesinato, muchas personas creen que había más de una organización envuelta. El FBI, conocido por su movimiento anti-negros, fue tildado como cómplice. Es probable que nunca sepamos quién esta detrás del asesinato de El-Hayy Malik, o, por esa razón, el asesinato de otros líderes nacionales en 1960.
La vida de Malcolm X ha afectado a los norteamericanos de muchos modos. El interés en las raíces del Islam ha de los afro americanos ha prosperado desde la muerte de El-Hayy Malik. Alex Haley, quien escribió la autobiografía de Malcolm, escribió luego el poema, Raíces, acerca de la experiencia de la familia Africana musulmana de la esclavitud. Mas y mas afro americanos se están convirtiendo en musulmanes, adoptando nombres musulmanes, o explorando la cultura africana. El interés en Malcolm X ha surgido recientemente debido a la película de Spike Lee: “X”. El-Hayy Malik es una fuente de orgullo para los afro-americanos en general. Su mensaje es simple y claro:
“No soy un racista de ningún modo. No creo en ningún modo de discriminación o segregación. Creo en el Islam. Soy musulmán”.
Kareem Abdul Jabbar
Reconocido por muchos jugadores como el más grande jugador de baloncesto de todos los tiempos, votado seis veces como el jugador más valioso de la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA), Kareem Abdul-Jabbar es también uno de los más visibles musulmanes en la arena pública norteamericana. El nativo de la parte alta de Harlem, de 2.18 m de altura, nacido como Ferdinand Lewis Alcindor, debutó jugando para UCLA antes de entrar a la NBA con los Milwaukee Bucks en 1969. Alcindor luego se fue a los Los Angeles Lakers. Él era tan dominante en el baloncesto universitario que los “clavados”, en los cuales era excelente, fueron formalmente prohibidos en el deporte intercolegial. Como resultado, Lew Alcindor desarrolló el tiro por el cual él es personalmente el más famoso: el “Sky Hook” o “gancho desde el cielo”, que ha sido llamado el disparo que cambió el baloncesto, y con la ayuda del cual él iba a marcar más de 38.000 puntos en juegos de temporada regular de la NBA. Cuando Milwaukee ganó el título de la NBA en 1970-71, Alcindor, quien para ese entonces era Kareem Abdul-Jabbar, fue aclamado el rey del baloncesto.
Lew Alcindor aprendió por primera vez del Islam de Hammas Abdul Khaalis, un antiguo baterista de Jazz... De acuerdo con su propio testimonio, él había sido criado para tomar la autoridad seriamente, ya fuera la de las monjas, profesores o entrenadores, y en ese espíritu él siguió las enseñanzas de Abdul Khaalis. Fue por él que Alcindor recibió el nombre Abdul Kareem, luego cambiado a Kareem Abdul-Jabbar, literalmente “el noble sirviente del Todopoderoso”. Pronto, sin embargo, él decidió aumentar las enseñanzas recibidas de Abdul Khaalis con su propio estudio del Corán, para lo cual se propuso aprender árabe básico. En 1973 viajó a Libia y Arabia Saudita para tener una mejor comprensión del idioma y para aprender más acerca del Islam. Abdul-Jabbar no estaba interesado en hacer la clase de declaración pública acerca de su Islam que él sintió que Muhammad Ali tuvo que hacer en su oposición a la guerra de Vietnam, deseando simplemente identificarse calladamente él mismo como un Afro Americano que también era musulmán. Él declaró claramente que su nombre Alcindor era un nombre de esclavo, literalmente, aquel del tratante de esclavos que había tomado a su familia lejos de África Occidental hacia Dominica y de allí hasta Trinidad, de donde ellos fueron traídos a Norteamérica.
[…] Kareem Abdul-Jabbar afirma su identidad como un musulmán Sunita. Él profesa una fuerte creencia en lo que llama el Ser Supremo y tiene claro su entendimiento de que Muhammad es Su profeta y que el Corán es la revelación final…
....Por su parte, Kareem acepta su responsabilidad de vivir una vida islámica tan buena como se le sea posible, reconociendo que, dentro de los límites del Islam, es capaz de cumplir con los requerimientos de ser un atleta profesional en Norteamérica.
Extractos de su libro Kareem
Los siguientes son extractos del segundo libro que él escribió acerca de su carrera en el baloncesto, Kareem, publicado en 1990[1], contando sus razones de por qué fue llevado hacia el Islam:
[Creciendo en Norteamérica] eventualmente me di cuenta de que... emocionalmente, espiritualmente, yo no podía darme el lujo de ser un racista. A medida que me volvía mayor, gradualmente superé la etapa de creer que negro fuera lo mejor o lo peor. Simplemente lo era. El hombre negro que tuvo la mayor influencia sobre mí fue Malcolm X. Yo había leído "Muhammad Habla", el periódico musulmán negro, pero incluso a principio de los sesenta, su marca de racismo era inaceptable para mí. Contenía la hostilidad idéntica que el racismo blanco, y para todo lo que mi rabia y resentimiento significaba, yo entendí que la rabia puede hacer muy poco para cambiar algo. Es tan solo una espiral negativa continua que se alimenta de ella misma, y ¿quién necesita eso?
… Malcolm X era diferente. Él hizo un viaje a La Meca y se dio cuenta de que el Islam acogía a la gente de todos los colores. Él fue asesinado en 1965 y, aunque no conocía mucho de él en ese entonces, su muerte me golpeó fuerte porque yo sabía que él estaba hablando del orgullo negro, acerca de la autoayuda y de levantarnos a nosotros mismos. Y a mí me gustaba su actitud de no sumisión.
…La autobiografía de Malcolm X salió en 1966, cuando yo era un estudiante de primer año en la UCLA, la leí justo antes de mi cumpleaños diecinueve. Dejó en mí una impresión mayor a la de cualquiera otro libro que yo hubiera leído antes, me dio la vuelta totalmente. Empecé a mirar las cosas de manera diferente, en lugar de aceptar el punto de vista dominante.
…[Malcolm] abrió la puerta a la real cooperación entre las razas, no simplemente la cosa superficial y paternalista. Él estaba hablando acerca de gente real haciendo cosas reales, el orgullo negro y el Islam. Simplemente me agarré de ello. Y nunca he mirado atrás.
Entrevista con TalkAsia
SG[3]: Antes de Kareem Abdul-Jabbar era Lew Alcindor. Kareem Abdul-Jabbar nació como Lew Alcindor, y ahora se ha convertido al Islam. Algo que él dice fue una decisión espiritual muy profunda. Cuénteme un poco acerca de su propio viaje personal, de Lew Alcindor a Kareem Abdul-Jabbar. ¿Hay todavía algo de Lew Alcindor en usted hoy?
KA[4]: Bueno usted sabe que él fue aquello como yo empecé mi vida. Yo aún soy el hijo de mis padres, sigo siendo... mis primos aún son lo mismos. Yo aún soy yo, sin embargo. Pero tomé una decisión. (SG: ¿Te sientes diferente? ¿Es un sentimiento diferente cuando tomas para ti un nombre diferente, una persona diferente?) Realmente no lo creo... Yo creo que tiene que ver más con la evolución: evolucioné en Kareem Abdul-Jabbar; no tengo ningún remordimiento acerca de quién yo era, pero este es quien soy ahora.
SG: Y un viaje espiritual, ¿qué tan importante fue eso?
KA: Bueno, como un viaje espiritual, no creo que hubiera sido capaz de ser tan exitoso como fui como atleta si no fuera por el Islam. Me dio un ancla moral, me permitió no ser materialista, me permitió ver lo que era más importante en el mundo. Y todo ello fue reforzado por las personas, personas muy importantes para mí: el entrenador John Wooden, mis padres, todos reforzaron aquellos valores. Y esto me permitió vivir mi vida en cierta forma y no distraerme.
SG: Cuando usted acogió al Islam, ¿fue difícil para otras personas aceptarlo? ¿Creó eso distancia entre usted y otros?
KA: En la mayor parte lo fue. Yo no traté de hacerlo difícil para la gente; no quería ser resentido. Solo quería que las personas entendieran que yo era musulmán y que sentía que eso era lo mejor para mí. Si ellos podían aceptar eso, yo podía aceptarlos a ellos. Yo no… no se trataba de que si tú ibas a ser mi amigo tenías que ser musulmán también. No, no era así. Yo respeto las decisiones de la gente así como espero que ellos respeten mis decisiones.
SG: ¿Qué le pasa a una persona cuando toma otro nombre, otra persona, si se puede decir así? ¿Qué tanto cambió usted?
KA: Esto me hizo más tolerante, porque tuve que aprender a entender las diferencias. Usted sabe que yo era diferente, la gente a veces no entendía de dónde yo venía, ciertamente luego del 9/11 tenía que explicarme a mí mismo...
SG: ¿Hubo alguna reacción violenta contra las personas como usted? ¿Sintió eso?
KA: No sentí una reacción violenta necesariamente, pero ciertamente sentí que una cantidad de personas pudieron haber cuestionado mi lealtad o cuestionaban cuál era mi posición, pero yo sigo siendo un norteamericano patriota...
SG: Para una gran cantidad de norteamericanos negros, convertirse al Islam fue una decisión igualmente política. ¿Fue así para usted?
KA: Eso no fue parte de mi viaje. Mi decisión de escoger el Islam no fue una declaración política; fue una declaración espiritual. Lo que aprendí acerca de la Biblia y del Corán me hizo ver que el Corán fue la siguiente revelación del Ser Supremo, y decidí interpretar eso y seguirlo. Yo no creo que eso tuvo nada que ver con tratar de encasillar a nadie y negarles la habilidad de practicar como ellos mejor lo crean. El Corán nos dice de los judíos, cristianos y los musulmanes: se espera que los musulmanes traten a todos ellos en la misma forma porque todos nosotros creemos en los mismos profetas, y el Paraíso y el Infierno serán los mismos para todos nosotros. Y eso es de lo que supuestamente se trata.
SG: Y sido muy influyente en su escritura también.
KA: Sí, lo ha sido. La igualdad racial, y justo lo que yo experimenté creciendo como un niño en Norteamérica, realmente me afectó para experimentar el Movimiento por los Derechos Civiles, y ver a la gente arriesgar sus vidas, ser golpeados, ser atacados por perros, ser bañados con mangueras contra incendios en la calle, y aún así escogiendo la protesta no violenta y muy valiente para confrontar la discriminación. Fue extraordinario, y ciertamente me afectó de una manera muy profunda.

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