InicioApuntes Y MonografiasRedistirbución de la riqueza: un problema para la pobreza

Redistirbución de la riqueza: un problema para la pobreza



Redistirbución de la riqueza: un problema para la pobreza


Probablemente, en los próximos días, los medios se ocuparán de la nueva medición sobre la distribución de la riqueza publicada por el nada confiable INDEC. Este índice mide las diferencias entre los deciles de la población, y comparando los de más altos ingresos con los de más bajos se puede llegar a una conclusión sobre la situación de la "distribución de la riqueza" y "desigualdad social".

Este estudio arrojó que el índice GINI, que mide la desigualdad, de nuestro país, es de 0,457 (en una escala donde en 0 todos ganan lo mismo y en 1 solo una persona se lleva toda). Además, en la edición impresa de La Nación del 20 de febrero, agregan los siguientes datos: "La brecha que separa a ricos y pobres volvió a ampliarse. Por cada peso que gana el 10% menos favorecido de la población, el otro extremo de la pirámide social se queda con $ 28,24".

La "desigualdad social" de un país puede ser baja tanto en países pobres como países ricos, de esta manera mientras que el índice GINI de la Unión Europea es de 0,307 un número similar ostenta Pakistán. Con la salvedad que, a pesar de que el tan aclamado índice GINI es mejor que el de Argentina, el 60% de su población vive con menos de dos dólares por día.1

Absolutamente todo el espectro político argentino ubica como uno de los asuntos más prioritarios la "desigualdad social" o "redistribución de la riqueza", esto puede dar a entender dos cosas: o que las intenciones de todos los políticos es socializar la pobreza, y que todos pasemos a convertirnos en pobres, o, que no tienen idea de cómo se debe abordar el problema de la pobreza.

Para poder abordar la cuestión de los mas necesitados, debemos partir de saber cuál es el estado de situación que nosotros, desde el Partido Liberal Libertario, pretendemos alcanzar: que los que menos tengan puedan gozar de mejores condiciones de vidas, y que estas sean aceptables para cualquier persona. Para poder lograr esto, debemos sacar del léxico de los políticos la "desigualdad social" o "el problema de la distribución", porque mientras vivamos en libertad, esta desigualdad va a existir ya que cada uno de los individuos que componemos a la sociedad somos desiguales en todos los aspectos, y esas desigualdades tanto físicas, como intelectuales, como psicológicas van a arrojar resultados diversos. Por último, hay que entender que en una sociedad desigual siempre va a existir la pobreza, pues esta es una clasificación relativa que se les da a los que menos ingresos (o patrimonio) tienen. El asunto principal en el que debemos focalizarnos es que implica "ser pobre". Una persona pobre en Estados Unidos, Australia, o algún otro país miembro de la OECD (organización que aglutina a países considerados del "primer mundo" ) será rica en comparación con un pobre de Zimbabwe, Lesotho o algún otro país africano. Es más sin irnos a ejemplos tan extremos un pobre de la menos igualitaria Estados Unidos tendrá una mejor calidad de vida que un pobre de la más igualitaria Europa.2 Nuestro objetivo debe ser que ser pobre no signifique vivir en la pobreza extrema.

Lamentablemente, los políticos que se aducen representar a los ciudadanos de este país, creen que la única solución para lograr esto es logrando una mejor (¿mejor?) redistribución el ingreso, es decir generar políticas que ataque el patrimonio de los niveles socio-económicos medios y altos, y transferir esos ingresos a los más pobres (sin tener en cuenta que muchas veces se le saca a los que menos tienen y lo redistribuyen entre los políticos). Este tipo de abordaje no solo implica una inaceptable violación a los derechos individuales de la gente, sino que los hechos demuestran que cualquier política en este sentido agravará la situación de marginalidad, la isla de Cuba es un claro ejemplo con una población que alcanza a toda la sociedad pero un coeficiente GINI relativamente bueno de 0.30 (según el Global Peace Index 2008).

Lo realmente preocupante es que esta visión sobre la pobreza no es solo predominante entre los políticos actuales, sino que las jóvenes generaciones de políticos de todo el espectro partidario piensan en el mismo sentido, como se puede leer en la edición del 10 de febrero en La Nación:

"Desigualdad social, corrupción, falta de acuerdos en la toma de decisiones. Esos son los problemas más graves que atraviesa la Argentina, según un grupo de jóvenes que desde los partidos políticos tienen la esperanza de cambiar el país" (las itálicas son mias).

La única manera en la que se puede mejorar la situación de unos sin perjudicar a otros, partiendo de que nadie tiene derecho a obtener por la fuerza lo que no es suyo, es con un aumento de la tasa de capitalización per capita, en palabras más simples, con un aumento en las inversiones, ya que estás traen aparejado un aumento en la productividad y con esto un incremento real en los salarios (y no los aumentos por decreto que, como somos testigos todos los días, logran un efecto contrapuesto). Este es el motivo por el cual un obrero de la construcción boliviano, solo con mudarse a Estados Unidos, donde las tasas de capitalización son mayores, pasa a ganar mucho más que en su Bolivia de origen y elevar su calidad de vida y la de su familia. No obstante, muchos siguen creyendo que la prosperidad de una sociedad se da cuando los sindicatos tiene mayor poder para presionar y ejercer violencia contra empresarios y empleados, cuando el gobierno dictamina diferentes regulaciones que impiden que puedan prosperar las empresas (sean grandes o chicas), o cuando se intenta "fomentar el empleo" mediante absurdas políticas mercantilistas, como si todo se tratar de distribuir un quantum estático de riqueza y no pudiese ser generada.

Los pocos que se oponen a esta teoría de redistribucionismo son adherentes de otra teoría por igual incorrecta, "primero hay que generar riqueza y luego redistribuirla". A esta propuesta se le pueden oponer dos objeciones por igual importantes. En primer lugar, creen que determinadas personas (políticos elegidos) tienen que tener la potestad de decidir quiénes son los que deben recibir los frutos del trabajo de un tercero, es decir que lo que uno obtiene legítimamente, o parte de ello, pueda ser expropiado y entregado a un tercero, todo bajo el concepto de que debemos ser "solidarios", sin embargo, se olvidan del factor voluntario de la solidaridad. Cuando la solidaridad se basa en la coerción no es solidaridad sino un robo. En segundo lugar, proclamar que se debe generar y luego distribuir la riqueza, es no comprender que el proceso de producción y distribución es el mismo, y si al productor le dijeran que el no va a poder elegir la distribución de esa riqueza, entonces no habrá producción y mucho menos distribución.

En conclusión, para mejorar la calidad de vida de los mas desaventajados en primer lugar se debe dejar a un lado esa visión que se enfoca en los que más tienen y no en los que menos tienen. En segundo lugar se deben respetar los derechos individuales, incluido los derechos de propiedad, y de esta manera poder atraer inversiones, que en definitiva elevarán el nivel de vida de los que menos tienen. Ya lo decía, Juan Bautista Alberdi, en el Sistema Económico y Rentístico de la Confederación Argentina según su constitución de 1853: ¿Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Diógenes exigía de Alejandro: que no le haga sombra.

Es verdad, que un aumento en la calidad de vida en una sociedad abierta no se da de un día para el otro, y mientras tanto la situación de algunas personas es intolerable, pero mientras se sigan políticas sensatas como las que proponemos, desde el gobierno y, especialmente, desde la sociedad civil podrán surgir organizaciones destinadas a paliar esta situación, pero eso ya es materia para otro artículo.

Aquellos interesados en leer mas sobre este tema recomendamos "En defensa de los mas necesitados", de Alberto Benegas Lynch (h) y Martin Krause, ed. Atlantida. Accesible online en http://www.hayek.org.ar/En_defensa_de_los_mas_necesitados.pdf.

1 Todos las cifras relacionadas con pobreza y desigualdad son obtenidas del CIA World Factbook, salvo que este aclarado. La CIA toma los datos proporcionados por los propios países y la ONU.

2 Rector, Robert. "How 'Poor' Are America's Poor?" in Julian Simon ed. "The State of Humanity" (Cambridge Mass.: Blackwell Publishers, 1995), p. 240–56. Table 24.1.

Datos archivados del Taringa! original
0puntos
351visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

T
Usuario
Puntos0
Posts12
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.