Jesús dijo: »Os es necesario nacer de nuevo.»
..........Esta afirmación sintetiza toda la ciencia de la demostración, según se practica espiritualmente. Es verdaderamente un libro de texto de metafísica comprimido en cinco palabras. Narra todo el cuento. Estás donde estás hoy día, doquiera que eso sea, porque eres el hombre que eres. Sólo hay una manera bajo el cielo mediante la cual puedes ser transportado a otro lugar: convirtiéndote en otro hombre. El hombre que eres no puede estar en ningún otro lado; un hombre diferente no puede estar donde tú estás ahora. Si deseas ascender más alto lo puedes hacer y no hay límite a la altura que puedas alcanzar en dicho vuelo; pero... ¡te es necesario nacer de nuevo!
..........¿Por qué será que hacemos tan poco progreso, comparándolo —digamos— con el que podríamos y deberíamos hacer a la vista del conocimiento que, de esta enseñanza, poseemos —al menos en teoría? ¿Por qué no cambiamos día a día, y de semana a semana, de gloria a gloria, hasta que nuestros amigos apenas si puedan reconocernos? ¿Por qué no marchamos por el mundo luciendo como dioses y sintiéndonos como tales; sanando instantáneamente a todos los que vengan a nosotros; reformando al pecador; liberando a los cautivos; y, en general, "haciendo las obras"? ¿Qué nos detiene?
..........Y la respuesta es que la demostración, al igual que todo lo demás, tiene su precio; y el precio es que tenemos que nacer de nuevo y que, en lo secreto de nuestros corazones, muy a menudo ése es el precio que no estamos dispuestos a pagar. Estamos enamorados del hombre actual y de todas las cosas que lo constituyen y no estamos preparados a matarlo para que el otro pueda nacer.
[COMENTARIO DE JAC: En tanto insistamos y porfiemos en ver la Enseñanza (o el Sendero) Espiritual "a nuestra manera", permaneceremos empantanados en la "rebelión" que nos impedirá pasar la Primera Iniciación; y, por ende, ni siquiera pasaremos del patio del Templo del Maestro, mucho menos entrar y avanzar en Él. (cf. Diario del Puente/Serapis Bey)]
..........Entramos a la Verdad con nuestro dedo meñique y las grandes cosas no llegarán hasta que entremos con todo el cuerpo. He aquí toda la dificultad.
..........Entrar a la Verdad con todo el cuerpo es llevar todo pensamiento consciente y creencia a la piedra de toque de la Inteligencia Divina y del Amor Divino. Es rechazar toda cosa mental o física que no se equipare con el estándar. Esto se hará para revisar toda opinión, todo hábito de pensamiento, toda política, toda rama de conducta práctica, sin excepción alguna.
..........Esto, por supuesto, es algo realmente tremendo. No es una mera limpieza primaveral del alma. Es nada menos que un desmantelamiento a gran escala, y una completa reconstrucción de toda la casa. No ha de sorprender que los únicos que no le sacan el cuerpo a ésto son los de espíritu fuerte. Y, sin embargo, no ha de sorprender que si no se hace esto, en realidad no se irá a ninguna parte.
..........Esto entraña, como dijera Pablo, »morir diariamente». Entraña despedirse de todos los prejuicios que hemos heredado y adquirido durante toda nuestra vida. Entraña amputar todas las pequeñas faltas de carácter, vanidades mezquinas, engaños menores y todas esas formas menores de egoísmo y orgullo que cristalizan nuestras coyunturas espirituales y que tan queridas nos resultan. Podrá entrañar la renuncia a lo más grande de nuestra vida presente, pero si este es el caso... bueno, ese será el precio que pagar, y punto.
..........Si no estás dispuesto a pagar este precio, no hay problema; pero no debes esperar recibir de la Ley más de lo que pagas. Un dedo meñique en la Verdad está bien, pero sólo puede producir un resultado de dedo meñique. Para una demostración de cuerpo entero, el cuerpo entero tiene que estar lleno de luz. Os es necesario nacer de nuevo.
[COMENTARIO DE JAC: La Verdad (con "V" mayúscula), esa que, según Jesús, libera al conocerla, no es lo que creemos que es... ni lo que nos conviene que sea... ni aquello con lo que estamos de acuerdo. Sencillamente ES. De allí que nos toque "morir diariamente" en el constante reconocimiento de la Verdad. Esto es, si realmente queremos ser libres.]
JAC. Jorge A. Carrizo E. www.serapisbey.com
..........Esta afirmación sintetiza toda la ciencia de la demostración, según se practica espiritualmente. Es verdaderamente un libro de texto de metafísica comprimido en cinco palabras. Narra todo el cuento. Estás donde estás hoy día, doquiera que eso sea, porque eres el hombre que eres. Sólo hay una manera bajo el cielo mediante la cual puedes ser transportado a otro lugar: convirtiéndote en otro hombre. El hombre que eres no puede estar en ningún otro lado; un hombre diferente no puede estar donde tú estás ahora. Si deseas ascender más alto lo puedes hacer y no hay límite a la altura que puedas alcanzar en dicho vuelo; pero... ¡te es necesario nacer de nuevo!
..........¿Por qué será que hacemos tan poco progreso, comparándolo —digamos— con el que podríamos y deberíamos hacer a la vista del conocimiento que, de esta enseñanza, poseemos —al menos en teoría? ¿Por qué no cambiamos día a día, y de semana a semana, de gloria a gloria, hasta que nuestros amigos apenas si puedan reconocernos? ¿Por qué no marchamos por el mundo luciendo como dioses y sintiéndonos como tales; sanando instantáneamente a todos los que vengan a nosotros; reformando al pecador; liberando a los cautivos; y, en general, "haciendo las obras"? ¿Qué nos detiene?
..........Y la respuesta es que la demostración, al igual que todo lo demás, tiene su precio; y el precio es que tenemos que nacer de nuevo y que, en lo secreto de nuestros corazones, muy a menudo ése es el precio que no estamos dispuestos a pagar. Estamos enamorados del hombre actual y de todas las cosas que lo constituyen y no estamos preparados a matarlo para que el otro pueda nacer.
[COMENTARIO DE JAC: En tanto insistamos y porfiemos en ver la Enseñanza (o el Sendero) Espiritual "a nuestra manera", permaneceremos empantanados en la "rebelión" que nos impedirá pasar la Primera Iniciación; y, por ende, ni siquiera pasaremos del patio del Templo del Maestro, mucho menos entrar y avanzar en Él. (cf. Diario del Puente/Serapis Bey)]
..........Entramos a la Verdad con nuestro dedo meñique y las grandes cosas no llegarán hasta que entremos con todo el cuerpo. He aquí toda la dificultad.
..........Entrar a la Verdad con todo el cuerpo es llevar todo pensamiento consciente y creencia a la piedra de toque de la Inteligencia Divina y del Amor Divino. Es rechazar toda cosa mental o física que no se equipare con el estándar. Esto se hará para revisar toda opinión, todo hábito de pensamiento, toda política, toda rama de conducta práctica, sin excepción alguna.
..........Esto, por supuesto, es algo realmente tremendo. No es una mera limpieza primaveral del alma. Es nada menos que un desmantelamiento a gran escala, y una completa reconstrucción de toda la casa. No ha de sorprender que los únicos que no le sacan el cuerpo a ésto son los de espíritu fuerte. Y, sin embargo, no ha de sorprender que si no se hace esto, en realidad no se irá a ninguna parte.
..........Esto entraña, como dijera Pablo, »morir diariamente». Entraña despedirse de todos los prejuicios que hemos heredado y adquirido durante toda nuestra vida. Entraña amputar todas las pequeñas faltas de carácter, vanidades mezquinas, engaños menores y todas esas formas menores de egoísmo y orgullo que cristalizan nuestras coyunturas espirituales y que tan queridas nos resultan. Podrá entrañar la renuncia a lo más grande de nuestra vida presente, pero si este es el caso... bueno, ese será el precio que pagar, y punto.
..........Si no estás dispuesto a pagar este precio, no hay problema; pero no debes esperar recibir de la Ley más de lo que pagas. Un dedo meñique en la Verdad está bien, pero sólo puede producir un resultado de dedo meñique. Para una demostración de cuerpo entero, el cuerpo entero tiene que estar lleno de luz. Os es necesario nacer de nuevo.
[COMENTARIO DE JAC: La Verdad (con "V" mayúscula), esa que, según Jesús, libera al conocerla, no es lo que creemos que es... ni lo que nos conviene que sea... ni aquello con lo que estamos de acuerdo. Sencillamente ES. De allí que nos toque "morir diariamente" en el constante reconocimiento de la Verdad. Esto es, si realmente queremos ser libres.]
JAC. Jorge A. Carrizo E. www.serapisbey.com