dijo:Esta información fue extraída de un informe periodístico, al final del post se cita la fuente
Querido mundo radiactivo
La radiactividad ha existido en la naturaleza desde siempre, sin que interviniera la mano humana. Ni siquiera los denostados reactores nucleares son novedosos. Hace casi 2.000 millones de años, en la cantera de Oklo, en Gabón, se puso en marcha un reactor nuclear espontáneo. Nada tuvo que ver con extraterrestres ni con avanzadas civilizaciones antiguas desaparecidas.
En aquellas tierras la proporción de uranio-235, que es el combustible de las centrales nucleares, alcanzó el 3%, un nivel suficiente para que se iniciara automáticamente una reacción en cadena que se mantuvo durante un millón de años.
A pesar del miedo que se han dedicado a meternos algunos grupos ecologistas durante décadas, invocando los efectos perniciosos de la energía nuclear, la radiación de origen natural es la responsable del 87% de la dosis total que recibe el ser humano. Las fuentes artificiales, como las relacionadas con la radiomedicina –radiografías, radioterapias, exploraciones con marcadores–, las centrales nucleares, los detectores de humos, los televisores y los viajes aéreos suponen sólo un 13 %. La mayor parte se debe a los tratamientos y pruebas médicas, sobre todo las radiografías, con un 12%. Los experimentos y los accidentes nucleares, como el de Chernóbil, sólo contribuyen con el 0,4% del total, y la actividad de las centrales nucleares repercute en un factor 20 veces menor que este.
Sumando todas estas aportaciones antropogénicas, cada español recibe la mitad de la dosis máxima recomendada para la población. De esta cantidad, entre el 10% y el 15% tiene como fuente los alimentos. Los tubérculos poseen más radio-226 que la parte aérea de los vegetales. Un chuletón de medio kilogramo nos proporciona 45 desintegraciones por segundo, y un kilo de fruta, entre 40 y 90. Una mala noticia para los amantes del marisco: es el alimento que más radiación aporta, de modo que los aficionados a mejillones, ostras y langostinos pueden recibir un 50% más de la dosis normal debida a la comida. El control del entorno es esencial: en unas oficinas de Pittsburgh los empleados recibían una radiación equivalente a once radiografías de tórax al año. Claro que, si hay que señalar el verdadero peligro la palma se la lleva el gas radón, que por sí solo contribuye hasta casi el 50% de la dosis total. En recintos cerrados, como edificios, minas, galerías del metro, túneles, etc., la concentración de este gas noble puede ser elevada por la escasa ventilación. En algunas cuevas de Tenerife y Lanzarote se han medido valores que superan las 5.000 desintegraciones por segundo y por metro cúbico. Por su parte, los materiales de construcción más comunes, como madera, ladrillos y hormigón, desprenden poco radón, aunque a veces han dado desagradables sorpresas, sobre todo si provienen de las cenizas de las centrales térmicas o las acerías. La producción continua de radón llega a nuestras casas a través de las grietas y las fisuras presentes en las construcciones. Cuando la concentración de radio en el suelo es muy elevada, como ocurre en algunas formaciones graníticas, terrenos uraníferos o ricos en fosfatos, el nivel de las emisiones puede ser decenas de veces superior a lo normal y contaminar nuestro ambiente.
A las emisiones naturales se suman ciertas actividades humanas que contribuyen a la producción de este gas radiactivo, caso de la quema de gas natural y de carbón, la fabricación de fertilizantes con fosfatos, que poseen altas concentraciones de uranio, y la generación de escorias a partir del tratamiento de hierro en altos hornos. Una central térmica típica de 1.000 MW consume diariamente unas 10.000 toneladas de carbón –que contiene uranio–, y su emisión diaria de radiación es similar a la producida por dos toneladas de uranio-238.
dijo:En el tiempo que transcurre entre dos latidos del corazón se produce en nuestro cuerpo la desintegración radiactiva de casi 10.000 núcleos atómicos.
dijo:Cada hora, en nuestros pulmones desaparecen unos 30.000 núcleos de los isótopos radiactivos presentes en el aire que respiramos.
dijo:Debido a los alimentos que consumimos, unos 15 millones de núcleos de potasio-40 y unos 7.000 de uranio natural se desintegran en nuestro estómago e intestinos.
dijo:El tabaco libera plomo y polonio radiactivos que van a parar a la atmósfera y a nuestros pulmones; quienes fuman un paquete diario reciben tres veces más radiación que la debida al gas radón que hay a nuestro alrededor.
dijo:Unos días en el mar nos proporcionan un aporte adicional de radiactividad: en un metro cúbico de agua marina se desintegran 10.000 átomos por segundo. Al cambiar playa por montaña la situación no mejora mucho: en los Pirineos o en los Picos de Europa recibimos tres veces más radiación que en nuestra costa favorita. A todo esto hay que sumar los más de 200 millones de rayos gamma que nos atraviesan cada hora provenientes del suelo y de los materiales de construcción.

dijo:están los cientos de miles de rayos cósmicos secundarios, subproducto de la interacción de las partículas subatómicas emitidas por agujeros negros, las galaxias activas o las explosiones de supernovas con los átomos de la alta atmósfera. Los astronautas, en los primeros viajes espaciales, comprobaron el impacto de estas partículas en sus retinas, pues sus destellos luminosos les impedían dormir apaciblemente.
dijo:Algunos científicos apuntan que gracias a que es un mundo radiactivo hay diversidad biológica, pues muchas mutaciones tienen su origen en el fondo natural de radiación.
dijo:De cada 10.000 personas que mueren, 5 lo hacen de cáncer por la radiación de su propio cuerpo.
dijo:Eliminar la radiactividad del mundo significaría eliminarnos a nosotros mismos, pues todos somos una pequeña fuente radiactiva andante. Incluso deberíamos dejar de dormir con nuestras parejas: sólo por eso, en un año absorbemos el 1% de la dosis máxima recomendada.
dijo:El radón es sospechoso de producir tumores pulmonares desde 1920
dijo:De las 136.000 muertes por carcinoma pulmonar registradas en 1987 en EE UU, un 80 % estaba asociado al hábito de fumar, 5.500 a los asbestos y unos 20.000 al radón.
dijo:En España hay entre 10 y 15.000 desintegraciones por segundo y metro cúbico de radón, con un promedio de 40.
dijo:Las aguas subterráneas también transportan radón, en concentraciones mucho más altas que los ríos y los océanos.
dijo:El agua mineral en la localidad de Bad Gastein, Austria, es un millón de veces más radiactiva que la de consumo público.