InicioCiencia EducacionDesprogramarte es Posible !

DESPROGRAMATE


















La vida no es problemática.
Es el «yo» (la mente humana) el que crea los problemas. A ver si eres capaz
de comprender que el sufrimiento, no está en la realidad, sino en ti. Por eso, en
todas las religiones, se ha predicado que hay que morir al «yo» para volver a
nacer. Este es el verdadero bautismo que hace surgir al hombre nuevo. La
realidad no hace problemas, los problemas nacen de la mente cuando estás
dormido. Tú pones los problemas
.











El dolor existe, y el sufrimiento sólo surge cuando te resistes al dolor. Si tú aceptas el dolor, el
sufrimiento no existe. El dolor no es inaguantable, porque tiene un sentido
comprensible en donde se remansa












Le preguntaron a un maestro oriental sus discípulos: «¿Qué te ha
proporcionado la iluminación?». Y contestó: «Primero tenía depresión y ahora
sigo con la misma depresión, pero la diferencia está en que ahora no me
molesta la depresión»











El ir contra la realidad, haciendo problemas de las cosas, es creer que
«tú» importas, y lo cierto es que tú, como personaje individual, no importas
nada.
Ni tú, ni tus decisiones ni acciones importan nada en el desarrollo de
la vida; es la vida la que importa y ella sigue su curso. Sólo cuando
comprendes esto y te acoplas a la unidad, tu vida cobra sentido
















Sólo hace falta una cosa, la capacidad de pensar algo nuevo,
de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido. Es la capacidad de movernos
fuera de los esquemas que tenemos. Ser capaz de saltar sobre los esquemas y
mirar con ojos nuevos la realidad que no cambia
.














Las mujeres se atan a sus mandos, a sus hijos. Los maridos a sus
mujeres, a sus negocios. Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y
justificación es el amor». ¿Qué amor?. La realidad es que nos amamos a
nosotros mismos, pero con un amor adulterado y raquítico que sólo abarca el
«yo», el ego. Ni siquiera somos capaces de amarnos a nosotros mismos en
libertad. Entonces, ¿cómo vamos a saber amar a los demás, aunque sean
nuestros esposos o nuestros hijos? Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo
viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo.












Tú eres un esclavo en tanto en cuanto no puedes pensar por encima de tu ideología. Vives
dormido y pensado por una idea. El profeta no se deja llevar por ninguna
ideología, y por ello es tan mal recibido. El profeta es el pionero, que se
atreve a elevarse por encima de los esquemas abriendo camino.














Buda dice; «El mundo está lleno de dolor, que genera sufrimiento. La
raíz del sufrimiento es el deseo. Si quieres arrancarte esa clase de dolor,
tendrás que arrancarte del deseo».















La base del sufrimiento es el apego, el deseo. En cuanto tú deseas una
cosa compulsivamente, que pones todas tus ansias de felicidad en ello, te
expones a la desilusión de no conseguirlo













Despertarse es la única experiencia que vale la pena. Abrir bien los ojos
para ver que la infelicidad no viene de la realidad, sino de los deseos y de las
ideas equivocadas. Para ser feliz no has de hacer nada, ni conseguir nada, sino
deshacerte de falsas ideas, ilusiones y fantasías que no te dejan ver la realidad.
Eso sólo se consigue manteniéndote despierto y llamando a las cosas por su
nombre
.











Estamos programados desde niños por las conveniencias sociales, por una mal llamada
educación y por lo cultural. Vivimos por ello programados y damos las
respuestas esperadas ante situaciones determinadas, sin pararnos a pensar qué
hay de cierto en la situación y si es consecuente, a lo que yo de verdad soy,
esa respuesta habitual y mecánica.
Tenemos programadas ideas convencionales y culturales, que tomamos
como verdades cuando no lo son. Como la idea de patria, de fronteras y
hábitos culturales que nos llevan a conflictos cuando nada tienen que ver con
la verdad
.













Cuando eres un producto de tu cultura, sin cuestionarte nada, te
conviertes en un robot. Tu cultura, tu religiosidad y las diferencias raciales,
nacionales o regionales te han sido estampadas como un sello y lo tomas como
algo real. Te enseñaron una religiosidad y una forma de comportarte que no
has elegido tú, sino que te vino impuesta desde fuera, antes de que tuvieses
edad o discernimiento para decidir, y sigues así, con ella colgada, como una
piedra al cuello
.













Lo que más les preocupa a las personas programadas es tener razón.
Tienen miedo a perder sus ideas, en las que se apoyan, porque les da pavor el
riesgo, el cambio, la novedad, y se agarran a sus viejas ideas porque están
fosilizadas
.












Lo más difícil es la capacidad de ver, ver simplemente, con sinceridad,
sin engañarte, En cuanto llegas a ver con claridad tienes que volar














Para despertarse, el único camino es la observación. Es irse observando
uno a sí mismo, sus reacciones, sus hábitos y la razón de por qué respondes
así. Observarse sin críticas, sin justificaciones ni sentido de culpabilidad ni
miedos a descubrirla verdad. Has de conocerte a fondo.












Hay que quitar las vendas para ver. Si no ves no puedes descubrir los
impedimentos que no te están dejando ver
.














Con la palabra, o con el pensamiento, solemos etiquetar las cosas y las personas, y luego, como
consecuencia de ello, vivimos el personaje de la etiqueta, y no a la persona
.













La cultura nos inculca unas leyes rígidas, cuya única razón es «que así se ha hecho siempre».
Y con esta razón tan endeble somos capaces de matarnos por defender: «honor», «patria»,
«bandera», «raza», «familia», «buenas costumbres», «orden», «ideales»,
«buena fama» y muchas más palabras que no encierran más que ideas, sin
sentido real que nos han inculcado como «cultura». Y lo mismo ocurre con las
ideas religiosas
.














Te despertarás a base de cuestionarte cada creencia tuya y todas las que
te vengan del exterior. Si no te agarras a ningún concepto, cosa o ideología, te
será fácil descubrir en seguida dónde está la verdad y la realidad














Tú eres el que has de elegir tu propia reacción frente a las cosas,
situaciones y personas, no los hábitos ni tu cultura















Vivir libremente, siendo dueño de ti mismo, es no dejarse llevar ni por
persona ni situación alguna. Saber que nada ni nadie tiene poder sobre ti ni
sobre tus decisiones. Eso es vivir mejor que un rey, y saber oír esa sinfonía
hermosa de la vida y disfrutarla.














Einstein llegó a probar con la teoría de la relatividad que no siempre la
distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, sino que, en algunos
casos, la curva puede acercar esos, puntos. Si tú ves una cosa clara y la
experimentas necesitarás mucha valentía para demostrar algo que va en contra
de las creencias generales aceptadas por la sociedad y por la religión
.













Buscar siempre la verdad. La verdad es lo importante, venga de donde
venga, si de la ciencia, si de Buda o de Mahoma, lo importante es descubrir la
verdad en donde todas las verdades coinciden, porque la verdad es una. No se
puede tener miedo a mirar por el telescopio.












Los dejo con una frase de Steve Jobs " Conectar los Puntos "












No pueden conectar los puntos mirando hacia el futuro; solamente pueden
conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tienen que confiar en que los puntos de
alguna manera se conectarán en su futuro. Tienen que confiar en algo – su instinto, su
destino, su vida, su karma, lo que sea. Esta perspectiva nunca me ha decepcionado, y ha
hecho la diferencia en mi vida
Datos archivados del Taringa! original
245puntos
2,675visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
9visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

M
MZAFede🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts92
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.