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Se desconoce con exactitud dónde y cómo hará impacto el artefacto de seis toneladas.
El Upper Atmosphere Research Satellite (Satélite de Investigación de la Alta Atmósfera) UARS, el satélite de la NASA que caerá a la Tierra, ingresará a la atmósfera en las próximas horas, aunque se desconocé dónde y cómo hara impacto.
En base a datos del organismo estadounidense, los ingenieros aeroespaciales del "Analytical Graphics, Inc." (AGI), reconstruyeron en un video la trayectoria del artefacto -de seis toneladas- en donde muestran: la órbita actual del UARS, su área de posibles desechos, la entrada a la Tierra y el lugar en el que caerían sus desechos.
La NASA indicó que el satélite caería en alguna parte entre los 57º de latitud norte y los 57º de latitud sur, una superficie que cubre una gran parte de la Tierra. "Hasta ahora, jamás hubo un accidente provocado por un artefacto espacial al reingresar a la atmósfera", recordó la agencia. (AFP-Télam)
La cuestión es que el aparato pesa casi 6 toneladas, y que podría caer a la Tierra el viernes, siempre teniendo en cuenta los parámetros de trayectoria del reingreso a la atmósfera. El organismo norteamericano no puede precisar aún el lugar en el que hará impacto.
La NASA confirmó que la trayectoria del aparato a la atmósfera cambió de 225 a 205 kilómetros en órbita, y que en las próximas 48 horas podrán darse más precisiones sobre el lugar y momento del choque contra la Tierra.
Si se pudo determinar que a raíz de la inclinación en la órbita del satélite, los componentes "caerán dentro de una zona entre los 57 grados de latitud norte y 57 grados de latitud sur". Además se estimó que la huella de los residuos "será de unos 500 kilómetros de largo".
El Satélite de Investigación de la Atmósfera Superior (UARS), había sido puesto en órbita, a 458 kms de la superficie terrestre el 12 de septiembre de 1991 por el transbordador Discovery.
Fue diseñado para estudiar los procesos físicos y químicos que tienen lugar en las capas altas de la atmósfera y proporcionaba mediciones de su estructura interna y de las influencias externas que actúan sobre ella.
El objetivo específico del aparato era estudiar la entrada y salida de energía en la atmósfera superior, la fotoquímica, la dinámica y la relación entre todos esos procesos.
Si ya nos empieza a afectar la basura espacial, estamos en el horno
Bueno amigos, espero que les haya resultado interesante, y me dejen un comentario

saludos!Actualización 23 / 09 / 2011
La NASA cambió la previsión sobre el lugar donde caerá el satélite UARS

La agencia espacial estadounidense anunció que el aparato podría impactar contra Canadá, África o Australia. Además, estimó que tocará tierra entre las 03 y las 07 horas GMT
En la última actualización del recorrido del UARS, el organismo informó que la órbita fue de 90 millas por 95 millas (145 km por 150 km). "El reingreso se espera para las 23:00 del viernes 23 de septiembre y las 03:00 del 24, hora de Nueva York (03:00 - 07:00 GMT)", señaló.
Durante ese período, el satélite estará pasando por encima de Canadá, África y Australia, así como por amplias zonas de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico.
La NASA había informado que el riesgo de daños era "extremadamente pequeño"; sin embargo, el fenómeno genera cierto nerviosismo. La agencia espacial se ocupó de explicar que al encontrarse a una altitud de 115 millas, probablemente alcanzaría la atmósfera a unas 17 mil millas por hora, lo que simularía en cierto punto la caída de una roca que encontraría suficientes obstáculos para ser detenida.
Este es el satélite de la NASA más grande que ha caído en la tierra de manera descontrolada desde el Skylab en 1979.
La media tonelada de chatarra tiene preocupada a la población, pero gracias a una compañía especializada en el desarrollo de software para la seguridad nacional de los Estados Unidos, Analytical Graphics (AGI), se podrá seguir en vivo la trayectoria del satélite.
Cabe recordar que el satélite de Investigación de la Alta Atmósfera (UARS, por sus siglas en inglés) pesa cerca de 6 toneladas y fue puesto en órbita en 1991 por el transbordador Discovery para estudiar la alta atmósfera y realizar mediciones de la capa de ozono.
ACTUALIZACIÒN 24 / 09 / 2011
El satélite ya cayó en la Tierra, pero se ignora el lugar exacto.
WASHINGTON, DC - Un satélite de la NASA de más de seis toneladas cayó a la medianoche del viernes en la Tierra, pero se ignora el lugar exacto, anunció la agencia espacial estadounidense NASA a primeras horas del sábado.
El Satélite de Investigación de la Atmósfera Superior Terrestre (UARS, por su sigla en inglés), puesto en órbita hace 20 años por la NASA, cayó en la Tierra en la madrugada, pero "por el momento se ignoran la hora y el lugar precisos", confirmó la NASA.
"El satélite estaba pasando en dirección al este sobre Canadá y Africa, así como grandes sectores de los océanos Pacífico, Atlántico e Indico durante ese período", afirmó esta agencia en su último informe.
No obstante, la agencia AP reportó que el Centro de Operaciones Conjuntas de la Fuerza Aérea y la NASA dijeron que el satélite, del tamaño de un autobús, penetró la atmósfera terrestre para caer sobre el Océano Pacífico, aunque eso no significa necesariamente que todos sus fragmentos hayan caído sobre el mar. Los cálculos de la NASA pronosticaron que se esparciría a lo largo de 800 kilómetros (500 millas).
Se anticipó que unas 26 piezas del satélite, con un total de 550 kilogramos (1.200 libras) de metal pesado, caerían en tierra. El mayor de los fragmentos no debía pesar más de 135 kilos (300 libras).
Es el satélite más grande de la NASA que cae a la Tierra en caída no dirigida desde la estación espacial Skylab y el satélite Pegasus 2, ambos en 1979.
Descartan riesgos
La NASA insistió reiteradamente en que sólo hay un riesgo "muy remoto" para las personas y recordó que en 50 años de exploración espacial nadie resultó herido por un desecho caído en la Tierra.
Existe una posibilidad en 3.200 que alguien en algún lugar del mundo sea golpeado por uno de esos desechos, lo que en un planeta deshabitado en el 90% de su superficie, se transforma en una probabilidad de 0,03%.
De hecho, la agencia asegura que desde el comienzo de la era espacial no se ha confirmado ningún caso en el que haya resultado herida una persona por un objeto espacial durante la maniobra de reingreso.
En el caso de que los restos del satélite caigan en una área poblada o cerca de una, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos advierten de que los ciudadanos no deben tocar estas piezas, sino avisar del hallazgo a las autoridades.
Ante los rumores que han circulado por Internet de que las piezas podrían contener material radiactivo, la NASA se ha visto obligada a desmentirlo y ha aclarado que la recomendación de no tocar los restos del ingenio radica en que son afilados y pueden cortar.
Además de las razones de seguridad, los ciudadanos no deben tocar los restos porque estos son propiedad del Gobierno de Estados Unidos, de manera que, insisten las autoridades, "no pueden venderse a coleccionistas ni a través de la página eBay".
El transbordador "Discovery" transportó en 1991 este satélite de seis toneladas diseñado para medir los cambios atmosféricos y los efectos de la contaminación, que emprendió su camino de regreso a la Tierra hace seis años.