TRANSPORTE: 1850 - 1914
Karl Benz (1844-1929), ingeniero mecánico alemán, nacido en Karlsruhe. Fue un pionero de la industria del automóvil. En 1878 desarrolló un motor de combustión interna de dos tiempos y, posteriormente, un motor de cuatro tiempos. Inventó el diferencial y otros accesorios del automóvil. En 1885 construyó un vehículo de tres ruedas con un motor de combustión interna. Este vehículo fue patentado y circuló por las calles de Munich en 1886. Benz compartió con el alemán Gottlieb Daimler el honor de construir el primer automóvil. Fundó la famosa fábrica de automóviles que lleva su nombre.
HENRY FORD:
Henry Ford (1863-1947), industrial estadounidense conocido por sus innovadores métodos en la industria de los vehículos a motor.
Ford nació en una granja cerca de Dearborn, Michigan, el 30 de julio de 1863, y asistió a escuelas públicas. A los 16 años se convirtió en aprendiz de mecánico en Detroit. De 1888 a 1899 fue mecánico, y después jefe de mecánicos
Empresario norteamericano (Dearborn, Michigan, 1863-1947). Tras haber recibido sólo una educación elemental, se formó como técnico maquinista en la industria de Detroit. Tan pronto como los alemanes Daimler y Benz empezaron a lanzar al mercado los primeros automóviles (hacia 1885), Ford se interesó por el invento y empezó a construir sus propios prototipos. Sin embargo, sus primeros intentos fracasaron.
No alcanzó el éxito hasta su tercer proyecto empresarial, lanzado en 1903: la Ford Motor Company. Consistía en fabricar automóviles sencillos y baratos destinados al consumo masivo de la familia media americana; hasta entonces el automóvil había sido un objeto de fabricación artesanal y de coste prohibitivo, destinado a un público muy limitado. Con su modelo T, Ford puso el automóvil al alcance de las clases medias, introduciéndolo en la era del consumo en masa; con ello contribuyó a alterar drásticamente los hábitos de vida y de trabajo y la fisonomía de las ciudades, haciendo aparecer la «civilización del automóvil» del siglo XX.
La clave del éxito de Ford residía en su procedimiento para reducir los costes de fabricación: la producción en serie, conocida también como fordismo. Dicho método, inspirado en el modo de trabajo de los mataderos de Detroit, consistía en instalar una cadena de montaje a base de correas de transmisión y guías de deslizamiento que iban desplazando automáticamente el chasis del automóvil hasta los puestos en donde sucesivos grupos de operarios realizaban en él las tareas encomendadas, hasta que el coche estuviera completamente terminado. El sistema de piezas intercambiables, ensayado desde mucho antes en fábricas americanas de armas y relojes, abarataba la producción y las reparaciones por la vía de la estandarización del producto.
La fabricación en cadena, con la que Ford revolucionó la industria automovilística, era una apuesta arriesgada, pues sólo resultaría viable si hallaba una demanda capaz de absorber su masiva producción; las dimensiones del mercado norteamericano ofrecían un marco propicio, pero además Ford evaluó correctamente la capacidad adquisitiva del hombre medio americano a las puertas de la sociedad de consumo.
El éxito de ventas del Ford T, del cual llegaron a venderse unos 15 millones de unidades, convirtió a su fabricante en uno de los hombres más ricos del mundo, e hizo de la Ford una de las mayores compañías industriales, hasta nuestros días. Fiel a sus ideas sobre la competencia y el libre mercado, no intentó monopolizar sus hallazgos en materia de organización empresarial, sino que intentó darles la máxima difusión; en consecuencia, no tardaron en surgirle competidores dentro de la industria automovilística, y pronto la fabricación en cadena se extendió a otros sectores y países, abriendo una nueva era en la historia industrial.
Henry Ford, por el contrario, reorientó sus esfuerzos hacia otras causas en las que tuvo menos éxito: fracasó primero en sus esfuerzos pacifistas contra la Primera Guerra Mundial (1914-18); y se desacreditó luego organizando campañas menos loables, como la propaganda antisemita que difundió en los años veinte o la lucha contra los sindicatos en los años treinta.
GOTTLIEB DAIMLER
Gottlieb Daimler, ingeniero e inventor, nació en el 17 de marzo de 1834 en Schorndorf (Württemberg), Alemania. Hijo de un humilde hornero, su vocación por la mecánica la adquirió desde joven, cuando siguió cursos en ingeniería. Ayudó en la elaboración del novedoso motor de petróleo de Otto en 1870, para más adelante ser director de la misma empresa.
En 1882, contruyó una serie de motores ligeros hacia la reciente empresa motora. Tres años después, produjo una motocicleta siendo ésta su primer vehículo con motor de combustión interna. En 1886, construyó por primera vez un automóvil; ésta vez, de un solo cilindro y 0.5 HP, capaz de andar a una máxima de 30 km/h.
Luego de algunas modificaciones intermedias, en el Salón del Automóvil de París de 1899 presenta en sociedad su primer vehículo de uso diario: con un motor refrigerado por agua y cuatro piezas de transmisión, teniendo una capacidad para cuatro pasajeros. Con el éxito alcanzado, Daimler fundó su propia empresa de construcción de autos junto con Karl Benz.
Pero su fama no le duró mucho tiempo. En 1890 le sorprendió la muerte antes de que pudiera ver a su marca florecer. A pesar de todo, su legado es grande: fue el predecesor de lo que hoy es la prestigiosa Mercedes Benz.
KARL BENZ:
Karl Benz (1844-1929), ingeniero mecánico alemán, nacido en Karlsruhe. Fue un pionero de la industria del automóvil. En 1878 desarrolló un motor de combustión interna de dos tiempos y, posteriormente, un motor de cuatro tiempos. Inventó el diferencial y otros accesorios del automóvil. En 1885 construyó un vehículo de tres ruedas con un motor de combustión interna. Este vehículo fue patentado y circuló por las calles de Munich en 1886. Benz compartió con el alemán Gottlieb Daimler el honor de construir el primer automóvil. Fundó la famosa fábrica de automóviles que lleva su nombre.
(Karlsruhe, Alemania, 1844-Ladenburg, id., 1929) Ingeniero alemán. Diseñador del primer automóvil impulsado por un motor de combustión interna (1885). Hijo de un ingeniero ferroviario, en 1877 realizó sus primeros experimentos sobre motores de combustión, de los que dotó a un vehículo de dos ruedas. En 1883 fundó en Mannheim la casa Benz y Cía., orientada al desarrollo de los motores de combustión interna. El primer coche fabricado por la empresa, un triciclo al que se denominó Motorwagen, que actualmente se conserva en Munich, fue patentado en 1886. En 1893 construyó, con características similares al anterior, su primer vehículo de cuatro ruedas. En 1899 vio la luz el modelo inicial de su primera serie de coches de carreras. En 1926, la casa Benz y Cía. se fusionó con la Daimler Motoren Gesellschaft de Gottlieb Daimler, formando la Daimler-Benz, la firma productora de los automóviles Mercedes Benz, y primera empresa automovilística en incorporar el motor Diesel a los vehículos de pasajeros. Con anterioridad, en 1906, Benz había abandonado la empresa para fundar la K. Benz Söhne en Ladenburg, junto a sus hijos Eugen y Richard.
BICICLETA:
Vehículos toscos de dos ruedas propulsados por los pies eran corrientes en los primeros años de la segunda mitad del siglo XVII. En 1690, un francés inventó la célérifère, que consistía en un bastidor de madera al que se añadían las ruedas. El vehículo no tenía manillar; el asiento era una almohadilla en el bastidor y se propulsaba y dirigía impulsando los pies contra el suelo. En 1816, un noble alemán diseñó el primer vehículo de dos ruedas con dispositivo de dirección. Esta máquina, denominada draisiana (en honor a su inventor), tenía un manillar que pivotaba sobre el cuadro, permitiendo el giro de la rueda delantera. Después, inventores franceses, alemanes y británicos introdujeron mejoras. En Inglaterra, estos primeros modelos se conocieron como balancines; el nombre de dandy horse quedó para el vehículo inventado en 1818. El balancín era más ligero que la draisiana y tenía un asiento ajustable y un apoyo para el codo. Fue patentado en Estados Unidos en 1819, pero suscitó poco interés. En 1839, el escocés Kirkpatrick Macmillan añadió las palancas de conducción y los pedales a una máquina del tipo de la draisiana. Estas innovaciones permitieron al ciclista impulsar la máquina con los pies sin tocar el suelo. El mecanismo de impulsión consistía en pedales cortos fijados al cubo de la rueda de atrás y conectados por barras de palancas largas, que se encajaban al cuadro en la parte superior de la máquina. Las barras de conexión se unían a las palancas a casi un tercio de su longitud desde los pedales. La máquina era impulsada por el empuje de los pies hacia abajo y hacia adelante. En 1846, un modelo mejorado de esta máquina, diseñado por un escocés, tomó el nombre de dalzell, muy utilizado en Gran Bretaña.
El precursor directo de la bicicleta moderna fue el modelo francés dirigido por manivela, velocípedo de pedaleo sin presión, que se hizo popular en Francia hacia 1855. El cuadro y las ruedas se fabricaban en madera. Los neumáticos eran de hierro y los pedales estaban colocados en el cubo de la rueda delantera o del conductor, que era un poco más alta que la rueda de atrás. En Gran Bretaña esta máquina se conoció como el ‘quebrantahuesos’, a causa de sus vibraciones cuando circulaba sobre carreteras pedregosas o en calles adoquinadas.
Karl Benz (1844-1929), ingeniero mecánico alemán, nacido en Karlsruhe. Fue un pionero de la industria del automóvil. En 1878 desarrolló un motor de combustión interna de dos tiempos y, posteriormente, un motor de cuatro tiempos. Inventó el diferencial y otros accesorios del automóvil. En 1885 construyó un vehículo de tres ruedas con un motor de combustión interna. Este vehículo fue patentado y circuló por las calles de Munich en 1886. Benz compartió con el alemán Gottlieb Daimler el honor de construir el primer automóvil. Fundó la famosa fábrica de automóviles que lleva su nombre.
HENRY FORD:
Henry Ford (1863-1947), industrial estadounidense conocido por sus innovadores métodos en la industria de los vehículos a motor.
Ford nació en una granja cerca de Dearborn, Michigan, el 30 de julio de 1863, y asistió a escuelas públicas. A los 16 años se convirtió en aprendiz de mecánico en Detroit. De 1888 a 1899 fue mecánico, y después jefe de mecánicos
Empresario norteamericano (Dearborn, Michigan, 1863-1947). Tras haber recibido sólo una educación elemental, se formó como técnico maquinista en la industria de Detroit. Tan pronto como los alemanes Daimler y Benz empezaron a lanzar al mercado los primeros automóviles (hacia 1885), Ford se interesó por el invento y empezó a construir sus propios prototipos. Sin embargo, sus primeros intentos fracasaron.
No alcanzó el éxito hasta su tercer proyecto empresarial, lanzado en 1903: la Ford Motor Company. Consistía en fabricar automóviles sencillos y baratos destinados al consumo masivo de la familia media americana; hasta entonces el automóvil había sido un objeto de fabricación artesanal y de coste prohibitivo, destinado a un público muy limitado. Con su modelo T, Ford puso el automóvil al alcance de las clases medias, introduciéndolo en la era del consumo en masa; con ello contribuyó a alterar drásticamente los hábitos de vida y de trabajo y la fisonomía de las ciudades, haciendo aparecer la «civilización del automóvil» del siglo XX.
La clave del éxito de Ford residía en su procedimiento para reducir los costes de fabricación: la producción en serie, conocida también como fordismo. Dicho método, inspirado en el modo de trabajo de los mataderos de Detroit, consistía en instalar una cadena de montaje a base de correas de transmisión y guías de deslizamiento que iban desplazando automáticamente el chasis del automóvil hasta los puestos en donde sucesivos grupos de operarios realizaban en él las tareas encomendadas, hasta que el coche estuviera completamente terminado. El sistema de piezas intercambiables, ensayado desde mucho antes en fábricas americanas de armas y relojes, abarataba la producción y las reparaciones por la vía de la estandarización del producto.
La fabricación en cadena, con la que Ford revolucionó la industria automovilística, era una apuesta arriesgada, pues sólo resultaría viable si hallaba una demanda capaz de absorber su masiva producción; las dimensiones del mercado norteamericano ofrecían un marco propicio, pero además Ford evaluó correctamente la capacidad adquisitiva del hombre medio americano a las puertas de la sociedad de consumo.
El éxito de ventas del Ford T, del cual llegaron a venderse unos 15 millones de unidades, convirtió a su fabricante en uno de los hombres más ricos del mundo, e hizo de la Ford una de las mayores compañías industriales, hasta nuestros días. Fiel a sus ideas sobre la competencia y el libre mercado, no intentó monopolizar sus hallazgos en materia de organización empresarial, sino que intentó darles la máxima difusión; en consecuencia, no tardaron en surgirle competidores dentro de la industria automovilística, y pronto la fabricación en cadena se extendió a otros sectores y países, abriendo una nueva era en la historia industrial.
Henry Ford, por el contrario, reorientó sus esfuerzos hacia otras causas en las que tuvo menos éxito: fracasó primero en sus esfuerzos pacifistas contra la Primera Guerra Mundial (1914-18); y se desacreditó luego organizando campañas menos loables, como la propaganda antisemita que difundió en los años veinte o la lucha contra los sindicatos en los años treinta.
GOTTLIEB DAIMLER
Gottlieb Daimler, ingeniero e inventor, nació en el 17 de marzo de 1834 en Schorndorf (Württemberg), Alemania. Hijo de un humilde hornero, su vocación por la mecánica la adquirió desde joven, cuando siguió cursos en ingeniería. Ayudó en la elaboración del novedoso motor de petróleo de Otto en 1870, para más adelante ser director de la misma empresa.
En 1882, contruyó una serie de motores ligeros hacia la reciente empresa motora. Tres años después, produjo una motocicleta siendo ésta su primer vehículo con motor de combustión interna. En 1886, construyó por primera vez un automóvil; ésta vez, de un solo cilindro y 0.5 HP, capaz de andar a una máxima de 30 km/h.
Luego de algunas modificaciones intermedias, en el Salón del Automóvil de París de 1899 presenta en sociedad su primer vehículo de uso diario: con un motor refrigerado por agua y cuatro piezas de transmisión, teniendo una capacidad para cuatro pasajeros. Con el éxito alcanzado, Daimler fundó su propia empresa de construcción de autos junto con Karl Benz.
Pero su fama no le duró mucho tiempo. En 1890 le sorprendió la muerte antes de que pudiera ver a su marca florecer. A pesar de todo, su legado es grande: fue el predecesor de lo que hoy es la prestigiosa Mercedes Benz.
KARL BENZ:
Karl Benz (1844-1929), ingeniero mecánico alemán, nacido en Karlsruhe. Fue un pionero de la industria del automóvil. En 1878 desarrolló un motor de combustión interna de dos tiempos y, posteriormente, un motor de cuatro tiempos. Inventó el diferencial y otros accesorios del automóvil. En 1885 construyó un vehículo de tres ruedas con un motor de combustión interna. Este vehículo fue patentado y circuló por las calles de Munich en 1886. Benz compartió con el alemán Gottlieb Daimler el honor de construir el primer automóvil. Fundó la famosa fábrica de automóviles que lleva su nombre.
(Karlsruhe, Alemania, 1844-Ladenburg, id., 1929) Ingeniero alemán. Diseñador del primer automóvil impulsado por un motor de combustión interna (1885). Hijo de un ingeniero ferroviario, en 1877 realizó sus primeros experimentos sobre motores de combustión, de los que dotó a un vehículo de dos ruedas. En 1883 fundó en Mannheim la casa Benz y Cía., orientada al desarrollo de los motores de combustión interna. El primer coche fabricado por la empresa, un triciclo al que se denominó Motorwagen, que actualmente se conserva en Munich, fue patentado en 1886. En 1893 construyó, con características similares al anterior, su primer vehículo de cuatro ruedas. En 1899 vio la luz el modelo inicial de su primera serie de coches de carreras. En 1926, la casa Benz y Cía. se fusionó con la Daimler Motoren Gesellschaft de Gottlieb Daimler, formando la Daimler-Benz, la firma productora de los automóviles Mercedes Benz, y primera empresa automovilística en incorporar el motor Diesel a los vehículos de pasajeros. Con anterioridad, en 1906, Benz había abandonado la empresa para fundar la K. Benz Söhne en Ladenburg, junto a sus hijos Eugen y Richard.
BICICLETA:
Vehículos toscos de dos ruedas propulsados por los pies eran corrientes en los primeros años de la segunda mitad del siglo XVII. En 1690, un francés inventó la célérifère, que consistía en un bastidor de madera al que se añadían las ruedas. El vehículo no tenía manillar; el asiento era una almohadilla en el bastidor y se propulsaba y dirigía impulsando los pies contra el suelo. En 1816, un noble alemán diseñó el primer vehículo de dos ruedas con dispositivo de dirección. Esta máquina, denominada draisiana (en honor a su inventor), tenía un manillar que pivotaba sobre el cuadro, permitiendo el giro de la rueda delantera. Después, inventores franceses, alemanes y británicos introdujeron mejoras. En Inglaterra, estos primeros modelos se conocieron como balancines; el nombre de dandy horse quedó para el vehículo inventado en 1818. El balancín era más ligero que la draisiana y tenía un asiento ajustable y un apoyo para el codo. Fue patentado en Estados Unidos en 1819, pero suscitó poco interés. En 1839, el escocés Kirkpatrick Macmillan añadió las palancas de conducción y los pedales a una máquina del tipo de la draisiana. Estas innovaciones permitieron al ciclista impulsar la máquina con los pies sin tocar el suelo. El mecanismo de impulsión consistía en pedales cortos fijados al cubo de la rueda de atrás y conectados por barras de palancas largas, que se encajaban al cuadro en la parte superior de la máquina. Las barras de conexión se unían a las palancas a casi un tercio de su longitud desde los pedales. La máquina era impulsada por el empuje de los pies hacia abajo y hacia adelante. En 1846, un modelo mejorado de esta máquina, diseñado por un escocés, tomó el nombre de dalzell, muy utilizado en Gran Bretaña.
El precursor directo de la bicicleta moderna fue el modelo francés dirigido por manivela, velocípedo de pedaleo sin presión, que se hizo popular en Francia hacia 1855. El cuadro y las ruedas se fabricaban en madera. Los neumáticos eran de hierro y los pedales estaban colocados en el cubo de la rueda delantera o del conductor, que era un poco más alta que la rueda de atrás. En Gran Bretaña esta máquina se conoció como el ‘quebrantahuesos’, a causa de sus vibraciones cuando circulaba sobre carreteras pedregosas o en calles adoquinadas.