Efectivamente, en contra de lo que se podría pensar, dormir poco engorda. En un estudio realizado en una muestra de 1.500 pacientes de los Centros de Nutrición, hemos observado que aquellos pacientes que duermen menos de 7 horas diarias presentan un mayor grado de obesidad. Estos resultados, recientemente publicados en la revista científica “Journal of American Dietetic Asociation”, muestran además que aquellos pacientes que presentan alteraciones en un gen reloj llamado “Period”, presentan más obesidad, comen más entre horas, pican más alimentos basura, y abandonan antes el tratamiento de pérdida de peso. Este gen reloj “Period” es de particular importancia, ya que modula los horarios de sueño y los cambios de humor estacionales. Cuando falla se asocia con falta de sueño, depresión, trastornos de comportamiento alimentario, etc.
Además, nuestros trabajos realizados muestran que el tipo de persona vespertina, que suele acostarse tarde y levantarse también tarde es más proclive a presentar un tipo de obesidad visceral o abdominal de mayor riesgo cardiovascular; mientras que la persona matutina, aquella que se despierta antes por la mañana y se va a la cama pronto, suele presentar un peso adecuado.

Asi que ya saben duerman mas :/