Este detector de cámaras espía está orientado a los que se sienten paranoicos con el mundo tecnológico actual (¿quién no acabará estándolo?) y quiere estar seguro de que no hay cámaras espía ocultas vigilando sus movimientos. Se trata de un dispositivo tan pequeño que puedes llevar en el bolsillo fácilmente para utilizarlo en cualquier lugar donde te encuentres. Cuando lo pones en funcionamiento el detector analiza la habitación en la que te encuentras y en caso de encontrar alguna lente de cámara funcionando activa un LED de color rojo para avisarte. Lo puedes encontrar por unos 80 euros.