CAPITULO 4: MIEDO
26 de Junio del 2010 - 8 AM - Salto, Uruguay
Pablo se levanto, y el mundo era un caos, sus padres no hablaban de otra cosa, había miles de sitios en Internet que trataban el tema, y en la televisión solo se emitían imágenes de la gente infectada.
Pablo prendió la televisión para ver alguna novedad.
“Alerta roja, alerta roja. Japón ha sido tomado totalmente, el país esta completamente infectado, las naciones hermanas se han comunicado con el presidente de Japón y éste les ha dicho que se ha salvado de la tempestad, y que tiene las intenciones de ir a buscar refugio en Estados Unidos, todavía no cree lo que esta pasando.
Los animales del territorio han muerto, parece ser que el virus es demasiado fuerte como para que lo soporten, los parques y reservas naturales de fauna y flora en peligro de extinción ya no existen, todos los animales de Japón han muerto, y el 98% de la gente está infectada, el 2% viajará a Estados Unidos en busca de refugió. El mundo corre peligro, ésta infección ha tomado un país completo en menos de 48 horas, y la población de lo países vecinos como la de los lejanos tiene miedo, miedo de que ésta tempestad los afecte a ellos mismos.”
Pabló pensaba en el mundo, la humanidad, su familia, sus amigos, su vida, Illy… ¿dónde va a terminar todo esto?
Se fue al liceo y se encontró con sus amigos allí.
_ ¡Japón a muerto! –dijo Tito-
_Esto es horrible –dijo Illy- no puedo creer que esté pasando una cosa así.
_Este virus es verdaderamente maligno –dijo Nicolás- Hasta el momento, en la historia de la humanidad, nada ha sido mas rápido ni mas dañino.
_Si… espero que no nos pase nada, ésta situación de verdad da miedo –dijo Pablo-
_Además, es algo global, esto causó un gran impacto en todo el mundo, todos estamos asustados. –dijo Illy-
Los chicos siguieron hablando del tema un rato más, hasta que tocó la campana de entrada al liceo. En los pasillos, los estudiantes y profesores hablaban seriamente de esto, y otros lo tomaban como broma imitando a los enfermos y diciendo: “Soy un zombi, soy un zombi…”
A la salida, Pablo se fue para su casa. Prendió la televisión y escucho la nueva mala noticia:
“La mitad de Asia ha sido infectada, los enfermos buscan carne humana por todas partes, y atacan violentamente a los todavía no infectados, el virus ya casi no se propaga en el aire, sino que son los mismos afectados que lo expanden, mordiendo a sus victimas, aunque esto nos ha tomado por sorpresa, las fuerzas armadas de Europa ha pedido permiso para iniciar una aniquilación de la población infectada, con el fin de terminar con el virus y evitar que la epidemia crezca, esto ha causado controversia y alboroto con la población sana, una gran parte está a favor de la aniquilación, y otros, gente defensora de los derechos humanos, se rehúsa a dicha matanza, en las próximas horas se hará el fallo, en una reunión internacional de presidentes”
El fallo terminó siendo el siguiente: “No se efectuará ningún tipo de aniquilación, pero se ejercerá la fuerza bruta a los afectados que se rehúsen a ser atendidos, o que ataquen violentamente a la autoridad.”
Y así pasó… una semana entera de matanza, los militares ametrallando a los enfermos, y éstos mordiéndolos en masa, introduciéndoles así el Solanum en su cuerpo, y transformándolos en zombis.
Solamente bastó una semana para que África y Europa estén infectadas, la gente siente terror, se han suspendido los vuelos hacia Europa y se ha perdido todo tipo de conexión política y comercial con ésta, más de la mitad del mundo tiene habitantes con hambre de carne humana y ya nada se puede hacer. ¿Se estará aproximando el fin de todos los tiempos?
Pablo ya no sabía en que pensar. Illy tenía un terror profundo, y más de una vez se abrazaba a Pablo a llorar. Tito no quería demostrar miedo, y no le gustaba opinar mucho del tema, pero igualmente quedaba pensativo largo tiempo. Nicolás trataba de buscar un fundamento racional a la velocidad de expansión, pero no llegaba a ninguna conclusión.
Esa misma noche de viernes los chicos se juntaron en una pizzería, estaban cansados de escuchar el mismo tema y tenían que despejarse de alguna forma.
_No saben cuanto necesitaba esto, estar tranquilo, despejarme, hablar de otra cosa que no sea esa jodida epidemia –dijo Pablo-
_Quizás te funcione a ti, pero a mi no, yo no puedo dejar de tener miedo Pablo – dijo Illy-
_Mírale el lado positivo Illy, te vez hermosa cuando estas asustada –dijo Tito en un tono provocador-
_ ¡Ya basta Tito, no quiero hablar mas de este puto tema! –Exclamó Pablo-
A Pablo no le molestaba que Tito hablara del tema, pero lo que le cabreaba de verdad eran los halagos hacia Illy, eso era lo único que le molestaba de Tito, pero él no se atrevía a decírselo, ni a él ni a Illy. Aunque había considerado la idea de decírselo de una buena manera, pero no tenía el suficiente coraje.
3 de Julio del 2010 - 12 AM - Salto, Uruguay
Habían comenzado las vacaciones de julio, Pablo se levantó de mediodía y casi automáticamente prendió la televisión de su cuarto, para ver si había alguna novedad.
“Raleigh está infectado, los habitantes de la ciudad capital de Carolina del Norte en Estados Unidos están presentando el mismo comportamiento que la población Europea, Africana y Asiática. La gran incertidumbre por parte de los científicos es cómo se ha propagado el virus hasta este lado de la Tierra.”
_ ¡La puta madre! –Dijo Pablo- esta cosa se está apoderando de la Tierra, todos vamos a morir.
Pablo corrió hacia la casa de Illy a decirle la noticia, golpeó la puerta de su casa y ella lo recibió con lágrimas cayendo de su rostro. Se abrazaron muy fuerte, tratando de consolarse entre ellos.
_Vamos a morir todos Pablo –dijo Illy llorando-, no quiero morir, todavía no.
_No… todo va a salir bien –dijo Pablo en palabras de aliento- no va a pasar nada, esto va a terminar muy pronto.
_ ¿Por qué me dices cosas que ni siquiera tú te las crees? Sé sincero conmigo, aunque eso me lastima más todavía.
_Está bien –dijo Pablo- estoy tan aterrado como tú, todavía somos muy jóvenes para morir.
Mientras permanecían abrazados llegaba Nicolás y Tito y entendiendo la situación, se unieron al abrazo, como buenos amigos que son.
PROXIMO CAPITULO: EL DESCUBRIMIENTO.
Se publica mañana!