Articulo de Jesús Ibarra, publicado en una revista de cine en México
En 1964 son descubietos en Guanajuato, los cadaveres enterrados de unas prostitutas, asesinadas por orden de unas lenonas, las hermanas Chuy, Delfa y Eva, llamadas las Poquinachis, que son detenidas junto con otras prostitutas, y sometidas a investigación y juicio. Junto con el seguimiento del proceso de las Poquianchis, se narra en flashback, la historia de las hermanas Adelina y María Rosa, que son entregadas por su padre, el campesino Rosario, entregadas a Delfa y a su esbirro, Mere el capitán, con la promesa que serán colocadas a trabajar de sirvientas en casas decentes.
Las jóvenes son llevadas a uno de los burdeles de mala muerte que las Poquianchis tienen en el estado de Guanajuato. Ahí son encerradas y maltratadas por la prostituta Santa, para obligarlas a prostituirse. Después de ser violadas por Chaparro y otro esbirro, Adelina y María Rosa aceptan prostituirse. Se narra también a la par, la historia de su padre Rosario y su lucha por recuperar sus tierras, de las cuales él y otros campesinos, fueron despojados por el gobierno. María Rosa se embaraza y es obligada a abortar por Eva. Otra de las hijas de Rosario, Amparo, es secuestrada por Tadeo, otro de los esbirros de las Poquianchis, y al llegar al burdel, no es reconocida por sus hermanas. Mientras Chuy y Delfa van en peregrinación al Cerro del Cubilete, una de las prostitutas, Lupe, deja salir a las demás, pero son detenidas por Chaparro. Lupe es encerrada y golpeada. Llega de visista el hijo de Delfa, Tepocate, quien defiende a Lupe, y es asesinado más tarde durante una balacera. Santa es acusada por Chuy y Delfa del asesinato de Tepocate y es muerta a golpes. Cuando uhn burdel es calusurado por las autoridades, las Poquinchis se llevan a sus mujeres a otra propiedad, en donde son encerradas y maltratadas. Por protestar, otra prostituta, Graciela, es asesinada por otra prostituta con una plancha, por orden de Delfa.
Las prostitutas están enfermas por los malos tratos y la mala comida. Cuando una de ellas defeca a destiempo, por hallarse enferma, es castigada a zapatazos por las demás, por ordenes de Chuy. Lo mismo sucede a María Rosa, quien es rematada con un palo por su hermana Adelina. El juez que lleva el caso de las Poquianchis decide cerrar el caso en un tiempo breve. Eva se vuelve loca; Chuy y Delfa son condenadas a cuarenta años de cárcel. Los esbirros y algunas prostitutas, entre ellas Lupe y Adelina, son condenados a veinticinco años. Amparo, la hija menor de Rosario, monta un burdel clandestino en San Francisco del Rincón.
Felipe Cazals relata en esta película lo más bajo de la miseria humana, con una crudeza brutal e impactante. La cinta, basada en un hecho de la vida real, bien lograda y con excelentes actuaciones, es deprimente de princupio a fin. Todos los personajes son víctimas, desde las prostitutas, victimadas por las lenonas, hasta éstas mismas, victimadas por el Ministerio Público y por los reporteros. También el campesino Rosario (Jorge Martínez de Hoyos), cuya historia intercalada con la de las Poquianchis, fue filmada en blanco y negro, lo que le da un ambiente mas deprimente, es también víctima del gobierno, al serle arrebatadas sus tierras, asesinados su compañeros y él mismo encarcelado. La película cuenta con escenas brutales, tales como la de la violación de Adelina y María Rosa (Diana Bracho y Tina Romero), la muerte a palos de la segunda a manos de la primera; la toma de las prostitutas encerradas, batidas en su propio excremento, y cuando la lenonas encarceladas (Leonor Llausás y Malena Doria) arrojan una lata con su propio excremento a un reportero (Salvador Sánchez) que les ofrece ayuda.
Fueron nominadas al Ariel en 1977 por esta película, Leonor Llausás en la categoría de mejor actuación femenina, y María Rojo y Ana Ofelia Murguía en la categoría de coactuación femenina: ganó María Rojo. Diana Bracho en su papel de Adelina, es la antítesis de la prostituta que había mostrado en otras ocasiones el cine mexicano, la glamorosa diva de la época de oro, como Andrea Palma en La mujer del puerto, la prostituta cabaretera (Ninón Sevilla en Aventurera) o la exhuberante del cine de ficheras (Sasha Montenegro en Bellas de Noche); Diana se muestra inocente y tímida cuando es sacada de su casa por las Poquianchis; asustada al llegar al burdel, sufriendo una transformación al prostutirse, mostrándose entonces patéticamente despreocupada, y desquiciada al asesinar a su hermana. Su personaje muestra la degradación total, hasta caer en lo más bajo. En la última escena, situada en 1975, después de haber estado en la cárcel durante once años, se le ve resignada, con una prufunda tristeza en la mirada. (Jesús Ibarra)
En 1964 son descubietos en Guanajuato, los cadaveres enterrados de unas prostitutas, asesinadas por orden de unas lenonas, las hermanas Chuy, Delfa y Eva, llamadas las Poquinachis, que son detenidas junto con otras prostitutas, y sometidas a investigación y juicio. Junto con el seguimiento del proceso de las Poquianchis, se narra en flashback, la historia de las hermanas Adelina y María Rosa, que son entregadas por su padre, el campesino Rosario, entregadas a Delfa y a su esbirro, Mere el capitán, con la promesa que serán colocadas a trabajar de sirvientas en casas decentes.
Las jóvenes son llevadas a uno de los burdeles de mala muerte que las Poquianchis tienen en el estado de Guanajuato. Ahí son encerradas y maltratadas por la prostituta Santa, para obligarlas a prostituirse. Después de ser violadas por Chaparro y otro esbirro, Adelina y María Rosa aceptan prostituirse. Se narra también a la par, la historia de su padre Rosario y su lucha por recuperar sus tierras, de las cuales él y otros campesinos, fueron despojados por el gobierno. María Rosa se embaraza y es obligada a abortar por Eva. Otra de las hijas de Rosario, Amparo, es secuestrada por Tadeo, otro de los esbirros de las Poquianchis, y al llegar al burdel, no es reconocida por sus hermanas. Mientras Chuy y Delfa van en peregrinación al Cerro del Cubilete, una de las prostitutas, Lupe, deja salir a las demás, pero son detenidas por Chaparro. Lupe es encerrada y golpeada. Llega de visista el hijo de Delfa, Tepocate, quien defiende a Lupe, y es asesinado más tarde durante una balacera. Santa es acusada por Chuy y Delfa del asesinato de Tepocate y es muerta a golpes. Cuando uhn burdel es calusurado por las autoridades, las Poquinchis se llevan a sus mujeres a otra propiedad, en donde son encerradas y maltratadas. Por protestar, otra prostituta, Graciela, es asesinada por otra prostituta con una plancha, por orden de Delfa.
Las prostitutas están enfermas por los malos tratos y la mala comida. Cuando una de ellas defeca a destiempo, por hallarse enferma, es castigada a zapatazos por las demás, por ordenes de Chuy. Lo mismo sucede a María Rosa, quien es rematada con un palo por su hermana Adelina. El juez que lleva el caso de las Poquianchis decide cerrar el caso en un tiempo breve. Eva se vuelve loca; Chuy y Delfa son condenadas a cuarenta años de cárcel. Los esbirros y algunas prostitutas, entre ellas Lupe y Adelina, son condenados a veinticinco años. Amparo, la hija menor de Rosario, monta un burdel clandestino en San Francisco del Rincón.
Felipe Cazals relata en esta película lo más bajo de la miseria humana, con una crudeza brutal e impactante. La cinta, basada en un hecho de la vida real, bien lograda y con excelentes actuaciones, es deprimente de princupio a fin. Todos los personajes son víctimas, desde las prostitutas, victimadas por las lenonas, hasta éstas mismas, victimadas por el Ministerio Público y por los reporteros. También el campesino Rosario (Jorge Martínez de Hoyos), cuya historia intercalada con la de las Poquianchis, fue filmada en blanco y negro, lo que le da un ambiente mas deprimente, es también víctima del gobierno, al serle arrebatadas sus tierras, asesinados su compañeros y él mismo encarcelado. La película cuenta con escenas brutales, tales como la de la violación de Adelina y María Rosa (Diana Bracho y Tina Romero), la muerte a palos de la segunda a manos de la primera; la toma de las prostitutas encerradas, batidas en su propio excremento, y cuando la lenonas encarceladas (Leonor Llausás y Malena Doria) arrojan una lata con su propio excremento a un reportero (Salvador Sánchez) que les ofrece ayuda.
Fueron nominadas al Ariel en 1977 por esta película, Leonor Llausás en la categoría de mejor actuación femenina, y María Rojo y Ana Ofelia Murguía en la categoría de coactuación femenina: ganó María Rojo. Diana Bracho en su papel de Adelina, es la antítesis de la prostituta que había mostrado en otras ocasiones el cine mexicano, la glamorosa diva de la época de oro, como Andrea Palma en La mujer del puerto, la prostituta cabaretera (Ninón Sevilla en Aventurera) o la exhuberante del cine de ficheras (Sasha Montenegro en Bellas de Noche); Diana se muestra inocente y tímida cuando es sacada de su casa por las Poquianchis; asustada al llegar al burdel, sufriendo una transformación al prostutirse, mostrándose entonces patéticamente despreocupada, y desquiciada al asesinar a su hermana. Su personaje muestra la degradación total, hasta caer en lo más bajo. En la última escena, situada en 1975, después de haber estado en la cárcel durante once años, se le ve resignada, con una prufunda tristeza en la mirada. (Jesús Ibarra)