Bután, cuyo nombre oficial es Reino de Bután, es un país sin salida al mar, montañoso y de pequeño tamaño, situado en el sur de Asia. Se localiza en el tramo oriental de la cordillera del Himalaya, entre India (estado de Sikkim, que le separa de Nepal) y China (región del Tíbet). El nombre local del país Druk Yul, significa "la tierra del dragón del trueno", debido a que en las creencias locales los truenos son el sonido de dragones rugientes. Su capital es la ciudad de Timbu.
Este pequeño país es casi enteramente montañoso, se extiende en la vertiente sur de la cordillera del Himalaya desde las máximas alturas en la frontera con China. El pico más alto es el de Kula Kangri (7.554 m). Desciende abruptamente hasta la planicie de Duars, en la frontera sur con la India. Los ríos, ninguno de los cuales es navegable, son todos tributarios del río Brahmaputra. El clima en la zona sur es subtropical con grandes precipitaciones, en los valles el clima es más templado aun con calurosos veranos y fríos inviernos y en las montañas tienen veranos frescos e inviernos glaciares. Las precipitaciones disminuyen con la altura y hacia el este.
El turismo se ha convertido en Bután en uno de los principales sectores económicos. El hecho de que Bután estuvo cerrado al exterior por muchos años y su aislamiento geográfico han permitido al país conservar intacto no solo su entorno natural, sino además un rico patrimonio cultural, siendo ambos los principales atractivos del país. Otros recursos turísticos incluyen una abundante flora y fauna (Bután se encuentra entre las 10 regiones con mas biodiversidad del planeta), un gran potencial para el turismo de aventura (por ejemplo rafting) y una gran tradición budista.
La religión del estado es el budismo vajrayana, siendo la población predominantemente budista, seguidamente la otra religión más importante (y frecuente en las tierras bajas del sur) es el hinduismo.
Bután es uno de los países más aislados del mundo, hay muchas regiones del país en las que está restringido el turismo para mantener intacta la cultura local. Bután es un destino solo para viajes organizados, el gobierno trata de limitar la entrada solo a turistas que estén dispuestos a gastar más de 100 dólares al día.