El Parque provincial de Ischigualasto o Valle de la Luna, situado en el extremo norte de la provincia de San Juan, en el Departamento Valle Fértil, es un área protegida de 275.369 ha, célebre a nivel científico, ya que resguarda una importante reserva paleontológica. Es el único lugar donde puede verse totalmente al descubierto y perfectamente diferenciado todo el periodo triásico en forma completa y ordenada. Se calcula que las formaciones geológicas de este sitio tienen una antigüedad entre 180 y 230 millones de años.
Atractivo Turístico
A lo largo de la visita al Parque se puede entender la evolución de los terrenos triásicos a través de las escrituras que la historia deja grabada en las rocas y fósiles de animales y plantas. Además, podrá maravillarse con las magníficas esculturas en roca que el agua y el viento han labrado en este valle durante miles de años.
La primera parada es en la geoforma conocida como el Gusano, donde las areniscas pardas y los negros niveles de carbón nos empiezan a contar cómo era el parque Ischigualasto en el Triásico Medio, en los tiempos que se formaba la unidad llamada Formación Los Rastros.
El Balcón de Valle Pintado. Parados en este balcón se puede observar la magnificencia de la segunda formación geológica, la Formación Ischigualasto, la cual alberga entre sus rocas la mayor riqueza fosilífera del Parque. Lomadas redondeadas estériles de plantas, formadas por la erosión del agua en rocas arcillosas y arenosas de colores variados, son las que inspiraron a Rogelio Díaz Costa, uno de los primeros periodistas que se dejó conquistar por Ischigualasto, a bautizar el Parque en la década del 60 como el “Valle de la Luna”. Pero las que hoy son lomadas, no siempre lo fueron, durante el Triásico Superior los grandes ríos que en ese entonces conquistaban el valle, depositaban los sedimentos varicolores y enterraban en su seno a los animales y plantas que vivían a su alrededor bajo unas condiciones climáticas similares a los monsones actuales, dándoles la oportunidad de eternizarse fosilizándose entre sus rocas, al quedar tapados por sedimentos en inundaciones.
Cancha de Bochas. En esta parada se hace una caminata de 300 metros a través de la cual se ve La Esfinge, hasta finalmente alcanzar la cancha conformada por una extensa planicie, en la que se destacan esferas de areniscas que la erosión va dejando al descubierto, asemejando bochas de piedra. La caminata hasta este punto también le proporcionará la oportunidad de introducirse en el corazón de la Formación Ischigualasto y entenderla a través de sus rocas. Las gruesas y claras areniscas que generalmente coronan las partes más elevadas del paisaje, son evidencias dejadas por caudalosos ríos que atravesaban esas llanuras hace 230 millones de años. Los niveles mas oscuros representan las planicies que se desarrollaron a las márgenes de estos ríos y en donde vivieron los antiguos habitantes de Ischigualasto.
La visita continúa luego recorriendo el magnífico e imponente Submarino, esta es una de las formas más características y difundidas de Ischigualasto. En esta parada nos encontramos en la mayor altura del recorrido y mediante una corta caminata se puede disfrutar de esta geoforma desde diferentes perspectivas, además de tener la oportunidad de una visión espectacular de todo “La Hoyada”. De aquí se observará, desde las castañas rocas de la Formación Los Rastros hasta las “Barrancas Coloradas”, intercalándose una interminable sucesión lomadas grises de la fosilífera Formación Ischigualasto.
El Hongo, esta geoforma también ubicada dentro de la Formación Ischigualasto, presenta esta llamativa forma como resultado de la erosión diferencial del agua entre su base, formada por arcillas fácilmente friables y su techo areniscoso, mucho más resistente.
Finalmente, seguimos sumando millones de años a la visita y llegamos a los sedimentos más jóvenes de la cuenca, se trata de los sedimentos rojos de la Formación Los Colorados, las que tienen una edad asignada como Triásico Superior Alto, es decir unos 220 millones de años. Esta unidad está representada en las Barrancas Coloradas, las que nos acompañarán hasta terminar la visita.
Riqueza Científica
El sitio Ischigualasto – Talampaya es el único lugar del planeta donde se encuentra una secuencia completa de sedimentos continentales del Periodo Triásico de la Era Mesozoica; es este el motivo principal, por el cual fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Este período se caracterizó por la expansión de los reptiles entre los cuales se encuentran los dinosaurios, quienes ejercieron un reinado total por mas de 150 millones de años. Hacia finales de la Era Mesozoica, hace 70 millones de años se produce su extinción dejando su hegemonía de la Tierra a los Mamíferos.
Ischigualasto representa el primero de los Periodos en los que se divide esta Era, el llamado Periodo Triásico, habiéndose hallado numerosos restos fósiles de animales y plantas que vivieron en esa época, destacándose entre ellos el dinosaurio mas primitivo del mundo, Eoraptor Lunensis. Con posterioridad a los tiempos triásicos el área fue cubriéndose lentamente de nuevas capas de rocas hasta que hace aproximadamente 65 millones de años un fuerte choque de placas tectónicas provoco entre otras cosas el nacimiento de la Cordillera de los Andes.
Una parte de la informacion fue recortada, si quieren ver la informacion de sus fuente :
http://www.ischigualasto.org/