InicioCiencia Educacion5 experiencias filosoficas que tenes que experimentar

5 experiencias filosoficas que tenes que experimentar

Ciencia Educacion3/22/2012



Ver las estrellas abajo


Andamos siempre por el mundo caminando tan plácidamente como lo hacían antes Newton y Galileo, siempre con el cielo arriba y la tierra abajo. Pero recostarse al aire libre en una noche estrellada (o de día, con un poco más de imaginación) y contemplar ese abismo que hay sobre nosotros puede desatar pensamientos como para rellenar la Historia de la Filosofía.

Hace falta para este experimento bastante tiempo de ocio, quizá hasta una hora libre de distracciones y pre-ocupaciones. Tu tarea en ese momento será mucho más importante que cualquier otra cosa que ya hayas hecho incontables veces vas a darle cuenta de tu lugar en el universo

Estás acostado, pero, ¿Qué significa eso? Estás pegado a la Tierra, no hay arriba ni abajo, sólo una piedra inimaginablemente gigantesca que te atrapa. Te atrapa, esa es la palabra, te retiene por la fuerza, encadena tus brazos y piernas a sus paredes Y ante tus ojos -no arriba, sino exactamente delante de tu cuerpo- hay miles de estrellas, miles de millones, infinitas. Y tu cuerpo sometido al planeta

No basta con leer esto e imaginarlo. Hay que hacerlo porque, de pronto, realmente percibirás que la Tierra está boca abajo. Que la Tierra, en cualquier punto de su superficie, nos está salvando de caer en ese abismo estelar, tan pero tan grande que las probabilidades de tocar una estrella en el camino son casi nulas, caerías y caerías durante toda la vida por una distancia tan grande que, aunque estuvieras mil años cayendo, el paisaje no cambiaría, las estrellas seguirían pareciendo fijas a lo lejos

Vas a querer aferrarte aún más a la Tierra, no vas a querer dejarte caer. En cualquier caso, las estrellas nunca más estarán arriba, La Tierra será a partir de ese momento una inmensa y hermosa nave espacial surcando el abismo con nosotros a bordo




Contar hasta mil


Puede parecer simple y hasta ridículo, pero hay que intentarlo, porque resulta ser difícil y revelador. Mil es un número muy grande. Este experimento nos da una noción de lo alejados que estamos de un concepto tan cotidiano, siempre lo vemos sólido, sin desglosarlo en lo que realmente es.

Empezar es fácil pero, quizás rozando la centena, tu mente comienza a darse cuenta de la magnitud de la empresa y es posible que trate de sabotearla, con sólo pensarlo que aún falta, puede aparecer un fuerte rechazo a seguir contando, manifestándose incluso como náuseas o mareos.

En ciertos momentos pasarás por números clave, como 365, y verás fugazmente lo que significa esa cantidad Nunca habías contado 365 cosas, y ya vas por 366.

Finalmente, con suerte, llegarás a mil, te habrá tomado alrededor de unos mil segundos, quizá habrás notado que la palabra que más dijiste es "y", aunque no le dieras importancia, sabrás entonces que cada vez que pensaste en 1 kilogramo, sumabas la asombrosa cantidad de mil gramos y que, del mismo modo, la increíble pequeñez de 1 miligramo es el resultado de dividir 1 gramo en mil partes iguales. Eso no se piensa todos los días
nosotros separamos los números grandes con un punto cada tres cifras 1 000, 10 000, 100 000, agrupamos de a mil. Así de importante es este número en nuestra sociedad, y ni siquiera sabemos bien cuánto significa.




Escucha tu propia voz grabada


Las grabaciones, por buenas que sean, parecen grabar bien sólo a los demás, nunca a nosotros. A nosotros nos deforman, nos hacen parecer extraños a nosotros mismos, y no es raro, teniendo en cuenta que durante toda la vida escuchamos nuestra voz alejándose, nunca dirigiéndose a nosotros. Por eso este experimento tiene tanto potencial filosófico no es sólo para tomar conciencia de "lo rara que es mi voz gradada", es para conocerse uno mismo, para conocer esa parte tuya que te representa ante los otros tal vez más que cualquier otra cosa

Podemos reconocer a casi cualquier persona conocida sólo por su voz, pero probablemente nunca adivinaríamos cuál es la nuestra entre un montón de otras voces desconocidas Porque es así no conocemos nuestra propia voz Y esto nos dice algo muy interesante no sólo acerca de la voz, sino especialmente acerca de la naturaleza del conocimiento y, más específicamente, del auto-conocimiento

Antes de la invención del fonógrafo, nadie conocía su propia voz, así como antes del espejo pocos conocían su propia imagen. Es nuestro estado natural desconocernos, ser auto-invisibles ¿Cuánto hay de nosotros aún desconocido para nosotros mismos? Nuestra voz, nuestra apariencia, nuestra personalidad, nuestras intenciones, nuestras acciones, nuestras ideas, nuestras emociones todo aquello con lo que fabricamos nuestra imagen de nosotros mismos, nuestro "yo", ¿Cuál es el verdadero aspecto de todo eso lo que ven los demás o lo que vemos desde adentro?

Por supuesto que es más importante la autocrítica que "el qué dirán", pero esa voz tan extraña, ¿es mía?



Manifestar solo


Las reglas de este experimento son muy precisas, pero el resultado es imprevisible y generalmente caótico. Consiste en deambular por una zona concurrida, pasando desapercibido entre la multitud, pero alzando una tremenda protesta entre las paredes de nuestras mentes

Contra el gobierno, contra una ex-pareja, contra Dios, contra la gravedad, contra los mosquitos, contra lo que sea pero con pasión, con gritos y pancartas y bombos y bombas mentales. Pero, cuidado por fuera se te debe ver calmo y despreocupado, sin identidad, sin que nadie sepa lo que verdaderamente está ocurriendo. Esta parte es esencial para que la filosofía surja.

Tras protestar mentalmente unos minutos, notarás que a nadie le importa tu causa, que nadie se da cuenta de tu manifestación, y lo más importante notarás que tampoco te diste cuenta de las múltiples manifestaciones de cada una de las otras personas que pasaron a tu lado, porque cada mente es una furiosa manifestación silenciosa, todo el mundo tiene algo para decir en contra (o a favor) de algo.

Este ejercicio, o el sólo hecho de pensarlo, quita el polvo que cubre la palabra "manifestación", manifestar es dar a conocer, demostrar lo naturalmente oculto en esas cajas negras que llevamos por cabezas, expresarnos Y expresar es liberar, soltar lo aprisionado, presionar lo interior hacia afuera, exprimir, este acto tan asociado a la política puede ser cualquier cosa menos político, porque la política es el arte de gobernar (con perdón del arte), mientras que la manifestación lo es de expresarse, y de expresarse generalmente en contra de ser gobernado
Hay ahí afuera una increíble manifestación no manifiesta Gente que es por dentro pero no por fuera Te dejo pensarlo



Llamarse a uno mismo



Así de simple como suena, esta es una experiencia filosófica garantizada, nace de sentarse cómodamente, quizás en la oscuridad y definitivamente en soledad, y comenzar a murmurar tu propio nombre, con diferentes tonos e intensidades y, al no recibir respuestas, llamarle con más fuerza, con urgencia. En algún momento impredecible debería tenderse un pensamiento entre tus neuronas "me están llamando", pero, ¿Quién o qué te está llamando? Hay una parte de tu mente que se oye llamar, otra que llama y ambas se aglutinan bajo tu nombre, bajo la etiqueta de "yo" ¿Es posible no conocer ninguna de las dos partes, llamarse y no saber qué significa ese llamado, quién debe responder a ese nombre pronunciado por la propia lengua, ser requerido desde adentro sin saber por quién ni desde dónde?



FUENTE


Mis otros posts:







Datos archivados del Taringa! original
30puntos
183visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

M
Matiems🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts4
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.