(...)Creo que si nos aferramos al formato Gutenberg será por un simple mecanismo de refugio. Nuestro querido y reciente Nobel es un gran defensor del libro, pero se entiende. Setenta años conviviendo con un producto que es perfecto —porque mejorar el libro es como mejorar un tenedor— y deshacerse de él así , sin más, por la simple incorporación de una nueva y muy distante tendencia, debe ser artrítico e impensable. Creo que a esa edad uno con certeza puede admitir que ya es demasiado viejo para cambiar algunas cosas(...)
Fragmento extraído de La Esquina Ermitaña:
Fragmento extraído de La Esquina Ermitaña: