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Nunca se te volverá a olvidar algo en un examen entra y mir



 

Empezemos, estamos estudiando.. 

¿QUIEN ESTA HABLANDO, QUIEN ESTA ESCUCHANDO?
Su cerebro está dividido en dos hemisferios, el derecho y el izquierdo. Están conectados por un haz de 
fibras nerviosas llamadas el corpus callosum. Opera como un cable de teléfono que envía miles de palabras 
por minuto en una y otra dirección, manteniendo los dos hemisferios en comunicación constante. 
Se cree que el hemisferio derecho, aunque menos entendido, es el responsable del razonamiento 
espacial, la visualización y la creatividad. También es el OYENTE, la parte del cerebro que «escucha» el 
constante diálogo del HABLANTE. 

De acuerdo, cerebro izquierdo: HABLANTE, activo, dominante. Cerebro derecho: OYENTE, 
pasivo, receptivo. ¿No vas a llegar nunca al centro de la cuestión? 
Nos estamos acercando. Voy a enseñarte por qué este estado pasivo es importante para el 
aprendizaje. El primer paso consiste en demostrar la importante conexión que hay entre tus «dos cerebros», y 
para ello tienes que entender el lenguaje de cada uno. 
El único lenguaje que estás acostumbrado a oír es el 
del cerebro izquierdo, que se compone de frases y palabras. Esos pensamientos se extienden por el tiempo 
como huellas por el espacio. Cada uno debe empezar en el mismo punto y terminar en otro punto algún 
tiempo después o a cierta distancia. Por desgracia, el HABLANTE, al utilizar el lenguaje de su cerebro 
izquierdo hace mucho ruido. Por tanto, si queremos oír o utilizar el poderoso lenguaje instantáneo del 
cerebro derecho tendremos que conseguir desconectar de algún modo al HABLANTE. 

 

Algunos de ellos funcionan muy bien. Pero como se ocupan de cosas externas a nosotros, 
sólo representan el control del cerebro izquierdo; es decir, forman parte de los constantes intentos del 
HABLANTE de actuar sobre el mundo que le rodea o manipularlo. 
Pero hay otro tipo de control que es vital para el aprendizaje eficaz: el control interno. Significa el 
control del mundo del interior del cerebro. Normalmente es un tipo de control más pasivo, que significa 
sentir, manejar y alterar —normalmente mediante imágenes— nuestro mundo interno. Este tipo de control 
está en relación con el cerebro derecho. 
¿De qué modo afecta el control interno al aprendizaje? Bien, de muchos modos, y he introducido una 
lista de ellos al final de este capítulo. Pero algunos de los más importantes se incluyen8: 
• capacidad de concentrarse 
• capacidad de relajarse y tratar con eficacia las tensiones, ansiedades y situaciones de gran presión 
• capacidad de desarrollar y utilizar la habilidad de las imágenes visuales 
•capacidad de eliminar las dudas en uno mismo y los pensamientos negativos. 
Para alcanzar esos controles internos, necesita desconectar el cerebro izquierdo y conectar el derecho 

1. Encuentra un lugar en donde puedas sentarte cómodamente y sin interrupciones durante quince o 
veinte minutos. Si es posible, este lugar deberá estar alejado de la televisión, el teléfono, las voces de los 
amigos y todo lo que sea probable que te pueda molestar o llamar la atención. Tras un poco de práctica, te 
será posible relajarte en una atmósfera ruidosa; pero mientras estás aprendiendo es mejor estar lo más 
tranquilo posible y sin interrupciones. 
2. Puedes tumbarte o estar sentado. Si te tumbas, hazlo sobre tu espalda con los brazos a los lados. Si 
te sientas, busca una silla con un respaldo que pueda sostener tu cabeza y cuello. 


ELIMINAR LOS DISTRACTORES INTERNOS
Llamamos DISTRACTOR INTERNO a cualquier forma de conservación interna negativa. No sólo 
incluye las frases negativas sobre usted mismo, sino también las interrupciones o conflictos que el 
HABLANTE pueda producir. Los DISTRACTORES INTERNOS representan un ruido o confusión en su 
cerebro que interfiere con la mayor parte de las actividades, especialmente las de aprendizaje. Con el fin de 
aprender eficazmente, su mente debe estar tranquila y receptiva o al menos controlada. Hay varios tipos 
negativos de conversación interior. Productora de ansiedad: no está preparado para el examen. Derrotista: 
siempre se ha caído al bajar esquiando y también se caerá esta vez. Distractora: necesito terminar este 
capítulo, pero uf, que bien lo pasé bailando con Sam esta noche. Todos estos comentarios estorban el 
aprendizaje de un modo sutil pero devastador. 
A menudo, los conflictos entre el OYENTE y el HABLANTE van más lejos de los problemas 
relacionados con el modo en que está aprendiendo y aquello que está aprendiendo. Estos problemas más serios dependen de cuestiones emocionales que afectan a ambos estados de la mente. 
He aquí algunos ejemplos que puede reconocer: 
1. Frustración por no entender. 
2. Ansiedad ante exámenes, trabajos asignados, un experimento, un discurso, un acontecimiento atlético, etc. 
3. Felicidad o infelicidad con respecto a su relación con un compañero. 
4. Colera ante un compañero, profesor o los padres. 
5. Presión de los padres o amigos. 
6. Inseguridad, compasión de sí mismo, odio de sí mismo. 
7. Temor ante las consecuencias de alguna acción. 



En ambos casos, se produce un conflicto entre los dos estados de mente: un sentimiento, un estado 
sensible, y un estado lógico y verbal. Y esta batalla es la que genera los DISTRACTORES INTERNOS que 
se entrometen en el proceso de aprendizaje. 


CONSEGUIR EL CONTROL SIN LÁTIGO NI SILLA

El control de los DISTRACTORES INTERNOS depende del equilibrio o armonización de ambos 
estados. ¿Cómo hacerlo? Bien, supongamos que está usted leyendo y su concentración es interrumpida por 
fuertes sentimientos de ansiedad que le produce la idea de que va a conseguir una baja nota. Un modo de 
lograr el equilibrio es que el HABLANTE le pida al OYENTE que elimine esos sentimientos, que los 
posponga o neutralice de algún modo. 
Pruebe esto: 
«El examen de Matemáticas ha terminado. Sé que lo hice mal, pero no voy a cambiar ese hecho con 
mi preocupación. Ahora es importante que haga bien mi prueba de español mañana. Por tanto quiero 
librarme de todos los sentimientos de perturbación, ansiedad y disgusto. Quiero que toda mi mente esté 
relajada pero al mismo tiempo sea consciente y capaz de concentrarse plenamente en estos textos.» 


EL MODO DE ENFRENTARSE A LOS DISTRACTORES EXTERNOS

¿Qué es un DISTRACTOR EXTERNO? Por los ejemplos que acabo de dar, es evidente que son cosas 
como sonidos interesantes, cuadros, personas o actividades... esas cosas que atraen su atención, alejándola de 
su tarea de aprendizaje. Incluyen cualquier cosa externa al estudiante que sirva para distraerle de su foco de 
atención programado. Las más evidentes, como la televisión, las personas que están hablando o la cerveza 
del refrigerador, pueden tratarse de un modo directo. Usted simplemente apaga el televisor, se aparta de esas 
personas o mantiene cerrado el refrigerador. 

Veamos otro tipo de distractor: un modo de hábito que es contraproducente. Muchos estudiantes lo 
hacen todo en el último minuto. Van dejando sus tareas hasta el final, estudian apresuradamente antes de los 
exámenes, escriben sus trabajos horas antes de tener que entregarlos. En realidad, esta estrategia suele ser 
rentable, pues produce máximos beneficios (notas adecuadas) por un esfuerzo de tiempo mínimo. 
¿Qué prefiero yo personalmente? Prefiero la estrategia del momento de la entrega en cualquier tarea 
que entre en la descripción de «trabajo intenso». Un trabajo así no requiere pensar demasiado: sólo el tiempo 
y el esfuerzo suficientes para sentarse y terminarlo. Las tareas amplias necesitan mucho tiempo, pensamiento 
o creatividad, por lo que las descompongo y las trato pieza a pieza de un modo sistemático. 

1 Estoy demasiado cansado para estudiar ahora. 
2. Seré más eficaz mañana, mañana por la noche, la tarde del domingo, el día de San Blas, etc. 
3. No tiene sentido empezar este trabajo hasta que tenga todos los materiales de referencia a mano. 
4. (hombres) Estudiaré en cuanto llame a Aureola. 
5. (mujeres) Estudiaré en cuanto haya llamado a Ronnie Baby. 

 

Esas excusas son distractores de gran importancia. ¿Por qué? Porque nos permiten hacer las cosas que 
nos gustan en lugar de estudiar. Son sustitutos de los auténticos comportamientos de aprendizaje. Y 
seguimos practicándolos porque es el camino fácil. 
Muy a menudo, tomamos decisiones sobre todo en base a si tendrán, o no, consecuencias o resultados 
positivos inmediatos. Lo queremos todo hoy. No mañana, ni la semana próxima ni al final del semestre. 
Y continuaremos así hasta que hagamos dos cosas. Una, aceptar la responsabilidad de nuestras acciones, 
es decir, admitir que lo estamos haciendo mal. Y dos, que realmente queramos cambiar. 

Si realmente quieres eliminar estos distractores, debes aceptar el objetivo del aprendizaje eficaz, en 
lugar del objetivo de evitar estas tareas desagradables. 
Si buscas la recompensa inmediata o el objetivo a corto plazo —evitar el estudio— a expensas del 
objetivo a largo plazo —obtener una buena nota- el resultado será conflicto y frustración. He visto algunos 
estudiantes a los que este sistema les fue tan mal que acabaron siendo incapaces de estudiar nada. ¿Te 
importa, Nurf, que te utilice como cobaya? ¿Qué hiciste la última noche cuando llegó el momento de mirar 
los libros? 

"Bueno, saqué los libros y empecé a leer. Luego oí hablar a esos tipos del segundo, por lo que me 
tomé un breve descanso para saber lo que estaba sucediendo y terminé con Aureola y..."
 

Gracias, Nurf. Es suficiente. Ya ves, un verdadero conflicto. Tu objetivo a largo plazo era obtener un 
«10» en historia. Tu objetivo a corto plazo era ver a Aureola. 

 

"Necesitaba algunas caricias." 

El problema de los objetivos a largo plazo (y el motivo de que se llamen «a largo plazo») es que las 
cosas que se hacen para alcanzarlas - tales como estudiar- no tienen consecuencia positivas inmediatas. Por 
definición, los objetivos a corto plazo tienen recompensas que son inmediatas. Y cuando te enfrentas a la 
elección de estudiar historia o ver a Aureola, la oportunidad de la gratificación inmediata suele controlar lo 
que tú haces. 
Volvamos al problema de Nurfy examinémosle más cuidadosamente. Su objetivo a largo plazo es 
obtener un «10» en historia. ¿Qué hay que hacer para ello, Nurf? 

¿Para convencer a mi profesor? Bueno, probablemente tendría que estudiar por lo menos cinco 
días a la semana.
 

Muy bien, aceptaremos eso. Estudiar es necesario para alcanzar tu objetivo a largo plazo. Ahora bien, 
¿qué hay de tu objetivo a corto plazo? En tu caso, la respuesta es obvia. Simplemente sales hasta la furgoneta 
de Aureola, que siempre está aparcada fuera de tu dormitorio. 
Veamos ahora las consecuencias de estas dos acciones: primero la de estudiar. 
Positivos 
1. Estás al corriente en las tareas. 
2. Llevas camino de sacar bien el semestre. 
3. Careces de ansiedad y sentimiento de culpa. 
4. Te sientes bien por lo que estás logrando. 
Negativos 
1- No ves a Aureola. 
2. Tienes que trabajar. 
Veamos ahora las consecuencias de ir a ver a Aureola. 
Positivos 
1. Estás con Aureola. 
Negativos 
1. Te estás quedando atrás en historia. 
2. No estás preparado para la clase. 
3. Tienes sentimientos de culpa y ansiedad. 
4. Tendrás que hacer el trabajo alguna vez o perderás el curso. 

Introducción al Estupendo Sistema para Lograr Estudiar! 

Objetivo: identificar y reformar las conductas de aprendizaje necesarias para conseguir objetivos a largo 


plazo (sin dejar de lado la joda).
 


PLANIFIQUE SUS SISTEMAS 
1. Determinar lo que funciona mal ahora. Subrayar toda la serie de conductas relacionadas con su actividad de 
aprendizaje. ¿Cuáles son sus objetivos a largo y a corto plazo? ¿Qué refuerzos positivos o negativos están conectados 
con cada uno de ellos? ¿Qué está haciendo para obtener una recompensa inmediata a expensas de conseguir los 
objetivos a largo plazo? 
2. Establezca sus objetivos claramente. No diga «quiero hacerlo mejor». Eso no significa nada. Cuando establece 
sus objetivos con términos vagos, siempre puede racionalizar su camino al éxito con independencia de lo que realmente 
se cumple. En lugar de eso diga: «Quiero estudiar dos horas todas las noches», o «quiero completar en el tiempo adecuado 
todas las tareas de matemáticas». Procure que sus objetivos sean lo bastante específicos como para ser contados, 
medidos y observados. 
3. Empiece por objetivos lo bastante pequeños para ser cumplidos. Siempre podrá ampliarlos cuando su sistema 
vaya funcionando. 
4. Sea realista. Su sistema debe ser capaz de funcionar en el mundo real. Prometerse un viaje a Tahití por pasar 
un examen está fuera de juego. 


DISEÑE SUS SISTEMAS 
Su objetivo es crear un sistema que permita que una actividad difícil, como es el estudio, compita con 
éxito con los otros objetivos a corto plazo. Para lograrlo, debe aprender a utilizar recompensas o castigos que 
le centren en sus actividades de aprendizaje en sus objetivos a largo plazo. He aquí algunas de las 
El modo de enfrentarse a los distractores externos 
herramientas con las que puede trabajar: 

 

1. Refuerzo positivo: Concédase una recompensa por completar una pequeña tarea. Puede ser una pizza, una 
cerveza, un programa de televisión o una película. Estudie dos horas y recoja la recompensa. 
2. Refuerzo negativo: las recompensas pueden no ser suficientes. Quizás una coca-cola no sea suficiente 
motivación para estudiar dos horas, añada por tanto un refuerzo negativo. Si no cumple el objetivo de conducta 
niéguese el postre o limítese la cantidad de dinero que puede gastar en determinada actividad. O elimine el refuerzo 
positivo: no habrá espectáculo si no hace la tarea de matemáticas. 
3. Principio de Premack: no se asuste por el nombre. Puede utilizarlo cuando carezca de refuerzos positivos o 
negativos. (Quizás las coca-colas le pongan enfermo.) Según este principio, la conducta que se produce con frecuencia 
es más reforzante que la que se produce con menos frecuencia. ¿Qué es lo que más suele hacer? ¿Comer? ¿Ir a 
espectáculos? ¿Calcetar? ¿Reparar el coche? ¿Charlar por teléfono?
 Es fácil aplicar este principio. Simplemente haga un trato consigo mismo de que hasta que haya completado la tarea no realizará esas conductas de alta frecuencia. 

 

EVALUÉ SU SISTEMA 
Si funciona, déjelo así. Si no, empiece de nuevo. Vuelva a hacer el análisis y descubra el motivo del mal 
funcionamiento. Luego, coja otro sistema que crea que va a funcionar. 
Recuerde que una gran parte de su conducta actual está regulada por esos sistemas. Habiendo subrayado 
estos procesos, podrá tener mayor conciencia y percepción de la mecánica del sistema, y así podrá regularlo 
para reemplazar los malos hábitos por otros nuevos y eficaces. 


EL TIEMPO ES UNA PERDIDA 

 

1. «Son las once en punto y tengo que leer este capítulo. Es duro y estoy cansado. Por tanto no quiero estudiar más de treinta 
minutos. Creo que subrayaré las cuestiones más importantes que vea. Eso me ayudará a permanecer despierto y recordaré 
mañana el material. 
2. «No puedo sacar ningún sentido de la primera página. Trataré de parafrasearla con mis propias palabras. Al menos eso me 
ayudará a hacer algunas preguntas sensatas en la clase de mañana. 
3. «Mi mente ha estado vagabundeando por toda esta primera página. Sé que estoy cansado y que es difícil. Es más sensato 
coger algo más sencillo y más estimulante ahora. Creo que me dedicaré ahora a esas clases de Inglés y dejaré la filosofía para 
mañana por la mañana que estaré más descansado.» 
Esos tres programas son buenos porque regulan cuándo uno se está saliendo del camino y sugieren el 
modo de volver a él. 

Todos los programas de autorregulación centrados en el aprendizaje deberían tener un objetivo 
primordial: emplear con eficacia el tiempo que vaya a dedicar al aprendizaje. 
En este caso, un buen programa había observado su cansancio y decidido (a) que sería una 
pérdida de tiempo continuar, o (b) que treinta minutos de estudio efectivo es el límite en ese punto de la 
noche. Entonces habría concluido que había que dejarlo por esa noche o proseguir sólo durante un breve 
tiempo. 

Un momento, Fenker. No es siempre tan fácil. Supón que tengo una prueba de filosofía al día 
siguiente y no me puedo permitir el lujo de acostarme. ¿Quieres que le diga a mi comprensivo profesor 
a la mañana siguiente que la fórmula mágica para el éxito del viejo Fenker me dijo que debía 
dedicarme ocho horas al sueño y que en otra ocasión me encantaría dejarme caer por su clase para 
hacer su pequeño y curioso examen?
 

 

En absoluto, en tu caso, el programa «he de terminar de leer esto antes del examen» tiene más 
preferencia que el programa «estoy liquidado» . Sirve de muy poco leer las páginas una y otra vez sin 
comprenderlas. Por tanto, tu decisión deberá incorporar ambas operaciones de regulación. Deberás relajarte o 
dormir antes de intentar estudiar. O deberás decidir trabajar durante un período lo bastante breve para que tu 
concentración se mantenga. 
Dicho de otro modo, para desarrollar buenos programas de autorregulación, incluso cuando uno se 
enfrenta a varios problemas conflictivos, no hay que seleccionar un plan irracional que sólo sirva para perder 
tiempo. Si tiene que dormir o estudiar sólo durante un breve período de tiempo para que el aprendizaje sea 
eficaz, hágalo así. 

su camino puede ser desviado, indirecto y requerir mucho tiempo pues la mayoría de 
su tiempo de viaje lo emplea en una dirección perpendicular a su objetivo. Ha permitido que los distractores 
atraigan su atención alejándola del objetivo. La figura 5-1 nos muestra también el funcionamiento de un buen 
programa de autorregulación. Cada vez que su atención es atraída lejos de su objetivo, interviene 
inmediatamente un programa. Este le dirige para que actúe de modo que vuelva al camino recto. 
Observará que en ambos casos su viaje de aprendizaje cambia frecuentemente de dirección. Todos los 
estudiantes, los buenos y los malos, son tentados frecuentemente para que se alejen de lo directo y lo corto. 

Pero los buenos estudiantes tienen programas de regulación que están percibiendo continuamente esas distracciones, dando la señal de alarma y sugiriendo las acciones correctoras apropiadas. La diferencia mayor en las dos ilustraciones es la longitud de la desviación desde el curso óptimo. 

El estudiante malo lee la primera página una y otra vez, pues en todas las ocasiones su mente se dirige hacia otros temas. Cuando ha llegado al final de la página, su programa le pregunta: «Antes de continuar, ¿entendiste lo que has leído?». Como la respuesta es «no», mecánicamente empieza otra vez en la parte superior de la página. Tras repetirse esto en varias ocasiones, otra parte del programa dice: « Ya has leído esto varias veces. Es realmente difícil. No pierdas más tiempo en ello y pasa a la página siguiente». 

 


ACCIONES «ACTIVAS» 

 

• Subrayar o resaltar. 
• Hacer señales o escribir en los márgenes. 
• Organizar los contenidos. 
• Resumir los capítulos. 
• Parafrasear oralmente o por escrito. 
• Formar asociaciones con imágenes. 
• Construir reglas mnemotécnicas. 
• Plantear preguntas y dar respuestas. 
• Imagínese enseñando ese material a alguna otra persona. 
• Hacer diagramas de las relaciones entre las partes del texto. 
• Aplicar un lenguaje comprensivo. 


LA FORMULA FABULOSA PARA VENCER EL FRACASO 
Así es como se puede establecer un buen programa de autorregulación en tres pasos simples: 
1. Establezca su objetivo. Puede ser un objetivo a corto plazo bastante inmediato, como leer un libro (o un 
capítulo), escribir un trabajo breve, solucionar una serie de problemas matemáticos o aprender el vocabulario 
francés de una lección. Evite los objetivos vagos y a largo plazo, como «entender» el cálculo, «mejorar» en 
biología o tener un «éxito» en los estudios. 
2. Controlar los procesos de aprendizaje necesarios para alcanzar el objetivo. Aprender a reconocer lo que le 
está estorbando. Cuando empiece a dar vueltas y desviarse, tome conciencia de ello. A esto le Hamo el punto 
GOTCHA. Un buen programa de regulación debe percibir inmediatamente la distracción y gritar: ¡GOTCHA! 
«Te estás saliendo del camino de nuevo. Vuelve otra vez al camino de la gloria». Y debe seguir gritándolo hasta 
que atraiga su atención. 
3. Decida lo que va a hacer. Cuando su control haga sonar la señal de alarma (a) vuelva a la tarea original, (b) 
seleccione otra tarea más adecuada a su estado mental, (c) vuelva a la tarea original pero con una nueva 
estrategia o (d) deténgase y descanse. 

 

problema: He leído esta página una docena de veces y sólo un genio podría entenderla. 

 

Síntomas: Releer un pasaje varias veces, buscar distractores atractivos, mirar los dibujos o diagramas 
esperando que ayuden a explicar el texto, considerar la pérdida del curso. 
Punto Gotcha(mentira): Tome conciencia de una tendencia a escaparse cuando termina una página tras una fuerte 
concentración que no le ha llevado a entender mejor el texto. Observe el deseo de terminar. Escuche a su voz 
interior que le dice: «¿Qué demonios significa esto?». 
La regulación de su conducta de aprendizaje. 
Programa de autorregulación: « La última página no tiene ningún sentido. Parece más conceptual que 
descriptiva. En lugar de perder el tiempo sería mejor ver a Arbuckle mañana por la mañana antes de clase. Es un 
genio y probablemente me lo explicará en treinta segundos. ¡GOTCHA! De acuerdo, quizás deba leer esta página 
más atentamente e incluir alguna forma de proceso activo (subrayado, resumen, parafraseado, plantear preguntas) 
para obligar a mi cerebro a asimilar esta nueva información en lugar de arañar simplemente la superficie 


MEMORIA 

 

Veamos si puedo recordar lo que aprendí en el colegio sobre los tipos de memoria con que hemos sido 
bendecidos o maldecidos. Los científicos creen que hay tres tipos: Icónica, a corto plazo y a largo plazo. 

Icónica. Es una forma de memoria fotográfica de muy corta duración: probablemente de menos de un 
segundo. Se presenta una imagen en una pantalla durante unos segundos y luego, inmediatamente después de 
haberla quitado, señalo con una flecha el lugar donde estaba situado un objeto particular, probablemente 
podrá identificar correctamente ese objeto con precisión. Sin embargo, si esperara un segundo para poner la 
flecha es probable que no pudiera recordar el objeto. 

 

Corto plazo. Es la memoria intermedia de la información visual y auditiva y dura sólo unos segundos. 
Parece estar limitada a unos siete elementos. Si un amigo le dice: «mi número de teléfono es el 555-9346» y 
luego le pide al cabo de unos segundos que repita el número es muy probable que lo recuerde perfectamente. 
Si espera treinta segundos o un minuto, probablemente será usted incapaz de recordar el número25. 

Pruebe esto. Lea el primer número de teléfono que hay abajo, deje de mirarlo durante cinco segundos e 
intente recordarlo. Probablemente no tendrá dificultad. Luego, lea el segundo número; pero esta vez deje de 
verlo durante un minuto. Pocas personas serán capaces de recordar el número correctamente. Ahora, mire el 
tercer número y deje de verlo durante un minuto mientras se lo repite mentalmente varias veces. 
Probablemente acertará, pues ésta es una de las técnicas de convertir la información del corto plazo en 
memoria a largo plazo. 
246-37-66 
837-92-68 
316-48-15 
24 


A largo plazo. Es el tipo de memoria más importante para el aprendizaje. Se piensa que la información 
almacenada en la memoria a largo plazo está permanentemente a nuestra disposición. Sin embargo, no es 
inusual que los elementos que suponemos haber «memo-rizado» nos fallen en los momentos críticos, como 
en un examen. ; Por qué? Un motivo es que, a menudo, confundimos lo que llamamos tarea de memoria 
«maquinal» y «significativa». La información que entra en la memoria a largo plazo 
de un modo «maquinal» puede no ser accesible o utilizable cuando la necesitamos; a pesar de que esté 
almacenada. 

Recuerde que el aprendizaje es un proceso individual, por lo que debe seleccionar las herramientas que 
más le convengan a usted, aquellas que pueden responder a sus problemas específicos y con las que más 
cómodo se sienta. Y necesitará practicar algún tiempo, pues casi todos hemos de superar años de falta de uso 
y atención. 

Míralo de este modo, funcionará para ti si tú funcionas para él. Ahora es tu responsabilidad. No 
puedes seguir culpando a tu compañero de habitación, la TV, los profesores, los libros ni a Aureola. Los 
problemas siguen estando ahí, pero ahora tienes los instrumentos para vencerlos. 

Muchas gracias y espero que les alla servido 
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