




El cerebro humano es el sistema más complejo del Universo. Sus 100 mil millones de células y la intrincada red de fibras neuronales que lo componen le otorgan un inmenso poder de procesamiento y una increíble versatilidad, que supera a la de cualquier computadora. He aquí diez asombrosos hechos que dan una clara idea de sus habilidades e increíbles facultades curativas.

EL CEREBRO ES CAPAZ DE ALTERAR CASI CUALQUIER FUNCIÓN DEL CUERPO
La sola acción del pensamiento puede disminuir el ritmo cardíaco, relajar los intestinos y dilatar o contraer los vasos sanguíneos. Por ejemplo, el imaginar una sensación de calor puede aumentar la temperatura de los dedos en más de 1ºC.


EL CEREBRO PUEDE REPARAR EL DAÑO TRAS UN INFARTO CEREBRAL
Aunque las neuronas afectadas por una apoplejía casi siempre mueren, nuevas conexiones que rodeen las zonas dañadas pueden formarse entre las que sobreviven. De esta manera, el cerebro se repara a sí mismo y, muchas veces, recobra algunas de las funciones perdidas inmediatamente después del ataque.


ABRAZAR A UN BEBÉ LO AYUDA A CRECER
La demostración corporal de cariño provoca que el cerebro secrete una sustancia química llamada dopamina, la cual libera hormonas de crecimiento. Es posible que el desarrollo físico y psicológico de los bebés que han sido privados de contacto físico se torne lento.

EL CEREBRO PUEDE IGUALAR, CASI A LA PERFECCIÓN, LA INGESTA DE CALORÍAS Y LA PRODUCCIÓN ENERGÉTICA
En realidad, las ansias conscientes de comer, que presiones sociales y de otra índole alientan, ocasionan que a menudo se ignore al área cerebral que controla la ingesta. Sin embargo, si el cerebro actúa por su cuenta, provoca la sensación de apetito únicamente cuando los niveles de glucosa caen por debajo del nivel óptimo, en cuyo caso, el peso de una persona variaría menos de 5% durante su vida adulta.


EL CEREBRO ES EL ÓRGANO DEL CUERPO QUE MÁS RÁPIDO CRECE
Un embrión produce hasta un cuarto de millón de células cerebrales por minuto. Después del nacimiento, este rápido crecimiento persiste. Cuando un niño alcanza los dos años, su cerebro es casi tan grande como el de un adulto.


EL CEREBRO SUPERVISA CONSTANTEMENTE TODO LO QUE OCURRE EN EL CUERPO, EN CADA MÚSCULO Y ARTICULACIÓN
De este modo, registra dónde comienza y termina el cuerpo; mantiene el equilibrio y realiza movimientos tanto reflejos como voluntarios. La mayor parte de esta información se percibe a nivel inconsciente, pero si una lesión o privación sensorial interrumpe este proceso, cesan todas las funciones orgánicas.

DURANTE EL NACIMIENTO, EL CEREBRO DE LA MUJER GENERA UNA HORMONA DEL VÍNCULO MADRE E HIJO, LO CUAL HACE QUE OLVIDE EL RECUERDO DEL DOLOR
Dar a luz es doloroso, a tal punto que muchas mujeres se prometen no pasar por lo mismo otra vez. Y, sin embargo, la mayoría lo repite. Una de las razones es que la hormona oxitocina disipa parcialmente el recuerdo del sufrimiento, lo cual deja una evocación intelectual (en vez de emocional) de lo que éste realmente fue.


EXISTEN MÁS CONEXIONES EN UN CEREBRO QUE ÁTOMOS EN EL UNIVERSO CONOCIDO
El cerebro tiene alrededor de 100 mil millones de neuronas con hasta mil "puntos de unión" desde los cuales se vincula con otras. Si todas estas conexiones se realizaran, habría cientos de miles de millones de nexos intercambiando información. Por supuesto que, en realidad, sólo una mínima fracción de ellas se lleva a cabo.

UN CEREBRO "FELIZ" AYUDA A COMBATIR LAS INFECCIONES
El sistema inmunológico responde directamente a los cambios en el cerebro. Un hecho trágico –como la pérdida de un ser querido– reduce considerablemente el número de células sanguíneas que combaten infecciones, en un lapso de cuatro días.

NO HAY DOS CEREBROS IGUALES
El cerebro es tan sensible al entorno que hasta los gemelos presentan diferencias visibles en la estructura cerebral al momento de nacer. Éstas se originan en las minúsculas desigualdades entre los nutrientes y estímulos sensoriales que cada feto experimenta.
