Hola!. Hoy les traigo un post sobre algo que me encantaria hacer, cazar jabalíes en la Patagonia argentina. Como se que Taringa! es zoofilica y muchos defienden los derechos animales por sobre los humanos les voy a informar que estan considerados una plaga y hay una temporada de caza. sin mas que agregar vamos al post.
"Una plaga exótica y muy rentable. El cerdo salvaje es un preciado trofeo de caza mayor y una receta "gourmet" de suave sabor. Atractivo turístico de la Patagonia."
El jabalí impone respeto
Como adversario puede ser tan bravo como un demonio. Un largo resoplido indica su alarma ante el peligro, un gruñido grave su desconfianza. Es capaz de huir a gran velocidad en medio de pasadizos inaccesibles. Un entrevero de piquillines, espinosos alpatacos, jarillas y chañares forman su escudo defensivo para dejar atrás y mal herido a cualquier acechador.
Pero si es acorralado y deja de huir, el jabalí es muy peligroso. Cuenta en su haber histórico a algunas arterias femorales de cazadores desafortunados. Y, en mayor número, vidas de perros cuando se los utiliza para cazarlo.
En la noche se desplaza en las sombras y su desconfianza, agudo oído y olfato guiado por el viento, constituyen sus mejores habilidades de alerta. Capacidades que compensan su deficiente visión.
El jabalí impone respeto, comentan los cazadores. Incluso, a veces, en la lucha cuerpo a cuerpo, confiesan que hace sentirles un miedo paralizante que hiela la sangre.
El cazador y el talón de Aquiles de su presa
Tensión, máxima adrenalina, esfuerzo mental y hasta un extenuante esfuerzo físico son las sensaciones que acompañan la cacería del jabalí. Decepción, si el rastreo no da resultado; y gloria, si la presa es un padrillo de esos que todos admiran.
La modalidad de caza conocida como montería, con perros y cuchillo, es la más peligrosa y extenuante. Suelen participar no más de 3 cazadores acompañados de una jauría compuesta generalmente por dogos argentinos que son los perros pesados y cruzas como galgo, ovejero o border collie, que son los perros de punta cuya función es detectar al jabalí y llegar primero a la presa, cansándola, empacándola y reteniéndola hasta que arriba la jauría completa.
El cazador o perrero, debe montar oportunamente al chancho, asegurarlo, y darle muerte con una puñalada directa al corazón, asestada detrás de la paleta.
Un animal muy desconfiado y astuto
La modalidad de caza denominada apostadero, acecho o emboscada se basa en esperar al jabalí en medio de la noche, a que baje a tomar agua o se acerque a algún cebo. Sus puntos vulnerables son el hambre, la sed o el deseo sexual. Es un duelo uno a uno, y por lo general con una única oportunidad para disparar.
No es simple, el jabalí es muy desconfiado y astuto. Esto obliga a los cazadores a desplegar todas sus artes, conocimientos, persistencia y concentración mental. No es una caza apta para ansiosos. Prisa, ruidos, olores personales, cigarrillos y distracciones juegan en favor de la presa.
Cualquier arma y cartucho con la energía terminal adecuada es la herramienta ideal a emplearse con éxito. Entre la elección de los entendidos desfilan marcas como: Magnun, Winchester, Mauser, Government, Ruger y otras. Y siempre está abierta la opción del arco y flecha.
El jabalí ha sido incorporado por la cocina gourmet como una exquisita carne de sabor suave y salvaje.
Quiero aclarar que no me parece cruel esta practica, me parece honrar nuestros impulsos mas ancestrales y puros, me parece respetar las viejas practicas que se han perdido, es ponerse en contacto con la naturaleza y vivir de ella.
"Una plaga exótica y muy rentable. El cerdo salvaje es un preciado trofeo de caza mayor y una receta "gourmet" de suave sabor. Atractivo turístico de la Patagonia."
El jabalí impone respeto
Como adversario puede ser tan bravo como un demonio. Un largo resoplido indica su alarma ante el peligro, un gruñido grave su desconfianza. Es capaz de huir a gran velocidad en medio de pasadizos inaccesibles. Un entrevero de piquillines, espinosos alpatacos, jarillas y chañares forman su escudo defensivo para dejar atrás y mal herido a cualquier acechador.
Pero si es acorralado y deja de huir, el jabalí es muy peligroso. Cuenta en su haber histórico a algunas arterias femorales de cazadores desafortunados. Y, en mayor número, vidas de perros cuando se los utiliza para cazarlo.
En la noche se desplaza en las sombras y su desconfianza, agudo oído y olfato guiado por el viento, constituyen sus mejores habilidades de alerta. Capacidades que compensan su deficiente visión.
El jabalí impone respeto, comentan los cazadores. Incluso, a veces, en la lucha cuerpo a cuerpo, confiesan que hace sentirles un miedo paralizante que hiela la sangre.
El cazador y el talón de Aquiles de su presa
Tensión, máxima adrenalina, esfuerzo mental y hasta un extenuante esfuerzo físico son las sensaciones que acompañan la cacería del jabalí. Decepción, si el rastreo no da resultado; y gloria, si la presa es un padrillo de esos que todos admiran.
La modalidad de caza conocida como montería, con perros y cuchillo, es la más peligrosa y extenuante. Suelen participar no más de 3 cazadores acompañados de una jauría compuesta generalmente por dogos argentinos que son los perros pesados y cruzas como galgo, ovejero o border collie, que son los perros de punta cuya función es detectar al jabalí y llegar primero a la presa, cansándola, empacándola y reteniéndola hasta que arriba la jauría completa.
El cazador o perrero, debe montar oportunamente al chancho, asegurarlo, y darle muerte con una puñalada directa al corazón, asestada detrás de la paleta.
Un animal muy desconfiado y astuto
La modalidad de caza denominada apostadero, acecho o emboscada se basa en esperar al jabalí en medio de la noche, a que baje a tomar agua o se acerque a algún cebo. Sus puntos vulnerables son el hambre, la sed o el deseo sexual. Es un duelo uno a uno, y por lo general con una única oportunidad para disparar.
No es simple, el jabalí es muy desconfiado y astuto. Esto obliga a los cazadores a desplegar todas sus artes, conocimientos, persistencia y concentración mental. No es una caza apta para ansiosos. Prisa, ruidos, olores personales, cigarrillos y distracciones juegan en favor de la presa.
Cualquier arma y cartucho con la energía terminal adecuada es la herramienta ideal a emplearse con éxito. Entre la elección de los entendidos desfilan marcas como: Magnun, Winchester, Mauser, Government, Ruger y otras. Y siempre está abierta la opción del arco y flecha.
El jabalí ha sido incorporado por la cocina gourmet como una exquisita carne de sabor suave y salvaje.
Quiero aclarar que no me parece cruel esta practica, me parece honrar nuestros impulsos mas ancestrales y puros, me parece respetar las viejas practicas que se han perdido, es ponerse en contacto con la naturaleza y vivir de ella.