Será que poco queda ya por decir de este cantautor Uruguayo, que más que un artista se recuerda como un poeta, la protesta era su verdad, señalando la injusticia, en otros momentos, pero denunciando lo que ocurre desde siempre, mucho se dice de su vida, y mucha gente puede contar anécdotas e historias, qué razón tenía, lamento que siga teniendo razón, cambiando nombres nada más.
Lamento Alfredo que siga habiendo un profundo abismo entre el rico y el obrero, porque si hay algo que toda canción de este hombre defiende y defendió era al hombre de trabajo, la persona que sangra, sueña y vive por el trabajo y para el trabajo.
Yo lamento que la palabra de este hombre se pierda en la estupidez que hoy vivimos, que ser y saber ya no importa, y que el menor de nuestros problemas sea que la carne valga un dólar (si supieras hermano que ahora vale u$S 10) seguimos odiando a los vivos por los muertos, eso tampoco cambió, y la educación sigue siendo manejada por gente que sin saber nada, decide si el mejor educador puede o no ser profesor.
Tu nombre lo usan y lo usarán para hacer política, pero sabés que ninuno se ocupó de hacerte un panteón en el cementerio hermano?, no; te dejaron en la fosa común de la asociación de autores del Uruguay, porque para las banderas seguís estando, para los tablados tu palabra sigue acompañando los discursos, pero para honrarte ninguno se acordó, faltaría que aquellos contra los que siempre luchaste, sean los que terminen haciéndote un monumento como el que merecés.
Y si te viese Líber, el general murió mas triste que Artigas, porque le hicieron lo mismo, por poder; lo dejaron de lado, y tampoco se acuerdan de él, más que para lo que no deben.
Sabés que la misma pregunta Batllista que hiciste antes hago yo hoy? porque no se anima cualquiera a andar por la calle, ya no más. Se me hace un nudo cuando escucho que "para mi la principal es la ley del que trabaja" ojalá fuera así hermano, ojalá fuera, porque ganas de trabajar no hay por acá, la verdad que no, si ahora te pagan pa' estar sentado en tu casa, sabés?
"Hay razones para cualquier acomodo", ni hablar; cualquier arreglo, cualquier chanchada se puede hacer ahora, si ni la constitución respetamos, porque como dijo un sabio griego "LAS MAYORÍAS TAMBIÉN SE EQUIVOCAN", mirá vos, sabias palabras, democráticas y populares!
Yo les dejo para que escuchen sus canciones, reflexionar no está de más, pensar lo que nos quería contar y aquello por lo cual luchó, le costó más de una década de exilio, cantar su verdad, le costó persecución y exilio, y siempre quiso volver, y cuando estuvo afuera nunca se olvidó de la patria, y no se fue a buscar mejores horizontes, si lo hubieran dejado se hubiese quedado.
Milonga flor galponera
novia fiel del payador
permitile a este cantor
arrimarse a tu pollera
soy un trovador cualquiera
y he de pedirte al cantar
tratando de improvisar
con tus prolijas razones
que olvides otras canciones
que también supe entonar.
Yo he nacido en este suelo
no hay mas patria para mí
en este suelo crecí
como mi padre y mi abuelo
pero hoy estamos de duelo
milonga y hasta el mas potro
al ver el dolor del otro
se ablanda aunque sea un momento
para mi no hay sufrimiento
mas grande que el de nosotros
yo me pregunto si es cierto
que somos todos iguales
al ver a los orientales
cambiando muerto por muerto
para mí no hay mas entuerto
que la astucia del mandón
ese es malo, este es peor
y aquel es bueno del todo
la cosa es hallar el modo
de separarnos mejor
hay una cosa evidente
y hay que decirlo también
el que manda sabe bien
como engañar a la gente
el que me juzgue imprudente
por hablar de estas cuestiones
que analice las razones
que le va a dar el que canta
si vivo de mi garganta
también vivo en mis canciones
No se ha de esconder la mano
en asuntos principales
oriental entre orientales
yo también soy ciudadano
si me debo a mis hermanos
también me debo a mi mismo
y pienso que no es lo mismo
la duda que la paciencia
si me duele la violencia
más me duele el pachequismo.
si yo no tengo razón
que me lo diga la gente
hemos visto al presidente
hablar por televisión
yo lo ví en una ocasión
ya casi de madrugada
del pueblo no dijo nada
dijo que habían unos locos
que son malos pero pocos
y se la tienen jurada
nunca ha hablado de nosotros
sino de la subversión
no dice nada del peón
del medianero tampoco
el piensa que con la foto
que le publican los diarios
se asustan los adversarios
el obrero el estudiante
que la gente es ignorante
y que el es un visionario
mientras los campos se agrandan
el sigue poniendo el pecho
atropellando el derecho
y contratando guardaespaldas
si al que tiene que yugarla
no le gusta el pachequismo
se aumenta para el turismo
la carne a 500 pesos
y ha de ser también por eso
que un dólar vale lo mismo.
Nadie puede especular
excepto los oligarcas;
ellos engordan sus arcas
y la gente a trabajar.
Nos han obligado a odiar
a los vivos por los muertos,
y aunque es muy triste es muy cierto:
mientras faltan hospitales,
en la casona de Suárez
hay piscina y helipuerto.
Los que decimos que miente,
al ver que nos ha mentido,
somos unos mal nacidos
para el señor Presidente.
El que no sea consecuente
con el Poder reaccionario,
tiene que hacerse el otario
o hacerse cómplice de él,
porque firmando un papel
él puede cerrar los diarios.
Dice que hay Revoluciones
técnicas y de verdad,
pero a la Universidad
le debe tres mil millones.
Y dice cosas peores
–más no se puede pedir–:
el Gobierno va a elegir
al mejor educador;
si puede ser profesor
Pacheco lo va a decir.
Con eso del comunismo
y la cuestión de la vivienda,
él quiere que el Pueblo aprenda
a hablar siempre de lo mismo.
Pero hay un profundo abismo
entre el rico y el obrero;
no comparten gallinero
el pollo y la comadreja.
Si los muertos no se quejan
por algo es que se murieron.
INTERRUMPE VOZ II: *
Permita que le interrumpa
su digna interpretación,
como cantor del montón
le v’ia a hacer una pregunta:
la palabra que trasunta
permitamé que le insista,
para usté es una conquista
andar cantando esas cosas,
pero amigo Zitarrosa
usté ha de ser comunista.
Z: Si usté mira el camellón
cuando el máiz viene grelando
no alcanza a ver para cuándo
le llegará la sazón.
Por esa misma razón,
al que se sienta Frentista,
el llamarlo comunista
es como llamarlo amigo;
no alcanza a verse el ombligo
el que le falten las vistas.
VOZ II: Así que usté es del “Frentiámplio”
–me lo hubiera dicho antes–;
la cosa es que el cuerpo aguante
como aquí le dice Hilario;
yo le v’ia ser alversario
porque el señor Presidente,
siempre de cuerpo presente
y con cara de hombre malo,
les van a dar tanto palo
se les va a acabar el Frente.
Z: Lo que usté dice es verdad,
mire que yo no me engaño:
ya llevamos varios años
de “Pronta Seguridad”.
Pero aunque no tengo edad
para hablar del viejo Batlle,
permítame que le ensaye
una pregunta batllista,
si en vez de hacerse el artista
se anima a andar por la calle.
VOZ II: Yo le v’ia decir por qué
–mire que el hombre es muy guapo
él no se va a hacer el sapo
para peliar con usté.
Y le v’ia decir también,
si le parece mejor
que él ha sido boxeador
y que tiene bruta piña;
mientras la gente lo riña
las cosas van a andar “pior”.
Z: Será porque es boxeador
que gobierna al contragolpe.
Mientras el Pueblo soporte
los ricos viven mejor.
Yo sé que ese buen señor
tiene su propio gimnasio;
pero hay que trotar despacio
cuando el camino es fulero;
nunca vi burro cuadrero
ni negro de pelo lacio.
VOZ II: Le v’ia hacer otra pregunta
si me puede contestar
–porque no me va negar:
Dios los cría y ellos se juntan–
La hacienda anda toda junta
y eso es lo que yo le explico;
por algo el juez toca pito
si se comete un penal:
hay que saber gobernar
pa’ los pobres y los ricos.
Z: Yo le voy a contestar
en una forma sencilla
–no me pise la gramilla
que me va a hacer enojar–:
hay que saber separar
la arena de los guijarros.
Nunca vi tirar de un carro
un caballo y una vaca,
ni conozco hacienda flaca
que no se pueda engordar.
VOZ II: Usté conversa muy bien
pero no me va a decir
que alguien tiene que salir
a poner orden también.
Porque yo lo sé muy bien,
que no quieren trabajar
y dispués hacen parar
a todos los sendecatos;
le hacen pasar malos ratos,
no lo dejan gobernar.
Z: No entrevere la baraja
si no le parece mal.
Para mí la principal
es la ley del que trabaja.
Mientras al pobre lo atajan
para que no se amontone,
a los que tienen millones,
estancias, bancos y diarios,
aunque sean adversarios
los tratan como pichones.
VOZ II: Las razones que usté dice
a mí me parecen pocas.
Y hasta me juego la ropa
por lo que voy a decir.
Para el que sabe cumplir
con su deber donde cuadre,
aunque los perros le ladren
primero la obligación;
y hay una sola razón:
porque la Patria es la Madre.
Z: Hay razones, como dijo,
para cualquier acomodo;
yo le v’ia dar a mi modo
las razones que colijo:
si la madre quiere al hijo
no se lo encarga a la tía.;
no ha de quererme la mía,
–aunque yo pueda quererla–,
si para que vaya a verla
me manda la policía.
VOZ II: Si mandar la polecía
a usté le parece injusto,
no se la mandan de gusto
si es que usté la merecía;
y le digo entoavía
en eso del militar,
cómo me puede explicar,
ya que usté es tan “cevilista”
que el candidato Frentista
sea justo un General.
Z: Si yo fuera presidente
lo mismo que soy cantor,
haría todo lo mejor
para entregarle a mi gente.
Si el candidato del Frente
lleva galones dorados,
no ha de ser ningún pecado
–permítame que le diga–:
nunca se olvide de ARTIGAS,
el General traicionado.