Científicos de la Universidad de California han descubierto que Júpiter se encuentra con su núcleo central parcialmente destruido como consecuencia del propio helio e hidrógeno que han hecho conocido a este gigantesco planeta gaseoso.
El núcleo central de Júpiter se compone de hierro, hielo y roca rodeado de hidrógeno y helio. El hidrógeno es sometido a una gran presión por la gravedad del planeta condensándose y transformándose en un fluido metálico que tiene la capacidad de conducir la electricidad.
Los científicos Hugh Wilson y Burkhard Militzer mediante unos sofisticados cálculos mecánicos cuánticos descifraron lo que sucede cuando el óxido de magnesio (MgO) es sumergido en un fluido de hidrógeno y helio. El MgO tiene una solubilidad extremadamente alta, por lo que la roca sólida del núcleo de Júpiter se está disolviendo en un líquido, aunque no logran determinar la velocidad a la que esto sucede.