1. El cráter del volcán Gorely.
Al sur de la península de Kamchatka, en Rusia, se encuentra el cráter y volcán Gorely en constante actividad volcánica. Gracias a esto, hace pocas semanas desapareció el lago turquesa que se aprecia en la foto.
2. Los volcanes de lodo de Azerbaiyán.
Sólo hay 700 volcanes de lodo en el mundo, y se estima que unos 300 están en la Reserva estatal de Gobustán, al suroeste de Bakú en los alrededores del Mar Caspio, en Azerbaiyán. Corresponden generalmente a emanaciones de gas que forman un cono y cráter de no gran altura del que emana una arcilla hidratada que suele formar lagunas burbujeantes.
3. El volcán que expulsa lava que se vuelve blanca, en Tanzania
Dentro del Gran Valle del Rift, hay numerosas curiosidades geológicas. Entre ellas, el volcán Ol Doinyo Lengai, el volcán de la “lava blanca”, único en el mundo por su forma de expulsar lava que “fluye como agua”, con temperaturas de “sólo” 590ºC (lo que en la escala de temperatura de lava volcánica, es bastante “fría”). La belleza del volcán no sólo se da por su particular flujo de lava que adquiere un aspecto blanco en sus barrancos y grietas, sino además por su espectacular forma cónica de 1.600 m desde su base, en medio de una planicie de pastoreo en donde viven los Masai.
4. Un lago de fuego. (Erta Ale, Etiopía).
Situado en la inhóspita región de la depresión de Afar, en el noreste de Etiopía, una inusual fuente de luz y calor emerge desde las entrañas de la Tierra: el lago de lava del volcán.
5. Un cráter que roza el cielo (Cotopaxi, Ecuador).
Cotopaxi es el nombre de uno de los volcanes activos más altos del mundo. El cráter del volcán, a 5 mil 897 metros de altura, queda usualmente por encima de un manto de nubes, como si estuviera tocando el cielo, brindando un panorama imponente.
6. Los cráteres que cambian de color.
En el volcán Kelimutu, en la isla de Flores, Indonesia, hay tres cráteres, cada uno con un lago en tonalidad diferente. Los lagos presentan diferentes colores. Mientras que uno de los lagos es de color turquesa, otro es de color café y el último de un azul tan oscuro que hasta parece negro. Pero a todo esto hay que sumarle que los lagos han ido cambiando de color a lo largo de los años, a causa de la actividad geológica del volcán Kelimutu.
7. El cráter idílico de Japón.
El lago Masyuko está formado en un cráter volcánico en el Parque Nacional Akan, en la isla de Hokkaido, Japón. Está rodeado de paredes escarpadas de hasta 200 metros de alto, y es uno de los más profundos de Japón, además de uno de los más claros del mundo. Aunque se cree que su transparencia ha variado en los últimos años, alguna vez, fue en base a mediciones, el lago más transparente del planeta, superando al lago Baikal.
8. El volcán con constantes ríos de lava.
El volcán Pacaya permanece en actividad eruptiva desde el año 1965 de un modo ininterrumpido. De hecho, es el volcán más activo de Centro América, al menos en los últimos cinco siglos, en donde se sucedieron unas 23 erupciones. Desde el año 2006, la erupción se ha intensificado hasta crear varios ríos de lava que fluyen desde su ladera, atrayendo a miles de turistas.
9. El cráter idílico de Estados Unidos.
El lago tiene un diámetro aproximado de unos 9 kilómetros, y en su punto más profundo llega hasta los 594 metros. Es de hecho el lago más profundo de Estados Unidos y el noveno más profundo del mundo. El cráter se eleva hasta los 2 mil 440 metros de altura. Además de lo imponente de su geografía, sus aguas, son unas de las más puras de todo el continente.
10. El idílico Inferno.
En el valle de Waimangu está el conocido como Inferno Crater, un increíble cráter de color turquesa con vapor, que desde el nombre alerta sobre la poca fiabilidad de sus aguas.
11. Las lagunas del Nevado de Toluca, en México.
En el cráter de un volcán extinto en el estado de México, y a 4690 msnm en medio de un paisaje inhóspito, perduran dos lagunas de agua dulce separadas por una bóveda de lava. Se encuentra a 22 kilómetros de Toluca.
12. El edén en un cráter (Ngorongoro, Tanzania)
Olvidemos la idea de que un cráter es un sitio inhóspito. El cráter de Ngorongoro se encuentra dentro de la falla geológica del Gran Valle del Rift. Situada a unos 180 kilómetros de Arusha, en las tierras volcánicas de Tanzania, Ngorongoro crater es en la actualidad un área protegida junto al Parque Nacional de Serengueti, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la conjugación de una impresionante riqueza natural en la que conviven además culturas milenarias como la etnia de los masai.