Entre el 21 y 22 de Diciembre de 2012 se producira una gran cataclismo, que si no estamos debidamente preparados destruirá a nuestra humanidad, como así también todos nuestros conocimientos.
¿Como sucederá esto? pensara usted. Varios libros publicados por Patrick Geryl pronuncian el forma catastrófica, el futuro caótico que se nos avecina, pero tratemos de sacar nuestras propias conclusiones tomando todas las herramientas posibles.
El campo magnético de la tierra se invertirá, lo que resultará catastrófico para la humanidad. Se producirán inmensos terremotos, mientras que los continentes se desplazarán haciendo emerger tierras pérdidas, así como los grandes maremotos dejaran bajo su ira la civilización que hasta ahora conocemos.
Partiendo del desciframiento realizado por Geryl sobre el Códice Dresden de los mayas podemos encontrar el secreto del ciclo de las manchas solares. (Mas adelante hablaremos sobre el mismo)
Pero expliquemos estos datos tan complejos con simples palabras.
En un determinado momento, cuando el magnetismo del sol alcance un punto crucial, la superficie del mismo va a ser sometida a inmensas tormentas electro-magnética. Desde el interior del sol las llamas enviarán una gigantesca ola de partículas a la tierra. Recientemente, este fenómeno se ha observado y confirmado en varios soles, los cuales durante varias horas o días presentan una actividad explosiva, que luego de un lapso regresa a su estado normal.
Las partículas llevaran a la atmósfera terrestre a grandes temperaturas, lo que producirá un verdadero efecto destructivo en los cinturones de Van Allen (*a su derecha encontraran una explicación de su significado) debido al flujo continuo de electromagnetismo que el campo magnético
de la Tierra recibirá en exceso. El planeta, sin la protección magnética, será bombardeado por las partículas.
El núcleo de hierro de la Tierra como todos sabemos es magnético. Debido a la conmutación del mismo, la tierra comenzará a girar en la otra dirección, lo cual llevara al exterior la corteza terrestre a sufrir grandes cambios.
¿Es muy difícil todo esto? Claro que si. Pero adentrémonos un poco más en la historia.
Viajando miles de años en el tiempo, nos encontramos con una civilización que presentaba grandes adelantos tecnológicos, conocimientos astronómicos, hasta literarios. Muchos los llaman “Atlantes” quienes desaparecieron de la faz de la tierra así como llegaron, en un completo misterio.
En el año 9792 AC según varias teorías expuestas, se produjo un desplazamiento en la corteza terrestre, que fue acompañado por grandes inundaciones,
haciendo desaparecer a la gran civilización bajo el poder de la naturaleza. Si los cálculos son precisos, debido al cambio de los polos, se encontraría actualmente enterrada bajo el Polo Sur.
La gran diferencia que encontramos con el año 9792 AC y el tan cercano 2012, es la poca prevención, y lo descreída que se encuentra la humanidad, confiando en los grandes cerebros que puedan ayudarnos a subsistir a una catástrofe esta magnitud.
La civilización atlante estaba muy concientizada debido al estudio de los astros, y las manchas solares, que los llevo en los últimos 2000 años a planear un gran éxodo y a preservar los conocimientos más importantes de la humanidad.
La misma después de la destrucción total de su tierra, buscó nuevos rumbos en America y la reciente emergida África, formando dos nuevas civilizaciones “Mayas y Egipcios”.
El cometido de ambas civilizaciones era prevenir el próximo cataclismo a ocurrir en 2012, conservando la información de todo lo sucedido, las pruebas astronómicas, el desciframiento de los códigos ocultos y todos sus conocimientos.
En Egipto existe un complejo subterráneo, que Herodoto llamó "El gran laberinto", que contenía más de tres mil cámaras.