Todos los medios, además de surcar novedades de River y el Tano Pasman, hablan del “apabullador” triunfo de Mauricio Macri en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Obviamente, hay gestos de sorpresa, gestos de preocupación y pasitos onda Gilda, por la felicidad del triunfo…Pero, ¿Esto se veía venir?
La verdad, si. Nadie creía que iba a ser una victoria en primera vuelta por tanta diferencia, pero creo que hubo factores que hicieron pensarlo. A fijarse:
_ La no ida al debate con todos los candidatos le hizo dar más fuerza a Macri, ya que no estaba en condiciones de discutir y ser apabullado por críticas – merecidas, todos lo sabemos – de candidatos menores, que peleaban por pequeños lugares en Legislatura. Al mismo tiempo, le quitó fuerza a Filmus, que sintió el rigor anti-kirchnerista por parte de los demás candidatos.
_ El empujón que se le dio la última semana en todos los medios de comunicación: fue evidente que su segunda casa pasó a ser TN, y mucha complicidad de parte de muchísimos periodistas que no se animaron a apretar ni a preguntar lo que nadie pregunta – a excepción, cabe destacar, de Clemente Cansela, en su programa radial “Gente Sexy” que le hizo transpirar la camiseta y mucho -¿La decepción? Mario Pergolini.
– La falta de apoyo de Cristina a Filmus. Esto puede generar polémica – o etiquetarme fanático de la “corpo” - pero se evidenció con varias decisiones, a favor del “modelo nacional y popular” pero en contra de la candidatura de Filmus. El primer punto es que evidentemente no era el candidato. El Jefe de Gobierno tenía que ser Boudou, que era mucho más carismático y asociable al kirchnerismo. Por otra parte, la decisión de elegir el vicepresidente luego de la candidatura de Filmus le quitó el protagonismo, trasladando todo a nivel nacional. Allí Macri, obviamente, hizo su juego.
_ Obviamente, la personalidad del porteño. El porteño siempre, pero siempre, fue crítico con respecto a lo popular, a ese tipo de movimiento. No hay caso. Cristina es la tercera vez que no puede llegar a la ciudad, ¿Por qué? Porque nunca va a pasar. Ojo, no todo está perdido, pero los números mandan, la diferencia es grande, y los números hacen pensar una elección quizá más reñida, pero con triunfo del dirigente del PRO.
Los militantes kirchneristas no dan el brazo a torcer, y obviamente no está dicha la última palabra. Pero acá tendría que surgir la imagen de la Presidenta de la Nación. Esta elección se gana con una persona del poder de Macri para pelearle de igual a igual. No existe, claro está, Filmus demostró no estar a la altura de las circunstancias – y si no miren y analicen el discurso después de los comicios – y Cristina debería ayudar, dar un empujón, para aunque sea, hacer fuerza.
Los números darían a entender un triunfo de Macri. Alfonsín, Duhalde, Lilita y todos los que buscan votos para llegar a una segunda vuelta en las nacionales buscan el apoyo de Macri. Orientar sus votos para Macri en la definición de la ciudad les da tan solo un 5, o 6 %, pero ya alcanza y sobra para que el ingeniero supere el 50%.
Además, el anti-kirchnerismo por una gran parte de los candidatos que quedaron afuera hace pensar que los votos no irán para Filmus, y por consiguiente, irán para Macri.
Para concluir: ¿Hubo méritos de Macri? Sólo en su pensamiento político. Su estrategia estuvo bien planteada, pero en materia de que se hizo, no solo deja mucho que desear sino que fue un verdadero desastre. Nada de obras, nada de soluciones, las pocas soluciones hechas están mal hechas, el medio ambiente está cada vez peor, en fin. Macri gana por tener las armas de Menem, y toda esa gente. Macri es el heredero de Menem. Y todo parece indicar que estará cuatro años más “dirigiendo” la Ciudad de Buenos Aires.
Esta nota está en mi blog personal también, en http://carentedepoder.blogspot.com/. Es mi humilde forma de ver las cosas, así que lean, entiendan y respeten
