Víctor Jara
NACIÓ EL 28 DE SEPTIEMBRE DE 1932 en un pequeño poblado llamado La Quinquina, situado a 20 kilómetros de Chillan Viejo. Fue el menor de seis hermanos nacidos en el seno de una familia campesina.
Su padre, Manuel, fue inquilino de una hacienda cercana. Su madre, Amanda, fue lavandera y cantante popular. Su infancia transcurrió en un pobre y viejo caserío de dicha localidad.
Desde niño, Víctor tuvo alma de músico. Su madre, que cantaba, tocaba el piano y era una creadora innata, le enseño sus primeros cantos. Tras ser abandonados por el padre, Víctor se trasladó a Santiago con su madre y sus hermanos, y en un cité de la población Los Nogales pasó sus años de adolescente.
Tenía solo 15 años cuando la muerte de su madre lo dejó en el absoluto desamparo. La soledad lo llevó a buscar refugio en la vocación sacerdotal y fue así como ingresó en 1947 al Seminario Redentorista de San Bernardo.
Atraído por el canto gregoriano y por la actividad intelectual del Seminario, permaneció allí casi dos años, hasta que descubrió que su vocación no era la religiosa.
Fundador de la Nueva Canción Chilena
Pese a su importante trayectoria en el teatro, fue sin duda en la composición y el canto donde Víctor Jara obtuvo el más alto de los reconocimientos. Siguiendo la influencia de Violeta Parra, quien lo impresionó profundamente, él explotó la veta del canto folclórico y popular, homenajeando a los hombres de su tierra.
Fue uno de los fundadores y el más alto exponente del movimiento de la Nueva Canción Chilena, en el que se consagró la canción militante. Víctor compartió esta nueva expresión del canto popular con grupos como Inti Illimani, Quilapayún, los Parra y otros.
Compromiso político
Siendo militante de las Juventudes Comunistas, en 1970 Jara participó activamente en la campaña presidencial de Salvador Allende, realizando recitales por todo el país.
Que el canto tiene sentido,
cuando palpita en las venas
del que morirá cantando
las verdades verdaderas,
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras
sino el canto de una lonja
hasta el fondo de la tierra."
"Ahí donde llega todo
y donde todo comienza,
canto que ha sido valiente
siempre será canción nueva."
"Manifiesto" (fragmento) - Victor Jara
Tortura y asesinato
El Golpe de Estado del general Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende, el 11 de septiembre de ese año, lo sorprende en la Universidad Técnica del Estado, y es detenido junto a profesores y alumnos. Lo llevan al Estadio Chile (actualmente "estadio Víctor Jara", lugar en el que hay una placa en su honor con su último poema)[4] , donde permanece detenido varios días. Según numerosos testimonios, lo torturan durante horas, le golpean las manos hasta rompérselas con la culata de un revólver y finalmente lo acribillan el día 16 de septiembre. El cuerpo es encontrado el día 19 del mismo mes.
Fue un destacado militante del Partido Comunista de Chile, siendo miembro del Comité Central de las Juventudes Comunistas de Chile hasta el momento de su asesinato. Estando preso escribió su último poema y testimonio: Somos cinco mil.
La tumba de Víctor Jara en el Cementerio General de Santiago.[editar] Reconocimiento del asesinato
En 1990 la Comisión de Verdad y Reconciliación determinó que Víctor Jara fue acribillado con 44 disparos el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile y que fue arrojado a unos matorrales en los alrededores del Cementerio Metropolitano, ubicado a orillas de la Carretera 5 Sur. Luego fue llevado al depósito de cadáveres, donde le asignaron las siglas "NN", y donde más tarde sería identificado por su esposa, la coreógrafa inglesa Joan Turner. Sus restos fueron enterrados en el Cementerio General de Santiago de Chile.
[size=12]Como homenaje a su memoria, 30 años después del golpe militar, en septiembre del 2003 se puso su nombre al hasta entonces denominado Estadio Chile.
El 29 de mayo de 2009, la Corte de Apelaciones de Santiago de Chile ratificó el encarcelamiento del ex soldado del ejército José Paredes Márquez, quien fue acusado del asesinato del cantante. En el momento de la ejecución, Paredes Márquez era un recluta del ejército chileno que tenía 18 años.[8] Éste declaró que cuando le tirotearon, Víctor Jara ya había fallecido, debido a un disparo en la cabeza efectuado por un oficial de ejército, por lo que el juez encargado del caso ordenó la exhumación de sus restos, con el fin de practicarle una segunda autopsia.
En junio de 2009 se exhumaron por orden judicial los restos mortales de Víctor Jara para la realización de un estudio que determinara las causas precisas de la muerte. El 27 de noviembre de ese mismo año la Fundación Víctor Jara hizo público el resultado del estudio. Según el mismo, efectuado por el Servicio Médico Legal (SML) de Chile y ratificado por el Instituto Genético de Innsbruck, el artista murió a consecuencia de "múltiples fracturas por heridas de bala que provocaron un shock hemorrágico en un contexto de tipo homicida" y que fue golpeado y torturado durante su paso por el Estadio Chile, donde estuvo detenido. Se destaca que se han encontrado más de 30 lesiones óseas producto de fracturas provocadas por heridas de proyectil y otras provocadas por objetos contundentes, diferentes a las heridas de bala.[/size]
Entierro y homenaje
Una vez finalizados los estudios forenses en noviembre de 2009, se realizó un acto de homenaje, los días 3, 4 y 5 de diciembre, permaneciendo los restos mortales del artista en la sede de la Fundación Víctor Jara y posteriormente recibieron sepultura en el Cementerio General de Santiago de Chile. En contrapunto al entierro (prácticamente clandestino) llevado a cabo en 1973 después de su asesinato, el sepelio del día 5 de diciembre de 2009 (36 años después de su asesinato) fue abierto y público.
Los actos de homenaje y entierro, como señaló Gloria Konig, directora ejecutiva de la Fundación Víctor Jara, constituyeron una demanda de " verdad y justicia para el artista y para todos los detenidos, desaparecidos y ejecutados políticos de Chile".
Mural chileno con el retrato de Salvador Allende y Víctor Jara
NACIÓ EL 28 DE SEPTIEMBRE DE 1932 en un pequeño poblado llamado La Quinquina, situado a 20 kilómetros de Chillan Viejo. Fue el menor de seis hermanos nacidos en el seno de una familia campesina.
Su padre, Manuel, fue inquilino de una hacienda cercana. Su madre, Amanda, fue lavandera y cantante popular. Su infancia transcurrió en un pobre y viejo caserío de dicha localidad.
Desde niño, Víctor tuvo alma de músico. Su madre, que cantaba, tocaba el piano y era una creadora innata, le enseño sus primeros cantos. Tras ser abandonados por el padre, Víctor se trasladó a Santiago con su madre y sus hermanos, y en un cité de la población Los Nogales pasó sus años de adolescente.
Tenía solo 15 años cuando la muerte de su madre lo dejó en el absoluto desamparo. La soledad lo llevó a buscar refugio en la vocación sacerdotal y fue así como ingresó en 1947 al Seminario Redentorista de San Bernardo.
Atraído por el canto gregoriano y por la actividad intelectual del Seminario, permaneció allí casi dos años, hasta que descubrió que su vocación no era la religiosa.
Fundador de la Nueva Canción Chilena
Pese a su importante trayectoria en el teatro, fue sin duda en la composición y el canto donde Víctor Jara obtuvo el más alto de los reconocimientos. Siguiendo la influencia de Violeta Parra, quien lo impresionó profundamente, él explotó la veta del canto folclórico y popular, homenajeando a los hombres de su tierra.
Fue uno de los fundadores y el más alto exponente del movimiento de la Nueva Canción Chilena, en el que se consagró la canción militante. Víctor compartió esta nueva expresión del canto popular con grupos como Inti Illimani, Quilapayún, los Parra y otros.
Compromiso político
Siendo militante de las Juventudes Comunistas, en 1970 Jara participó activamente en la campaña presidencial de Salvador Allende, realizando recitales por todo el país.
Que el canto tiene sentido,
cuando palpita en las venas
del que morirá cantando
las verdades verdaderas,
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras
sino el canto de una lonja
hasta el fondo de la tierra."
"Ahí donde llega todo
y donde todo comienza,
canto que ha sido valiente
siempre será canción nueva."
"Manifiesto" (fragmento) - Victor Jara
Tortura y asesinato
El Golpe de Estado del general Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende, el 11 de septiembre de ese año, lo sorprende en la Universidad Técnica del Estado, y es detenido junto a profesores y alumnos. Lo llevan al Estadio Chile (actualmente "estadio Víctor Jara", lugar en el que hay una placa en su honor con su último poema)[4] , donde permanece detenido varios días. Según numerosos testimonios, lo torturan durante horas, le golpean las manos hasta rompérselas con la culata de un revólver y finalmente lo acribillan el día 16 de septiembre. El cuerpo es encontrado el día 19 del mismo mes.
Fue un destacado militante del Partido Comunista de Chile, siendo miembro del Comité Central de las Juventudes Comunistas de Chile hasta el momento de su asesinato. Estando preso escribió su último poema y testimonio: Somos cinco mil.
La tumba de Víctor Jara en el Cementerio General de Santiago.[editar] Reconocimiento del asesinato
En 1990 la Comisión de Verdad y Reconciliación determinó que Víctor Jara fue acribillado con 44 disparos el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile y que fue arrojado a unos matorrales en los alrededores del Cementerio Metropolitano, ubicado a orillas de la Carretera 5 Sur. Luego fue llevado al depósito de cadáveres, donde le asignaron las siglas "NN", y donde más tarde sería identificado por su esposa, la coreógrafa inglesa Joan Turner. Sus restos fueron enterrados en el Cementerio General de Santiago de Chile.
[size=12]Como homenaje a su memoria, 30 años después del golpe militar, en septiembre del 2003 se puso su nombre al hasta entonces denominado Estadio Chile.
El 29 de mayo de 2009, la Corte de Apelaciones de Santiago de Chile ratificó el encarcelamiento del ex soldado del ejército José Paredes Márquez, quien fue acusado del asesinato del cantante. En el momento de la ejecución, Paredes Márquez era un recluta del ejército chileno que tenía 18 años.[8] Éste declaró que cuando le tirotearon, Víctor Jara ya había fallecido, debido a un disparo en la cabeza efectuado por un oficial de ejército, por lo que el juez encargado del caso ordenó la exhumación de sus restos, con el fin de practicarle una segunda autopsia.
En junio de 2009 se exhumaron por orden judicial los restos mortales de Víctor Jara para la realización de un estudio que determinara las causas precisas de la muerte. El 27 de noviembre de ese mismo año la Fundación Víctor Jara hizo público el resultado del estudio. Según el mismo, efectuado por el Servicio Médico Legal (SML) de Chile y ratificado por el Instituto Genético de Innsbruck, el artista murió a consecuencia de "múltiples fracturas por heridas de bala que provocaron un shock hemorrágico en un contexto de tipo homicida" y que fue golpeado y torturado durante su paso por el Estadio Chile, donde estuvo detenido. Se destaca que se han encontrado más de 30 lesiones óseas producto de fracturas provocadas por heridas de proyectil y otras provocadas por objetos contundentes, diferentes a las heridas de bala.[/size]
Entierro y homenaje
Una vez finalizados los estudios forenses en noviembre de 2009, se realizó un acto de homenaje, los días 3, 4 y 5 de diciembre, permaneciendo los restos mortales del artista en la sede de la Fundación Víctor Jara y posteriormente recibieron sepultura en el Cementerio General de Santiago de Chile. En contrapunto al entierro (prácticamente clandestino) llevado a cabo en 1973 después de su asesinato, el sepelio del día 5 de diciembre de 2009 (36 años después de su asesinato) fue abierto y público.
Los actos de homenaje y entierro, como señaló Gloria Konig, directora ejecutiva de la Fundación Víctor Jara, constituyeron una demanda de " verdad y justicia para el artista y para todos los detenidos, desaparecidos y ejecutados políticos de Chile".
Mural chileno con el retrato de Salvador Allende y Víctor Jara