Nicolás Araya y Nicolás Vuksanovic tuvieron la idea hace unos años, mientras estudiaban la carrera de Diseño Industrial en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Córdoba.
Despues de largas investigaciones se dieron cuenta que podrían usar dióxido de carbono (CO2) en vez de agua que también es utilizado en procesos químicos para separar el aceite de las semillas.
Seguidamente se dieron cuenta que debido a los altos costos de fabricación queda excluida de las casas normales, por lo que se enfocaron a una escala más comercial o industrial como hoteles o complejos de spa, ya que con una capacidad de 20 kilos las normales usaban 300 litros de agua por ciclo y esta ahorraría bastante.
El invento fue bautizado Nimbus, derivación del nombre que reciben las nubes “cúmulus nimbus”, características por ser blancas, parecidas a gigantescos trozos de esponjoso algodón.
El sistema creado utiliza CO2, que es un compuesto que no contamina y por cierto es renovable, además una carga de suministro puede durar varios meses. El CO2 actúa bajo determinadas condiciones de presión y temperatura para garantizar la efectividad del solvente.
Luego de ser utilizado este CO2, se recicla y se vuelve a utilizar en el mismo proceso, por lo que nimbus es un invento ecológico.