Como un gélido invierno
en el que las flores buscan el calor del sol,
tu ausencia me dejo:
día a día te pienso y busco.
Mi corazón está ya marchito sin tu amor.
Como una lluvia torrencial
que arrasa todo a su paso,
mi vida ha quedado.
Tú te has llevado cada parte de mi corazón.
Que juego perverso has jugado conmigo
que ya no puedo vivir sin ti.
Que cosa torcida has hecho
para enamorarme de ti.
Quisiera que esta fría y oscura noche
en la que mi vida se ha convertido
terminara con tu regreso...
pero no será así.
Tú has encontrado un nuevo corazón
con quien jugar,
y yo... yo he de morir lentamente por tu amor.