En febrero de 1964, en un pequeño poblado llamado Guelph, en Canadá, nació uno de los más grandes íconos de la natación a nivel mundial de todos los tiempos: Victor Allan Davis.
Desde muy pequeño, el agua se convirtió en su gran pasión, así que a los seis años de edad, aprendió a nadar en un lago que había muy cerca de su casa. Sus primeros años de entrenamiento fueron en este sitio, hasta que al cumplir los 12, se inscribió en el club de natación de Guelph.
Fue en este sitio en donde conoció a Cliff Barry quien, no le dejaría nunca, le dio las primeras herramientas para convertirse en un gran nadador y con ello, en todo un campeón y verdadero ejemplo a seguir.
Victor se esforzó durante años para mejorar día con día su técnica, y encontró que el estilo pecho sería su especialidad. Este tipo de nado le llevó muy pronto a ganarse un lugar en la élite de este deporte, al situarse en varias ocasiones en los primeros sitios del ranking mundial, algo que sorprendió a todos, pues el ascenso en su carrera llevaba un paso meteórico.
Su primera oportunidad en una competencia internacional, fueron los Campeonatos Mundiales de natación celebrados en Guayaquil, en el año de 1982. Davis, con tan sólo 18 años de edad, se consagró como una de las grandes figuras del evento, al obtener medalla de plata en la prueba de 100 metros pecho y oro en los 200 metros, en donde también estableció un nuevo récord mundial, tumbando el impuesto por David Wilkie, seis años antes en las Olimpiadas de Montreal.
El nadador canadiense también participó en la edición número doce de los Juegos de la Mancomunidad, también conocidos como los Juegos de la Commonwealth, organizados en ese mismo año en Brisbane, en donde tuvo una destacada y polémica actuación, al imponer nuevamente marca mundial en los 200 metros y por ser descalificado en el relevo de 4x100, situación por la que enfureció y terminó pateando la pata de la silla de uno de los cronometradores, bajo la mirada atónita de la Reina Isabel II de Inglaterra, según explica thestar.com.
Los buenos resultados obtenidos convirtieron a Victor Davis en uno de los atletas que representarían a Canadá en los Juegos Olímpicos de 1984. Durante las pruebas de clasificación, nuevamente hizo historia al batir su propia marca impuesta en los 200 metros pecho.
A meses de la magna competición, una extraña enfermedad estuvo a punto de marginarlo de participar en ésta. David contrajo mononeuclosis, mal que daña severamente a nadadores profesionales y la cual le imposibilitó seguir con sus entrenamientos durante varias semanas.
Finalmente pudo superar este padecimiento, y acudió a la cita en Los Angeles, en donde se convirtió en el máximo dominador de la alberca, al colgarse dos preseas de plata y una dorada. Tras este logro, decidió dejar a un lado el traje de baño y la alberca para descansar.
Retomó sus actividades en 1986 y participó nuevamente en el mundial y en la Commonwealth; sin embargo, no tuvo los resultados de años anteriores y prácticamente tuvo que conformarse siempre con la segunda plaza, comenzando así una rivalidad con el inglés Adrian Moorhouse.
Acudió a Seúl '88 pero tampoco corrió con suerte, pues no pudo refrendar su título olímpico en los 200 metros y se tuvo que conformar únicamente con una medalla de plata que obtuvo el conjunto canadiense en relevos.
Con varios títulos internacionales en su haber, Victor Davis decidió ponerle fin a su carrera como nadador profesional en el verano de 1989, teniendo tan sólo 24 años de edad.
Además de su talento deportivo, siempre se caracterizó por ser un hombre carismático y con grandes capacidades de liderazgo. Nunca tiró la toalla y era el alma del grupo de compañeros, a los cuales siempre animaba a que dieran el todo por el todo en las competencias, así lo señala jovenesmuertos.blogspot.com.
Nadie se imaginaría que Victor encontraría la muerte siendo muy joven. El 11 de noviembre de 1989, se encontraba en un bar de Montreal, en compañía de su novia y de algunos amigos. Al parecer, tuvo una pequeña discusión con uno de los clientes del lugar, que tomado, se quiso pasar de listo con su pareja.
Davis salió del lugar minutos después del altercado. No se percató al cruzar la calle que un coche se aproximaba a él a gran velocidad, el cual terminó arrollándolo. Fue trasladado rápidamente a un hospital, en donde moriría dos días más tarde. Mucho se especuló que quien conducía el vehículo fue el hombre con el que discutió en el bar. 10 años después, Glen Crossley se declararía culpable de haber cometido el homicidio.
Los padres de Victor decidieron donar todos los órganos de su hijo para que él pudiera dar esperanza de vida y permanecer de alguna otra manera en otra persona. Además, crearon la fundación "Victor Davis Memorial Fund", la cual ayuda económicamente a jóvenes canadienses promesas de la natación para sus entrenamientos y la alberca municipal de Guelph lleva su nombre.
En 2008 se estrenó en Canadá una película para la televisión local llamada "Victor", la cual narra la vida del atleta, protagonizada por Mark Lutz
QUE DESCANSE EN PAZ