Para entender la historia, aca están las partes anteriores
Parte 1:
Parte 2:
CAPITULO 3
UN DIA PERDIDO
Los deseos suelen impulsar a las acciones, esa era una ley natural con la que el ser humano se había regido desde su concepción.
Motivado por el deseo de creer que aquellos seres no eran reales, acelere el automóvil y cerré los ojos cada vez que visualice a uno de ellos, hecho que se repitió constantemente hasta el momento en que casi choque con otro automóvil abandonado.
La ruta se había vuelto sinuosa y traicionera. Los coches abandonados y la ausencia de rastro de cualquier ser humano me producían un gran malestar, eran como las cicatrices de algún evento desafortunado que para mí no había existido.
Técnicamente era imposible que una persona se fuera a dormir un día y al otro despertara y el mundo se hubiera ido a la mierda. De camino a la casa de mis padres, repase varias veces mis actos del día anterior, tratando de encontrar la clave que me permitiera entender el origen de mi falta de información.
Muchas veces en mi vida había sido tildado de ermitaño, pero con el tiempo empecé a aceptar esa condición. Uno no era, a mi entender, una persona rara solo porque le guste estar solo y de vez en cuando desconectarse del mundo. Por eso el día anterior había vivido solo del encierro y de mis videojuegos.
Lo raro era que no me acordaba haber escuchado un alboroto por fuera de mi ventana, de eso si me habría dado cuenta; uno de los últimos recuerdos nítidos que tenia era haberme asomado por la ventana y comprobar que el mundo todavía seguía siendo “normal” a su manera. Después de eso, solo recordaba fragmentos muy borrosos yendo al baño, eran esos tipos de recuerdos donde uno está muy dormido o…
Entonces recordé. Para aliviarme completamente, ese día había bebido un jarabe de una marca extraña, que aseguraba recomponer a la persona que lo bebía en menos de 24 horas; pero yo necesitaba recuperarme más rápido, por eso bebí mas dosis de las recetadas. Ahora las palabras impresas detrás del jarabe volvían a mí:
“EFECTOS SECUNDARIO: MAREOS, CANSANCIO, SOMNOLENCIA EXTREMA”
¿Acaso eso era posible? Instintivamente busque mi celular, pero no lo encontré, debía de haberlo olvidado en mi casa. Entonces mire el reloj y horrorizado contemple la fecha. Me había ido a dormir el 19 de julio de 2011, hoy era 21. Literalmente, el mundo se había ido a la mierda en un solo día. Me sentía como un completo idiota.
Ya estaba oscureciendo y el automóvil se estaba quedando sin gasolina. No faltaba mucho para llegar hasta Abbadon, la ciudad donde Vivian mis padres, por eso necesitaba hacer algo para poder llegar lo más rápido posible. El auto casi se detenía cuando recordé que había una estación de servicio cerca de la carretera que estaba transitando; si aceleraba un poco, tal vez lograría llegar antes de quedarme sin combustible.
Todo estaba oscuro, no había ni una maldita luz que me guiara, entonces recordé que quizás no quedaba nadie para encender las luces de la carretera. “aunque eso deba hacerlo una máquina”, pensé internamente “¿acaso no estamos en el siglo XXI? Me reí por la ironía de la situación, pero el miedo seguía pegado a mi espalda.
La noche se volvía mas oscura en aquel panorama carente de luz, y ya llevaba rato sin ver a alguna de aquellas criaturas; me preocupaba cada vez mas. Hasta que por fin la vi, allí a la distancia se encontraba la estación de servicio, con sus magnificas luces encendidas de par en par. Jamás creí sentirme tan feliz de ver un lugar tan horroroso como ese.
El automóvil se detuvo a unos escasos quince metros de la estación, por lo que tuve que empujarlo para lograr llegar. A mi pesar, no había nadie dentro ni fuera de la estación. Controlando los temblores ocasionados por el miedo coloque la manguera de cargar dentro de tanque del automóvil y la deje colocada para que se llenara mientras yo iba a buscar algo para comer.
Estaba famélico, no había ingerido bocado en todo el día. Me sentía cansado, tenía las piernas entumecidas por el viaje y necesitaba desesperadamente cambiarme la ropa que me había puesto, porque apestaba a sudor. La estación estaba intacta, nadie se había llevado nada, solo había huido. Tome una bolsa del suelo y comencé a juntar todos los alimentos que había en el lugar.
Pero de repente la luz que tenia encima de mí comenzó a parpadear, y de repente se apago. Toda la estación de servicio quedo sumida en las oscuridad, se había convertido en parte de aquel horroroso panorama oscuro. Y luego lo escuche; el grito singular que tenían esas criaturas me hizo acordar a la hija del señor Hang.
Me agolpe a la pared y me quede muy callado sin hacer un solo ruido. Espere y espere sin mover un solo musculo; las gotas de sudor caian por mi frente, producto del miedo que me producía aquella situación. Y de repente…
Una de esas criaturas entro por uno de los ventanales rotos de la estación de servicio. Aquel ser era muy diferente a la hija del señor Hang. Su horripilante ser me produjo nauseas, sin duda debía de haber sido un humano, pero los cambios que presentaba su anatomía eran prácticamente inexplicables.
Donde debían de estar los ojos, no había nada, la piel era lisa, hasta que llegaba a la ubicación de la nariz, que había sido reemplazada por dos tajos. Solo la boca se encontraba en su lugar, pero parecía que se le había extendido unos cuantos centímetros a cada lado.
Contuve la respiración y me quede muy quieto mientras la criatura iba y venía por la estación. En unas cuantas ocasiones paso al lado mío sin darme importación, como si no supiera que yo me encontraba allí. Al final se canso de merodear y salió del lugar.
Me incline un poco a la derecha y vi que se dirigía a mi automóvil. Lo olfateo por unos instantes y luego se marcho velozmente por el camino por el que yo habia venido. Solté un suspiro, y tomando todo el alimento que pude, corrí hacia el auto, lo encendí y me marche a toda velocidad.
Pasados unos veinte minutos por fin llegue a Abbadon. La casa de mis padres era una de la primera que se veía en el primero de los barrios ubicados lindera mente a la plaza central de la ciudad, por lo tanto no me tomo mucho tiempo en llegar. Aminore un poco la velocidad para reducir el sonido del motor, y por fin la vi.
Tan descolorida como la recordaba, la casa de mis padres se alzaba al final de la calle donde yo estaba. La puerta y las ventanas estaban cerradas, eso me produjo un poco de alivio. Fui hasta el patio trasero, donde estaba la entrada trasera hacia el sótano, y como todas las puertas, se encontraba cerrado.
Pero mi padre siempre escondió la llave en la maseta favorita de mi madre. Rebusque entre las plantas y la encontré. Habían ordenado el sótano desde mi última vistita, pero todo estaba oscuro, al igual que el exterior. Parecía que no había nadie en la casa, revise la cocina, el comedor, los baños, todas la habitaciones de la planta baja, pero no encontré nada.
Pero todo fue diferente en el segundo piso. Gire el picaporte de la puerta de la habitación de mis padres en cuanto la puerta se abrió, una luz cegadora apunto hacia mis ojos y escuche una voz autoritaria muy familiar:
-¡ALTO! O TE VUELO LA CABEZA.
-¿James? ¿Eres tú?
Me invadió la felicidad, por menos mi hermano estaba vivo.
ES MOMENTO DE VOTAR
Si queres que el hermano de Jason tenga informacion sobre lo ocurrido, en un comentario pone la letra "A"
Si queres que el hermano de Jason no sepa nada de lo ocurrido, al igual que él, en un comentario pone la la letra "B"
RESULTADOS
A=3
B=2