Mientras que el rover Curiosity de la Nasa se prepara para utilizar su taladro por primera vez, los ingenieros a cargo del robot temen que un problema con la herramienta pueda afectar la misión.
Si bien el motor tras el taladro sobrevivirá por los dos años que dure la misión principal, en algún punto un mecanismo dentro del motor rotatorio del taladro podría fallar, causando un cortocircuito y agitando del tal manera al robot que lo podría "apagar" de manera definitiva.
"Aunque puedas hacer algo al respecto, será un desastre desde el punto de vista de lo electrónico, pues tomaría nuestra fuente de poder y la agitaría" señaló Rob Manning, jefe de ingeniería del Curiosity. "Es casi como si el taladro tomara el rover y lo sacudiera completamente".
Cuando el equipo tras el rover notó el problema, era muy tarde para rediseñar el taladro, pero los ingenieros lograron instalar una red de seguridad dos meses antes de lanzar el robot desde la Estación de la Fuerza Aérea en Cabo Cañaveral, Florida en noviembre del año pasado, hacia Marte.
De acuerdo a Manning, los ingenieros lograron colocaron un par de cables adicionales que podría asegurar que frente a cualquier problema el taladro se apagara de manera automática.
"Si es que ocurre un problema con los cables del taladro, la nave no se agitaría" señaló, "hemos estado probando todo para ver que pasa y asegurarnos de que funcione bien".
El taladro es uno de sus instrumentos principales que utilizará para perforar 2.5 centímetros de roca, mucho más profundo de lo que cualquier otro rover era capaz.
El Curiosity, un robot con un costo de 2.5 mil millones de dólares, aterrizó en el cráter Gale de Marte el 5 de agosto pasado y actualmente se encuentra estudiando los distintos tipos de suelo y sus componentes buscando evidencia que desmuestre que Marte pudo albergar vida alguna vez.